Agustín Lacueva “En los años 60,70 y 80 daba gusto ir a comprar al Mercat»

7 marzo, 2017Por: Carlos López

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Tiempo de lectura: 5 minutos

En 2016 el Mercat Municipal celebró su 70 aniversario. Unos festejos que pasaron de largo más allá de una pequeña celebración organizada por la asociación de Vendedores con sus clientes y amigos. Pero que mejor celebración que recordar de donde nació el Mercat, como fueron los comienzos y como ha evolucionado hasta lo que es ahora de la mano de uno de los vendedores que ha permanecido más tiempo allí, Agustín Lacueva.

Unas notas históricas del Mercat Municipal

Fue allá por 1943 cuando el alcalde, Jaume Cruañes Bolufer decide iniciar la construcción del Mercat, en el espacio ocupado por el antiguo convento que fue derruido. Así lo recoge el acta del pleno del 5 de junio de 1943 en la que se aprueba la contratación del arquitecto Juan Vidal… “puestas de manifiesto por el señor Alcalde la conveniencia de construir una plaza Mercado de abastos en esta localidad se acuerda nombrar al arquitecto patrimonial don Juan Vidal para que confeccione los planos, proyecto y presupuesto, acordando se interese en la entidad Caja de Ahorros y Monte Piedad las condiciones establecidas para la obtención del préstamo necesario al objeto de poder llevar a efecto las obras”.

En otra sesión plenaria de ese verano, se acuerda que se abra el expediente de contratación encargado a Juan Vidal y Julio Ruiz por el señor presidente se expuso la necesidad que tiene este ayuntamiento para las necesidades de abastecimiento y al mismo tiempo que constituya una fuente de ingresos para, cubrir parte de los gastos del presupuesto.. [ilegible…] se acuerda por unanimidad que se instruya el expediente encargando la redacción del proyecto, plano y presupuesto a los arquitectos don Juan Vidal Ramos y don Julio Ruiz Olmos, y remitir a la corporación este proyecto para su aprobación definitiva”.

Acto de colocación de la primera piedra del Mercat Municipal de Xàbia. Foto: Fundació Cirne

Finalmente tras concertar el crédito necesario, aplicar contribuciones especiales y designar al constructor, Juan Bautista Marzal Segarra, la primera piedra del Mercat Municipal fue colocada el 1 de julio de 1945. Los trabajos se prolongaron durante algo más de un año, de hecho concluyeron el 4 de agosto de 1946. Pocos días antes el pleno del Ayuntamiento aprobó los cánones que cobraría a los vendedores: 400 pesetas/año puesto descubierto; 500 pesetas/año un puesto cubierto; 500 pesetas/año un puesto del centro descubierto; la tienda de flores 1.000 pesetas/año y el más caro, la cantina 1.500 pesetas/año.

En el pleno del 22 de agosto, el alcalde y los concejales acuerdan uno de los pagos al constructor por 63.224 pesetas así como el abono de “los honorarios técnicos” para los arquitectos por importe de 11.903 pesetas.

Una imagen de la inauguración del Mercat Municipal en 1946. Foto: Fundació Cirne

De empleado de Benavent a tener un puesto en el nuevo Mercat

El Ayuntamiento no sabía a quien ofrecer los puestos y, según explicó Agustín Lacueva a XAD decidieron ir a los diferentes comercios de Xàbia dándoles la oportunidad de instalarse en el nuevo mercado. Y allí, entró su padre, Agustín Lacueva con un puesto de ultramarinos que estuvo abierto hasta hace pocos años.

Lacueva evocó para esta redacción como fueron esos comienzos. Su padre era empleado en Benavent y tras ese ofrecimiento municipal, decidió adentrarse en la aventura y con el apoyo de esta casa montó una tienda ultramarinos, con “arroz, conservas, quesos, café..había de todo” y lo que no “se traía de Valencia con el ordinario”, dijo.  El café venía en latas de 5kilos, Valencia era una ciudad con numerosos tostaderos de café y de ahí “nosotros lo traíamos, dejábamos las latas vacías en el ordinario y volvían llenas al día siguiente”, que según afirmó “vendían a grapaets”.

De los primeros años del Mercat este vendedor jubilado recuerda que “a las 11 de la mañana se iba todo el mundo, ya que el pescado se acababa”. A los 13 años Lacueva entró en el Mercat para quedarse “creo que fue porque mi padre vio que en colegio no iba muy bien” y así estuvo hasta los 63 años que cumplió el 50 aniversario y fue reconocido por la asociación de vendedores y por el Ayuntamiento.

