El Nazareno de Xàbia y los duques de Medinaceli
David Gutiérrez Pulido
Historiador del Arte
www.sorollajavea.wordpress.com
La venerada imagen del Cristo Nazareno de Xàbia vuelve, un año más, a realizar la Bajada a la iglesia de San Bartolomé, hasta que en el mes de mayo regrese a su ermita. La tradición y devoción a esta imagen arranca desde 1767, momento en que la talla original, hoy desaparecida, fue regalada por el duque de Medinaceli a la población de Xàbia. Este hecho es el que nos ha llevado a compartir algunas reflexiones sobre la relación que había entre los duques de Medinaceli, señores de Xàbia, y su vinculación con el Nazareno así como la autoría de la obra barroca.
Poco más se puede añadir a la publicación que Antoni Espinós realizó en 1997 en su obra La antigua imagen de Jesús Nazareno. A modo de resumen muy escueto, hay que recordar que esta devoción nació en 1734, fecha en la que fue fundada la Cofradía de la Santísima Cruz y cuya aprobación fue en 1744. Años, después, en 1767, el duque de Medinaceli regaló la imagen del Jesús Nazareno y al año siguiente ya participa en las procesiones de Semana Santa de Xàbia. Lamentablemente, la imagen barroca, de autor desconocido, se perdió en la Guerra Civil, y a pesar de que el imaginero local, Juan Devesa, realizó una copia exacta, la cofradía decidió encargar al afamado escultor, José María Ponsoda, una réplica manteniendo la misma posición del Nazareno original. Esta imagen es la que hoy se venera en la población[1].
![[Img #7639]](https://xabiaaldia.com/upload/images/03_2024/3239_fig-02.jpg)
En España, la devoción al Nazareno o Cristo portando la cruz arranca ya desde la Edad Media, cuando a través de retablos o pinturas sobre tabla, se crean escenas de la Pasión de Cristo, en donde este paso empieza, poco a poco, a tener relevancia. Con el tiempo, las escenas de la Pasión se van expandiendo en la pintura y la escultura a través de los retablos hasta que en el siglo XVI, las imágenes empiezan a tener más independencia como imágenes de devoción e incluso a modo de pasos procesionales. Se marca como origen de la iconografía del Nazareno, la obra escultórica de Juan Martínez Montañés a través de la imagen de Jesús de la Pasión (1610-1615) de Sevilla. Su iconografía de un Cristo en posición de caminar, portando la cruz a sus hombros, con el rostro sufriente y doloroso, así como la cubrición de su cuerpo por una túnica real, será ampliamente copiada e interpretada por la geografía española.
En el caso concreto de Xàbia, el cronista oficial Juan Bautista Crespo, publicó un escrito en 1973, recogiendo la razón de porqué llegó la imagen del Nazareno a Xàbia. Según sus palabras dice que: “Durante el invierno de 1767 la duquesa, Excma. Sra. doña María de Moncada, daba a luz a su hijo primogénito. Para celebrar aquel feliz suceso, el Concejo de esta villa acordó la conveniencia de nombrar a dos comisarios que, llevando la representación de Jávea, se desplazasen a Madrid a rendir tributo de fidelidad al recién nacido y dar sus parabienes a los ilustres señores (…) Dña. María, les hizo la promesa de regalar a Jávea una imagen del Nazareno (…) Sin embargo, no quiso el Señor que aquella bondadosa dama viese cumplidos sus deseos, pues, muerta a los pocos días, tuvo que ser su esposo, el duque Luis Antonio, el que cumpliese la promesa de su esposa difunta, que tuvo lugar el 15 de octubre de 1767”[2].
Los protagonistas de esta historia, según el escrito, son don Luis Antonio Fernández de Córdoba y Spínola y doña María Teresa de Moncada y Benavides, XII Marqueses de Dénia, y su primogénito se trata de don Pedro de Alcántara Fernández de Córdoba y Moncada. La realidad es que estas palabras de Juan Bautista Crespo, no se corresponden con la verdad de los hechos, aunque no dudamos que puedan estar recogidos de una tradición oral u otra fuente. Y es que el primogénito de los duques de Medinaceli nació el 10 de noviembre de 1730, y por otro lado, la duquesa María Teresa de Moncada falleció el 14 de mayo de 1756. Por lo tanto ambos hechos acontecieron antes de que en Xàbia se fundara la Cofradía de la Santísima Cruz o llegara la imagen del Nazareno.
