Opinión: Las decisiones de los Ayuntamientos tienen más peso del que parece Opinión: Las decisiones de los Ayuntamientos tienen más peso del que parece
por Julio M Ramón
Muchas veces creemos que los Ayuntamientos son entes exclusivamente dedicados al menudeo del municipio: basura, viales, alumbrado… Y es cierto que estas cosas son parte esencial de sus cometidos y, según su gestión, valoramos cada cuatro años en las elecciones. Pero donde realmente se ve la categoría de un equipo de gobierno, al menos en nuestra opinión, es en ver si ha sido capaz de tomar decisiones que trasciendan en el tiempo, mucho más allá del corto tacticismo electoral, y ha sido capaz de CREAR cosas, situaciones, para un mejor futuro del pueblo.
Me explico. Hay un caso paradigmático en Madrid, que debía estudiarse en los MBA de las Escuelas de Negocio, que puede mostrar lo que decimos. El Caso Ciempozuelos-Valdemoro (en adelante CI y VA). Dos poblaciones al sur de Madrid, a 26 y 30 km de la capital, con muchísimos rasgos comunes. En los años sesenta del siglo pasado, CI era mucho mayor (9.500 habitantes frente a 4.400 de VA), más próspero, con mayor renta. Y se notaba en que, por ejemplo, VA dependía en muchas cosas de CI: los chicos de VA iban al Instituto a CI, había mejor comercio, servicios, médicos, etc. Valdemoro subsistía apenas con un par de hornos de yeso y el Colegio de Huérfanos de la Guardia Civil.
Y en eso llegó El Corte Inglés (en adelante ECI) y mandó parar. La gran expansión de ECI se produce en los años sesenta; amplia los centros, cambia el modelo de tienda, a mediados de la década lanza su propia Tarjeta de Compra… Vende mucho, y para vender más, necesita terrenos donde establecer su principal Centro Logístico. Y en eso que se persona en CI en busca de terrenos a lo largo del eje de la carretera nacional IV. Pero, ¿qué ocurre en CI? Pues que es un pueblo de base agraria, principalmente (tiene una rica vega a lo largo del Jarama), y donde el grueso de la propiedad de la tierra está básicamente en manos de cuatro personas, muchos de los cuales ni viven en la localidad. Pero el Ayuntamiento (franquista, claro), sale en defensa clara de los grandes propietarios: si viene una gran empresa necesitará mucha mano de obra, por tanto se llevaran a los jornaleros del campo, a los que hasta ahora contrato cuando quiero y pago lo que me conviene (imaginen la típica plaza castellana, porticada, con decenas de corros de braceros en medio o en los soportales, esperando a que el capataz del Señor venga a “cogerles” para el día siguiente…). Y el Ayuntamiento, se puede resumir, echó a El Corte Inglés.
Curiosamente, al poco, el campo fue abandonado ¡¡. Y, ECI se instaló en VA, y lo transformó.
Hoy CI depende para lo básico de VA (hospital, esc. idiomas, bomberos, órganos administrativos…). VA triplica la población de CI, presenta una estructura urbana muy mejorada por la aplicación de distintos PGOU, cuadruplica el presupuesto municipal de CI, gasta 900 € por persona/año de su presupuesto en servicios al ciudadano (CI-650€), su renta per cápita disponible es de 28.000€ (CI-23.000€). Y un largo etcétera. El Ayuntamiento de CI se equivocó, de forma burda.
Hoy también nos podemos equivocar, aunque no de la forma tan grosera y poco democrática del ejemplo (eran años muy opacos). En Jávea se debe abandonar el apoyo al monocultivo del turismo. Sí, sabemos que suena fuerte, pero es necesario, de lo contrario cualquier incidencia grave o muy grave (el clima o las pandemias) te deja literalmente en cueros.
Hay que diversificar; los Ayuntamientos pueden apostar por otras políticas de empleo y, en no mucho tiempo, cambiar parcialmente el modelo productivo de la ciudad. ¿Cómo? Aquí lanzamos algunas sugerencias, quizá más para avivar el debate que otra cosa:
- Debe existir una Zona Industrial (que se puede compartir con Gata, por ejemplo), vivero de emprendedores, parque empresarial, llámenlo como quieran.
- ¿Por qué el Ayuntamiento no puede subvencionar la fibra óptica a todos los hogares? Que lo piensen, estamos en la era del tele trabajo, tele estudio, tele medicina…
- ¿Por qué no se puede ofrecer suelo público, gratis, a organismos o empresas de I+D? Telefonía, APP’s, Medico-Farmacéutica, de vehículo eléctrico…
- ¿Por qué no se puede ofrecer terreno gratis a instituciones educativas especializadas y de valor añadido? Ciencias del Mar-Biología Marina, Ingenierías agrícolas o marinas, de energías renovables…
- Hay que luchar por el medio ambiente de forma eficiente: hay que exigir el tren en la comarca, hay que tener un bus intraurbano que merezca tal nombre (núcleos y urbanizaciones), hay que ampliar los carriles para bici (circular: pueblo-vaugusta-arenal-calablanca-saladar-pinosol-cansalades-golf-tarraula-pueblo…). Es decir, que podamos dejar el coche parado¡¡
En fin, tantas cosas ¡Pero hay que querer! Animamos a ello.
por Julio M Ramón
Muchas veces creemos que los Ayuntamientos son entes exclusivamente dedicados al menudeo del municipio: basura, viales, alumbrado… Y es cierto que estas cosas son parte esencial de sus cometidos y, según su gestión, valoramos cada cuatro años en las elecciones. Pero donde realmente se ve la categoría de un equipo de gobierno, al menos en nuestra opinión, es en ver si ha sido capaz de tomar decisiones que trasciendan en el tiempo, mucho más allá del corto tacticismo electoral, y ha sido capaz de CREAR cosas, situaciones, para un mejor futuro del pueblo.
