Adiós peajes de la autopista: cuenta atrás para el fin del cobro de la AP-7

30 diciembre, 2019Por: Alvaro Monfort

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“¿Tienes suelto para el peaje?”. Adiós a esta habitual cantinela. Últimas horas de otro enésimo impuesto: el de querer circular más rápido esquivando ciudades y pueblos. Este 31 de diciembre, se alzarán las barreras (presumiblemente, para no volverse a bajar) de los peajes de la AP-7 entre Alicante y Tarragona y de la AP-4 entre Sevilla y Cádiz. Un lujo que se ha alargado durante casi cinco décadas entre concesiones y prórrogas.

El Ministerio de Fomento ha anunciado que no esperará hasta la medianoche de Año Nuevo para abrir definitivamente la vía, sino que lo hará a las 22h del día 31 para facilitar los trayectos que se suelen realizar en Nochevieja. Sin embargo, Albertis, la empresa encargada de gestionar en este momento la AP-7 , ha manifestado su intención de cumplir con los plazos y seguir cobrando con normalidad los peajes durante la jornada del 31.

Desde hace un par de semanas se han iniciado los trabajos de desmontaje de las cabinas en el peaje de Ondara para adelantar el trabajo en aquellos puntos con menos tránsito en esta época del año. La estructura de las estaciones y el resto de trabajos de demolición se realizarán cuando las autopistas sean completamente gratuitas.

Para celebrar lo que muchos consideran un hito, en el peaje de Ondara se ha convocado la fiesta Cena de pan y puerta (del coche) para despedir la AP-7. Una iniciativa ciudadana que cuenta con más de 300 inscritos y cuyo plan consiste en cenar en el mismo peaje y acceder con los vehículos a la autopista minutos antes de medianoche y abandonarla por la siguiente salida más inmediata sin tener que abonar el importe del trayecto.

No obstante, la liberalización de las dos autopistas plantea nuevos retos. Si bien supone, entre otros menesteres, un ahorro considerable para muchos conductores que, día tras día, deben recurrir a los viales de pago para realizar su trabajo; también supone la pérdida del empleo de numerosos operarios y controladores de las taquillas.

Dicha liberalización de la autopista supondrá un alto coste para la hucha pública ya que se dejarán de ingresar 150 millones de euros (aproximadamente). Una cantidad que la lógica común hace pensar que pasará a ingresarse por otra vía impositiva. Además, a partir del desmontaje definitivo de cada uno de los peajes, cabe definir cómo se va a financiar y quién se ocupará del mantenimiento de estas carreteras que, se prevé, aumenten su tráfico al ya no acarrear coste alguno. Otro de los puntos que se deberá abordar es cómo afectará urbanísticamente a los municipios que deben conectar su acceso por la carretera nacional al de la autopista.

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