El dato que ofrece Godofredo Cruañes en sus Efemérides sí que es más fiable al ser recogido del archivo parroquial, que con fecha 15 de octubre de 1767, transcribe: “El Duque de Medinaceli regala a Jávea la imagen de Jesús Nazareno, que se venera en la capilla del Calvario”[3]. Este dato, a su vez, coincide con Roque Chabás, transcribiendo unas memorias del sacristán Jaime Buigues en el que dice: “dicha imagen se hizo en 1767 para la cofradía del Calvario a expensas de los cofrades, costando la escultura 50 libras y el vestido, cruz, etc., 38 libras”[4].
![[Img #7640]](https://xabiaaldia.com/upload/images/03_2024/18_fig-03.jpg)
Los duques de Medinaceli, que provienen de la rama del duque de Lerma y que ostentaron el título de marqueses de Dénia, por lo tanto, señores de Xàbia siempre tuvieron una vinculación muy cercana al culto de un Nazareno. Baste recordar que don Francisco Sandoval y Rojas, I duque de Lerma y V marqués de Dénia, fue patrono del convento de Nuestra Señora de la Encarnación de Madrid, más conocida hoy como la Basílica de Jesús de Medinaceli. En este convento, se veneraba la imagen de un Cristo en el momento de mostrarse ante Pilatos. La imagen fue rescatada por los Padres Trinitarios en Mequinez (Marruecos) y llevada a Madrid en 1682 con gran boato y en 1710 se constituyó la Cofradía de Esclavos de Jesús Nazareno.
Con esta vinculación a una devoción al Cristo de Medinaceli y el patronazgo a su cofradía, no es de extrañar que el duque quisiera contribuir con una donación de la imagen. También hay que recordar, que sus antecesores, ya contribuyeron con otras obras religiosas en Xàbia como, por ejemplo, don Bernardo Sandoval y Rojas (II marqués de Dénia) contribuyó a fundar el Hospital de Santa Ana o a ampliar el cuerpo de la iglesia de San Bartolomé, como se demuestra en los escudos de sus portadas; o don Francisco Gómez de Sandoval y Rojas (V marqués de Dénia) fundó en 1616 el convento de Religiosos Mínimos de Xàbia.
![[Img #7641]](https://xabiaaldia.com/upload/images/03_2024/5818_fig-04.jpg)
Ahora bien, lo que tampoco queda claro es si el duque encargó la obra escultórica y la donó, o quizás donó un dinero para que la Cofradía del Calvario pudiera comprarla, porque en el escrito aludido anteriormente, se dice que la imagen costó 50 libras “a expensas de los cofrades”. Si el encargo y pago del Nazareno corrió a cargo de la Cofradía de la Santísima Cruz de Xàbia, es probable que lo más lógico es que se encargara a un taller escultórico que estuviera cercano a la población para así no demorar la llegada de la obra, pudiendo pensar en algún escultor de Alicante o quizás de Valencia en donde ya destacan nombres como Ignacio Vergara Gimeno (1715-1776) o José Esteve Bonet (1741-1802). No obstante, también se ha especulado que pudiera provenir de los talleres murcianos de la escuela de Francisco Salzillo (1707-1783). Pero si consideramos cierta de que la donación de la escultura fue por parte de los duques de Medinaceli, los cuales residían en Madrid, entonces podríamos incluso atribuir que el encargo se llegara a hacer a algún taller madrileño, los cuales también eran muy afamados. Esta cuestión, obviamente, queda en el aire ya que al día de hoy no se ha encontrado ningún documento de contrato que pueda aclarar su procedencia.
Sea como fuere, la cuestión es que la devoción al Cristo Nazareno de Xàbia quedó muy arraigada desde sus comienzos en el siglo XVIII y al día de hoy, continúa con esa fuerza y ese fervor que caracteriza a toda la población.
[1] ESPINÓS, Antoni: La antigua imagen de Jesús Nazareno y su ermita del Calvario en la villa de Xàbia. Alicante, Ayuntamiento de Xábia y Asociación de Amas de Casa, 1997.
[2] Programa de fiestas a Jesús Nazareno, abril – mayo 1973.
[3] CRUAÑES SIGNES, Godofredo: “Efemérides históricas de la Villa de Jábea”, Xàbiga, I, 1986, p.218.
[4] CHABÁS, Roque: “La imagen de Jesús Nazareno de Jávea y el cólera”, El Archivo, Tomo I, Año I, nº I, 6 de mayo de 1886, p. 7.
