Aine Sentous: temporada 2015

21 noviembre, 2015Por: Carlos López

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Tiempo de lectura: 6 minutos

 

Concluye la temporada 2015, y la atleta, Aine Sentous hace un balance del año para XAD en forma de diario, con un repaso a todas las carreras en las que ha participado, en la que tuvo un comienzo muy fuerte y un final de temporada en la que una lesión le ha impedido estar al 100 por cien.

 

El secreto es no parar, el dolor solo te hace daño.- Nuria Picas

¡Diego y Arnau, con vosotros empezó todo!

Dieciocho kilómetros por las montañas de Pego son las que me dieron el empujón hacía una visión un poco más seria de lo que era “el trail-running” que tan de moda esta.

No era consciente de que me iba a enganchar a lo que probablemente para muchos es un estilo de vida.

Pero mis planes para el curso 2014/2015 no eran más que seguir con algún triatlón, alguna de asfalto, seguir entrenando por nuestro Montgó y jugar a rugby. Continuar con mi equipo, que se adentraba en ambicioso proyecto con un nuevo club y además unirme al equipo universitario. Pero no…

Cada fin de semana cuando llegaba a casa salíamos por la Granadella, Tangó, Montgó, Segaria… quise volver a probar, me apunté a otra carrera del circuito de Valencia, subí al pódium en segunda posición y DECIDIDO.

Fuimos tres chicas las que nos apuntamos a la liga de la federación valenciana de montaña representando al “Mountain Llebeig”. Llevaba un mes entrenando bajo los ojos de Pep Paleres “Training Team”, un gran entrenador y atleta. Rebosaba ilusión, no hacía más que hablar de cuanto estaba entrenando y lo rápido que había mejorado. Recuerdo la primera prueba, 25 de Enero en Senija, “Cami dels Bandolers”, al día siguiente tenía examen de Derecho Mercantil y lo cierto es que estaba más nerviosa por la complejidad de una prueba de la liga que del propio examen.

Después de aquel día, ya sabía que me podía esperar, me resultó durilla pero quería más y así fue… el resto vino rodado. Una segunda prueba más cortita y la última; de 28 kilómetros.

Desde Febrero a Julio participé en bastantes pruebas cada cual mejor que la anterior:

Campeonato de España de Raquetas de Nieve (Fuente Dé, Picos de Europa): Las dos Valencianas presentes, Mari Tamarit y servidora, primer y segundo puesto respectivamente.

Campeonato Autonómico de Kilometro Vertical (Puig Campana): se trata de subir en apenas cinco kilómetros 1000m de desnivel. Era la primera vez que participaba en este tipo de pruebas. Es agónico pero me gusta incluso más que las carreras. Campeona Autonómica sub23.

Copa de España en Miranda del Ebro (Burgos): 34 kilómetros, la primera vez que recorría esa distancia en montaña y encima en una prueba de ese calibre. Jamás había corrido en parajes tan bonitos ni entre un ambiente tan profesional. ¡Una pasada!

Mi carrera preferida, La Granadella, este año la corrimos por equipos y como no, con los de siempre. Guillermo, Diego, Raul y Arnau. Participamos como equipo mixto luchando por el pódium junto a equipos integrados por grandes corredores como Jaume Ros, Moha, Mari Tamarit y Nassio Cardona. Casi lo conseguimos, fuimos terceros durante toda la prueba pero fallé en el último tramo llano y entramos cuartos. Puede que fuera la carrera en la que iba casi al 100% de mis posibilidades pero correr en casa, en tu patio particular, junto con tus amigos hace que sea la mejor de todo el año.

Campeonato de España de Carreras de montaña en Málaga. Menuda carrerita. Fue la primera vez que me planteé abandonar, pero hacía frio, no quería parar y helarme ya que fue entonces cuando la fascitis plantar empezó a hacer de las suyas. Una vez más, el nivelazo de los corredores y de la prueba era de 10. Lo mejorcito de España. Recuerdo como uno decía: “si te quieres medir a nivel nacional, para ver en qué punto de toda España te encuentras, esta es la carrera…”. Y fue aquí, donde todavía en shock por la complejidad de la prueba, las chicas de la Selección Valenciana subimos al pódium como campeonas de España.

Se me planteó la posibilidad de representar a mi universidad en el Campeonato Autonómico de Universidades (CADU) en su inicio en esta modalidad. Una carrera cortita, creo que fueron catorce kilómetros, bajo las órdenes de Pep; no podía correr en modo competición, puesto que tenía por delante varias pruebas más importantes. Preocupada por la velocidad que tienen las de atletismo salí a disfrutar de una carrera cortita, deseando que hubiera desnivel para poder “atacar” y sacarles ventaja.