Me explico. Hay un caso paradigmático en Madrid, que debía estudiarse en los MBA de las Escuelas de Negocio, que puede mostrar lo que decimos. El Caso Ciempozuelos-Valdemoro (en adelante CI y VA). Dos poblaciones al sur de Madrid, a 26 y 30 km de la capital, con muchísimos rasgos comunes. En los años sesenta del siglo pasado, CI era mucho mayor (9.500 habitantes frente a 4.400 de VA), más próspero, con mayor renta. Y se notaba en que, por ejemplo, VA dependía en muchas cosas de CI: los chicos de VA iban al Instituto a CI, había mejor comercio, servicios, médicos, etc. Valdemoro subsistía apenas con un par de hornos de yeso y el Colegio de Huérfanos de la Guardia Civil.
Y en eso llegó El Corte Inglés (en adelante ECI) y mandó parar. La gran expansión de ECI se produce en los años sesenta; amplia los centros, cambia el modelo de tienda, a mediados de la década lanza su propia Tarjeta de Compra… Vende mucho, y para vender más, necesita terrenos donde establecer su principal Centro Logístico. Y en eso que se persona en CI en busca de terrenos a lo largo del eje de la carretera nacional IV. Pero, ¿qué ocurre en CI? Pues que es un pueblo de base agraria, principalmente (tiene una rica vega a lo largo del Jarama), y donde el grueso de la propiedad de la tierra está básicamente en manos de cuatro personas, muchos de los cuales ni viven en la localidad. Pero el Ayuntamiento (franquista, claro), sale en defensa clara de los grandes propietarios: si viene una gran empresa necesitará mucha mano de obra, por tanto se llevaran a los jornaleros del campo, a los que hasta ahora contrato cuando quiero y pago lo que me conviene (imaginen la típica plaza castellana, porticada, con decenas de corros de braceros en medio o en los soportales, esperando a que el capataz del Señor venga a “cogerles” para el día siguiente…). Y el Ayuntamiento, se puede resumir, echó a El Corte Inglés.
Curiosamente, al poco, el campo fue abandonado ¡¡. Y, ECI se instaló en VA, y lo transformó.
Hoy CI depende para lo básico de VA (hospital, esc. idiomas, bomberos, órganos administrativos…). VA triplica la población de CI, presenta una estructura urbana muy mejorada por la aplicación de distintos PGOU, cuadruplica el presupuesto municipal de CI, gasta 900 € por persona/año de su presupuesto en servicios al ciudadano (CI-650€), su renta per cápita disponible es de 28.000€ (CI-23.000€). Y un largo etcétera. El Ayuntamiento de CI se equivocó, de forma burda.
Hoy también nos podemos equivocar, aunque no de la forma tan grosera y poco democrática del ejemplo (eran años muy opacos). En Jávea se debe abandonar el apoyo al monocultivo del turismo. Sí, sabemos que suena fuerte, pero es necesario, de lo contrario cualquier incidencia grave o muy grave (el clima o las pandemias) te deja literalmente en cueros.
Hay que diversificar; los Ayuntamientos pueden apostar por otras políticas de empleo y, en no mucho tiempo, cambiar parcialmente el modelo productivo de la ciudad. ¿Cómo? Aquí lanzamos algunas sugerencias, quizá más para avivar el debate que otra cosa:
- Debe existir una Zona Industrial (que se puede compartir con Gata, por ejemplo), vivero de emprendedores, parque empresarial, llámenlo como quieran.
- ¿Por qué el Ayuntamiento no puede subvencionar la fibra óptica a todos los hogares? Que lo piensen, estamos en la era del tele trabajo, tele estudio, tele medicina…
- ¿Por qué no se puede ofrecer suelo público, gratis, a organismos o empresas de I+D? Telefonía, APP’s, Medico-Farmacéutica, de vehículo eléctrico…
- ¿Por qué no se puede ofrecer terreno gratis a instituciones educativas especializadas y de valor añadido? Ciencias del Mar-Biología Marina, Ingenierías agrícolas o marinas, de energías renovables…
- Hay que luchar por el medio ambiente de forma eficiente: hay que exigir el tren en la comarca, hay que tener un bus intraurbano que merezca tal nombre (núcleos y urbanizaciones), hay que ampliar los carriles para bici (circular: pueblo-vaugusta-arenal-calablanca-saladar-pinosol-cansalades-golf-tarraula-pueblo…). Es decir, que podamos dejar el coche parado¡¡
En fin, tantas cosas ¡Pero hay que querer! Animamos a ello.

































Julio | Miércoles, 03 de Junio de 2020 a las 22:40:33 horas
Totalmente de acuerdo Michel
Muchas gracias
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