David Gutiérrez Pulido
Historiador del Arte
www.sorollajavea.wordpress.com
La venerada imagen del Cristo Nazareno de Xàbia vuelve, un año más, a realizar la Bajada a la iglesia de San Bartolomé, hasta que en el mes de mayo regrese a su ermita. La tradición y devoción a esta imagen arranca desde 1767, momento en que la talla original, hoy desaparecida, fue regalada por el duque de Medinaceli a la población de Xàbia. Este hecho es el que nos ha llevado a compartir algunas reflexiones sobre la relación que había entre los duques de Medinaceli, señores de Xàbia, y su vinculación con el Nazareno así como la autoría de la obra barroca.
Poco más se puede añadir a la publicación que Antoni Espinós realizó en 1997 en su obra La antigua imagen de Jesús Nazareno. A modo de resumen muy escueto, hay que recordar que esta devoción nació en 1734, fecha en la que fue fundada la Cofradía de la Santísima Cruz y cuya aprobación fue en 1744. Años, después, en 1767, el duque de Medinaceli regaló la imagen del Jesús Nazareno y al año siguiente ya participa en las procesiones de Semana Santa de Xàbia. Lamentablemente, la imagen barroca, de autor desconocido, se perdió en la Guerra Civil, y a pesar de que el imaginero local, Juan Devesa, realizó una copia exacta, la cofradía decidió encargar al afamado escultor, José María Ponsoda, una réplica manteniendo la misma posición del Nazareno original. Esta imagen es la que hoy se venera en la población[1].
![[Img #7639]](https://xabiaaldia.com/upload/images/03_2024/3239_fig-02.jpg)
En España, la devoción al Nazareno o Cristo portando la cruz arranca ya desde la Edad Media, cuando a través de retablos o pinturas sobre tabla, se crean escenas de la Pasión de Cristo, en donde este paso empieza, poco a poco, a tener relevancia. Con el tiempo, las escenas de la Pasión se van expandiendo en la pintura y la escultura a través de los retablos hasta que en el siglo XVI, las imágenes empiezan a tener más independencia como imágenes de devoción e incluso a modo de pasos procesionales. Se marca como origen de la iconografía del Nazareno, la obra escultórica de Juan Martínez Montañés a través de la imagen de Jesús de la Pasión (1610-1615) de Sevilla. Su iconografía de un Cristo en posición de caminar, portando la cruz a sus hombros, con el rostro sufriente y doloroso, así como la cubrición de su cuerpo por una túnica real, será ampliamente copiada e interpretada por la geografía española.
En el caso concreto de Xàbia, el cronista oficial Juan Bautista Crespo, publicó un escrito en 1973, recogiendo la razón de porqué llegó la imagen del Nazareno a Xàbia. Según sus palabras dice que: “Durante el invierno de 1767 la duquesa, Excma. Sra. doña María de Moncada, daba a luz a su hijo primogénito. Para celebrar aquel feliz suceso, el Concejo de esta villa acordó la conveniencia de nombrar a dos comisarios que, llevando la representación de Jávea, se desplazasen a Madrid a rendir tributo de fidelidad al recién nacido y dar sus parabienes a los ilustres señores (…) Dña. María, les hizo la promesa de regalar a Jávea una imagen del Nazareno (…) Sin embargo, no quiso el Señor que aquella bondadosa dama viese cumplidos sus deseos, pues, muerta a los pocos días, tuvo que ser su esposo, el duque Luis Antonio, el que cumpliese la promesa de su esposa difunta, que tuvo lugar el 15 de octubre de 1767”[2].
Los protagonistas de esta historia, según el escrito, son don Luis Antonio Fernández de Córdoba y Spínola y doña María Teresa de Moncada y Benavides, XII Marqueses de Dénia, y su primogénito se trata de don Pedro de Alcántara Fernández de Córdoba y Moncada. La realidad es que estas palabras de Juan Bautista Crespo, no se corresponden con la verdad de los hechos, aunque no dudamos que puedan estar recogidos de una tradición oral u otra fuente. Y es que el primogénito de los duques de Medinaceli nació el 10 de noviembre de 1730, y por otro lado, la duquesa María Teresa de Moncada falleció el 14 de mayo de 1756. Por lo tanto ambos hechos acontecieron antes de que en Xàbia se fundara la Cofradía de la Santísima Cruz o llegara la imagen del Nazareno.