Al pasar el primer avituallamiento me dijeron que iba segunda, segunda de toda la prueba. Sabía que la primera no era universitaria, las tenía bajo control. Admito que me relajé y no fui a por el primer puesto. Cuando salieron las clasificaciones pude ver que entré a dos minutos de la campeona. No obstante, fui primera en el CADU y segunda absoluta con muy buenas sensaciones en cuanto a carreras rápidas se refería.

El Campeonato de España de Kilómetro Vertical, otra vez viajamos a Fuente Dé (Picos de Europa) esta vez, no subimos con teleférico hasta el arco de salida. Otros mil metros de desnivel, todo hacia arriba. La meta se encontraba donde meses atrás corríamos con raquetas en los pies. Una auténtica pasada. El ambiente, las compañeras, el lugar; que sin nieve era tres veces más bonito. Tercera de España en categoría sub23 junto a grandes atletas como Paula Cabrerizo o Julia Font, encaminada a ganarlo todo.

La Copa que corrimos en Galicia fue bastante especial, a pesar de las mil horas de viaje, la compañía lo hacía todo más ameno. Las montañas eran especiales, iba a correr en Ourense, de donde procede parte de mi familia. Una carrera dura, larga y a la que fui no muy preparada. Desgraciadamente dos compañeras de la selección tuvieron que retirarse, ya que una de ellas; se lesionó gravemente.

Tras unos meses en los que las lesiones no me permitían llevar unos entrenamientos propios de una temporada tan cañera como llevaba, necesitaba darme un tiempo, hacer algo distinto, algo que me llenara de emoción. Decidí subir el pico más alto de los Pirineos, esta vez sin dorsal, sin chip, sin calentar.

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El Aneto se encuentra en los Pirineos aragoneses con el pico a 3 404 metros de altitud.

No miento cuando digo que todas las emociones guardadas tras tantas alegrías durante este año florecieron al cruzar el “paso de mahoma” y ser consciente de lo pequeños que somos en comparación con semejante escenario.

Finalmente, el pasado quince de noviembre la sección de montaña del C.A. Llebeig participó en el Campeonato de España de Clubes. Cuanta calidad. No recordaba el nivel de esta clase de pruebas, desde Julio no había participado en ninguna carrera y se echaba de menos.

Todos hicieron un carrerón, todos cumplieron las expectativas, incluso la más pequeña del equipo, Ana Bisquert, que apenas con un mes de entreno se lució. En cuanto a mí, desgraciadamente, arrastro una lesión desde que empezó el curso haciendo que mis entrenamientos sean intermitentes y que no puedo ir a la pista de atletismo una semana seguida. Como no es excusa, allí me planté, acojonada. No sabía si iba a poder terminar, si quiera sabía si estaba haciendo lo correcto.

Pero tenía que acabar mi temporada como fuera. Lo cierto es que acabar, acabe. Pero con un sabor más que agridulce, amargo. Física y psicológicamente. La carga de kilómetros que soporto mi pie (sobre todo en la última bajada de seis kilómetros) no contribuyo a un final esperado.

Además de kilómetros, ¿qué aporta la montaña?

Me han acogido muy bien en este mundillo, he conocido grandísimas personas que nunca han dudado en echarme una mano, en darme consejos, en apoyarme cuando no sabía ni dónde meterme. He recibido consejos que me guardo para siempre, me han visto temblar de miedo, reír hasta llorar… Me han brindado oportunidades que hace un año eran impensables. ¡GRACIAS!.

He compartido arco de salida, comedor de hotel e incluso furgoneta con grandes BESTIAS de las carreras de montaña. He compartido pódium con ganadoras de carreras tan míticas como la Zegama-Aizkorri y calentado antes de una prueba con gente que dará de que hablar.

Resumiría este año en cuatro niveles, las carreras populares, la liga de la Comunidad Valenciana, la Copa de España y los Campeonatos de España. Y cada uno tiene lo suyo, he adquirido muchísimos conocimientos y experiencia en muy poco tiempo… esto tiene dos enfoques desgraciadamente. Puede llegar a saturar pero también te hace crecer como persona a un ritmo abismal. La montaña es lo que tiene. Desgraciadamente las lesiones este año han estado más presentes de lo que me hubiera gustado y han sido muchas las carreras a las que llegaba concentrada y preparada pero adolorida.

Ahora que todo ha acabado, volvería a vivirlo. Volvería a decir un SÍ a la liga, a la copa y a los campeonatos.

Y aquí ando, deseando volver a meterle caña a las piernas, deseando volver a calzarme las zapatillas y volver a correr por nuestro Montgó. Se acercan unas semanas de resetear la máquina y esperar con ansias el 2016.

Muchísimas gracias a todas aquellas personas que me han animado, me han soportado y han estado ahí cada vez que subía pero también cuando bajaba. Familia y amigos ¡GRACIAS!

¡Kilómetros y montaña!

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