Dos de las vendedoras del Mercat, el día de la inauguración. Foto: fundació Cirne

Había 20 puestos a cada lado y más pequeños que ahora

Al principio explica Lacueva, “había 20 puestos a cada lado”. Unas paradas que eran “más pequeñas que ahora”. Pero le pedimos que nos recuerde alguno de esos puestos:
Pescados: Santacreu, El Gallo,
Verduras: El Alemán, “Gañetes”, Gertrudis la verdulera o “Marieta la coixa”
Carniceros: “El Xato” ,el tío del padre de Castelló “Xato i Xiribita”, Mayans, Llidon de la Mar, Frares, Marzal Canyeta, Pureta la del Pollo y Palacios.
Ultramarinos: Lacueva, Savata y Batiste el del Toscal, que se lo dejó y abrió allí.
Salazones: David

La Panadería llegó más tarde, de la mano del Alemán

En las carnicerías “solo se vendía cordero y cerdo” ya que los carniceros eran también “ganadores” y si el comerciante quería ofrecer carne de oveja “tenía que ir a Valencia a comprarla”. Mientras en los puestos de pescado estaban las mujeres de los pescadores, que se encargaban de subirlo en carro desde el puerto, y según comentó “entonces no era como ahora que hay de todo, las mujeres vendían lo que había”

Lacueva evoca algunos momentos, como la inauguración en el que estaba en el brazo de su madre en la plaza central, así como cuando el Mercat empezó a tener importancia, “se notaba que venía la gente y todos los turistas”, eso fue por los años 60′s.  Y entre esos turistas y extranjeros, personas como el padre de Rita Barberá, José Barberá al que cita en la conversación con el respeto del cliente-tendero “sr Barberá” y también a otros como Andre Lambert y su nieta. La presencia de estos turistas hizo que en su puesto comenzaran a tener productos extranjeros como chocolate suizo, caviar o queso.

El vendedor jubilado reconoce que desde entonces comenzó una de las mejores épocas del Mercat “en los años 60, 70 y 80 daba gusto ir a comprar”.

Entre 1969 y 1974 el Mercat fue reformado y se cambió el techo que era de cañizo y entre otras se crearon las paradas que hay ahora en el centro. En otra reforma, ya con Juan Moragues de alcalde, se abrió la puerta que da a la calle Sor María Gallart.

 

Y del futuro? ¿Qué hacemos con el Mercat?

La pregunta es obligada, y Lacueva que fue presidente de la asociación vendedores subraya que hay que darle al Mercat “un enfoque más turístico” y apuesta por abrir “diez horas al día”, a partir de las 10 de la mañana. En este sentido cree que una de las soluciones pasaría porque el Consistorio ofreciera ayudas para que los puestos “pudieran contratar a más personal” lo que permitiría abrir en ese tramo horario y “no cerrar al mediodía”.
Este histórico vendedor comentó además que los comerciantes “deben apretar más al Ayuntamiento” para que se implique con lo que es el auténtico motor del casco antiguo”.

 

Sirva su testimonio para impulsarlo y comenzar a valorar que nuestro Mercat es inigualable en toda la comarca, y está en un momento crítico que debe servir para que todos nos replanteemos que queremos hacer con él y si queremos que se muera o que siga siendo un referente.

 

Proceso de obras del Mercat Municipal y dos imágenes captadas hoy.

 

 

Fotos históricas gentileza del archivo de la Fundació Cirne 

3 comentarios en “Agustín Lacueva “En los años 60,70 y 80 daba gusto ir a comprar al Mercat»

  1. Estudi de mercat , el meu parer es que l’evolució sociológica del entorn ha acabat amb ell.Solucions , una mena de Carrefour expres, Delicatessen, desestacionalizatciò de la oferta o reconversiô en un espai public cultural de oferta gastronómica

  2. Muy interesante, Enhorabuena ! Pero que pena da el mercado en estos momentos…
    Muy buenas algunas lineas/comentarios como; festejos del 70 aniversario por sólo los comerciantes ( y el ayuntamiento ¿ porqué no hizo nada ?? ), enfoque turístico, hay que abrir más tarde y no cerrar a mediodía ( y abrir las paradas vacías y no tardar el Ayto. más de una año en sacarlas….) , los comerciantes deben apretar más al ayuntamiento, se iba la gente cuandose terminaba el pescado ( una cosa como ahora , que abre poco la parada de pescado del Posit y se nota…), y por último una excelente reflexión ¿ qué hacer con el mercado ? que se muera ? o que siga ?…

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