El dato que ofrece Godofredo Cruañes en sus Efemérides sí que es más fiable al ser recogido del archivo parroquial, que con fecha 15 de octubre de 1767, transcribe: “El Duque de Medinaceli regala a Jávea la imagen de Jesús Nazareno, que se venera en la capilla del Calvario”[3]. Este dato, a su vez, coincide con Roque Chabás, transcribiendo unas memorias del sacristán Jaime Buigues en el que dice: “dicha imagen se hizo en 1767 para la cofradía del Calvario a expensas de los cofrades, costando la escultura 50 libras y el vestido, cruz, etc., 38 libras”[4].
![[Img #7640]](https://xabiaaldia.com/upload/images/03_2024/18_fig-03.jpg)
Los duques de Medinaceli, que provienen de la rama del duque de Lerma y que ostentaron el título de marqueses de Dénia, por lo tanto, señores de Xàbia siempre tuvieron una vinculación muy cercana al culto de un Nazareno. Baste recordar que don Francisco Sandoval y Rojas, I duque de Lerma y V marqués de Dénia, fue patrono del convento de Nuestra Señora de la Encarnación de Madrid, más conocida hoy como la Basílica de Jesús de Medinaceli. En este convento, se veneraba la imagen de un Cristo en el momento de mostrarse ante Pilatos. La imagen fue rescatada por los Padres Trinitarios en Mequinez (Marruecos) y llevada a Madrid en 1682 con gran boato y en 1710 se constituyó la Cofradía de Esclavos de Jesús Nazareno.
Con esta vinculación a una devoción al Cristo de Medinaceli y el patronazgo a su cofradía, no es de extrañar que el duque quisiera contribuir con una donación de la imagen. También hay que recordar, que sus antecesores, ya contribuyeron con otras obras religiosas en Xàbia como, por ejemplo, don Bernardo Sandoval y Rojas (II marqués de Dénia) contribuyó a fundar el Hospital de Santa Ana o a ampliar el cuerpo de la iglesia de San Bartolomé, como se demuestra en los escudos de sus portadas; o don Francisco Gómez de Sandoval y Rojas (V marqués de Dénia) fundó en 1616 el convento de Religiosos Mínimos de Xàbia.
![[Img #7641]](https://xabiaaldia.com/upload/images/03_2024/5818_fig-04.jpg)
Ahora bien, lo que tampoco queda claro es si el duque encargó la obra escultórica y la donó, o quizás donó un dinero para que la Cofradía del Calvario pudiera comprarla, porque en el escrito aludido anteriormente, se dice que la imagen costó 50 libras “a expensas de los cofrades”. Si el encargo y pago del Nazareno corrió a cargo de la Cofradía de la Santísima Cruz de Xàbia, es probable que lo más lógico es que se encargara a un taller escultórico que estuviera cercano a la población para así no demorar la llegada de la obra, pudiendo pensar en algún escultor de Alicante o quizás de Valencia en donde ya destacan nombres como Ignacio Vergara Gimeno (1715-1776) o José Esteve Bonet (1741-1802). No obstante, también se ha especulado que pudiera provenir de los talleres murcianos de la escuela de Francisco Salzillo (1707-1783). Pero si consideramos cierta de que la donación de la escultura fue por parte de los duques de Medinaceli, los cuales residían en Madrid, entonces podríamos incluso atribuir que el encargo se llegara a hacer a algún taller madrileño, los cuales también eran muy afamados. Esta cuestión, obviamente, queda en el aire ya que al día de hoy no se ha encontrado ningún documento de contrato que pueda aclarar su procedencia.
Sea como fuere, la cuestión es que la devoción al Cristo Nazareno de Xàbia quedó muy arraigada desde sus comienzos en el siglo XVIII y al día de hoy, continúa con esa fuerza y ese fervor que caracteriza a toda la población.
[1] ESPINÓS, Antoni: La antigua imagen de Jesús Nazareno y su ermita del Calvario en la villa de Xàbia. Alicante, Ayuntamiento de Xábia y Asociación de Amas de Casa, 1997.
[2] Programa de fiestas a Jesús Nazareno, abril – mayo 1973.
[3] CRUAÑES SIGNES, Godofredo: “Efemérides históricas de la Villa de Jábea”, Xàbiga, I, 1986, p.218.
[4] CHABÁS, Roque: “La imagen de Jesús Nazareno de Jávea y el cólera”, El Archivo, Tomo I, Año I, nº I, 6 de mayo de 1886, p. 7.
































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