Adiós a un gran artista y gran hombre, adiós a Antonio Casadei

Por: Guiomar

1
Tiempo de lectura: 2 minutos

Desde que Sorolla quedara cautivado por la luz de Xàbia, son muchos los artistas que han recalado en la villa, atraídos por esa magia especial e inspiradora que inunda cada uno de sus rincones. Entre esa constelación de pintores y escultores, hace pocos días una estrella ha dejado de brillar aquí para hacerlo en el cielo.

Antonio Casadei (Forlí, Italia, 1923) fue hijo del famoso pintor italiano Maceo Casadei, y desde joven se decantó por el arte. Su talento destacó primero con la fotografía, una de sus pasiones, logrando ganar un primer premio internacional de fotografía amateur de Italia, cuyo premio, unos prismáticos de oro, le fue entregado por el lugarteniente de Mussolini. Realizó los estudios de arte y cerámica, pero al terminar la II Guerra Mundial, se dedicó a la fotografía durante 4 años en Merano.

Después volvió a Roma, donde se instaló en un estudio de cerámica en el que daba clases, y a la vez creaba sus propias obras. Durante esta época se rodeó de todo el ambiente de artistas de su época, y se organizaban tertulias en su estudio al que acudían además personajes del mundo del cine y del teatro, como Anthony Quinn, Marcello Masstroianni, Federico Fellini, Anna Magni, Gina Lollobrigida, así como importantes escenógrafos a quienes les hizo los decorados.

Casadei se había convertido en uno de los ceramistas italianos más importantes de su época, y en 1962 se traslada a vivir a Hong Kong, donde diseña los interiores y exteriores de varios hoteles, como los prestigiosos Mandarin de Hong Kong, Manila y Singapur, los Lee Garden de Manila y Hong Kong, entre otros. Además, realiza grandes obras de escultura, cerámica, acero inoxidable, cobre, bronce, fibra de vidrio, madera, etc., para grandes empresas como Rolex o la Mobile Oil Corporation en Nueva York.

Durante su larga trayectoria artística recibió numerosos premios y reconocimientos, entre ellos la Cruz de Caballero de la República Italiana por mérito del Arte o la Medalla de Oro de la Presidencia del Consejo de Ministro de Roma. Asimismo, ha expuesto en numerosos países, como Italia, Alemania, Suiza y por supuesto, España. En Xàbia era frecuente ver sus cuadros hechos con cerámica en hoteles como el Villa Mediterránea o restaurantes como el Mesón Paco, Casa Pepe o la Masía de la Sal.

Su última muestra la realizó en la galería Am Kamp Teterow de Kunstvrein. Un muestra homenaje a Dalí que Casadei realizó conjuntamente con los surrealistas Rothraud Meindofer, Malerie Zeichnugen y Gloria Mazo, su mujer, en septiembre del 2011.

Desde entonces, Antonio Casadei tuvo que dejar de pintar por un problema en los tendones de su mano que se lo impedía. De carácter bonachón y amable, decidió seguir disfrutando de los sencillos placeres de su rutina diaria, como bajar al puerto en su Alfa Romeo serie limitada a pescar.

Hasta que un día se prohibió la pesca en el puerto…, y decidió que su vida había sido larga y buena, pero que ya estaba bien…, y en su último adiós tres delfines se acercaron para rendir homenaje a este gran artista que vivió sus últimos años en Xàbia.

 

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.