Laura Goberna: "Mi hija con una enfermedad crónica no puede estar más de dos horas esperando en urgencias llorando de dolor por una fractura" Laura Goberna: "Mi hija con una enfermedad crónica no puede estar más de dos horas esperando en urgencias llorando de dolor por una fractura"
Que la sanidad comarcal está sometida a una gran presión es algo que saben todos los vecinos y vecinas, pero a veces se dan situaciones que no se terminan de entender. En urgencias existe una gran presión y en fin de semana en pleno periodo vacacional el sistema se tensiona. Laura Goberna lo sufrió el pasado fin de semana. Su hija, Olaya, que sufre la enfermedad de los huesos de cristal desde que nació, se rompió la tibia. Acudieron a urgencias y estuvieron “más de dos horas esperando”, la mayor parte incluso fuera del área de Urgencias.
Esta madre pone voz al sentimiento de su hija: le preguntas como le trataron en el hospital y la niña dice “mal” y hace un gesto con el pulgar hacia abajo. “Entiendo perfectamente que en el hospital de Dénia hay poco personal, pero mi hija tiene una enfermedad crónica -los huesos de cristal- y no puede esperar dos horas a que la atienda en Urgencias”. Ni siquiera “pasamos el triaje”, tuvieron que esperar fuera.
Laura narra su impotencia “le pedía al personal del mostrador que me dieron algo para calmar su dolor, Olaya no paraba de llorar”, pero le decían que eso tenía que pautarlo el médico. “Pero el médico no nos atendía”. Pasaron dos horas. Laura acudió al hospital acompañada de una madre también con un descendiente con esta enfermedad. “Ella se quedó sorprendida de la falta de atención”.
Una vez el médico les atendió, Laura, la otra madre y Olaya fueron remitidos a la sala de Rayos X para hacerle una radiografía de la rotura. “Más tiempo de espera”, se lamentó esta madre coraje de Xàbia. “Al final ni el médico ni el enfermero se aclararon con lo que aparecía en la radiografía, uno decía una fisura y otro una rotura”. Le enyesaron la pierna y pudieron volver a casa “pasaron cuatro horas”.
"El personal me dijo que pusiera una reclamación, pero para que voy a ponerla... para recibir otra carta de la Conselleria pidiendo disculpas", subrayó esta madre que afirma haber recibido diez misivas tipo de la Conselleria de Sanitat.
No obstante Laura no se ha quedado tranquila y tras consultar con la traumatóloga del Hospital de Getafe que tratan a Olaya desde que nació y que están especializados en la enfermedad de la osteogenésis imperfecta, decidieron que pasarán consulta la próxima semana.
Esta madre se lamentó además que en el Hospital no cuenten con el historial médico de su hija “nadie sabía allí que tiene o deja de tener”, esto se debe a que cuando nació la pequeña Olaya sus padres tras numerosas vueltas en Dénia e incluso en La Fe de Valencia sin que nadie les aclarara nada, decidieron tratarla en el Hospital de Getafe.
Desde el Hospital sostuvieron que "no hubo retraso" en la atención a la pequeña. Aseguran que entre que llegó con su madre a Urgencias y el momento que salió escayolada pasaron 2 horas y 19 minutos. También aseguran que si, que conocen los antecedentes de la niña.
"Mi hija está bien, camina, canta y le encanta bailar"
Pese a esta lesión, Laura e Ismael están muy contentos por la evolución de Olaya que crece y crece como el resto de niños “camina, canta y le encanta bailar”, reconoció la madre. Pero siempre, con el “Ay” de que pueda sufrir una fractura en cualquier momento. “Esto es ya para toda la vida”.
Con este sentimiento, el matrimonio sigue pidiendo a la Generalitat que le conceda una tarjeta para poder estacionar en zonas reservadas para personas con movilidad reducida: para así no tener problemas el día en que Olaya sufre una lesión y tiene que ir con una silla de ruedas. “Hemos hecho la valoración, pero cuando nos han llamado no tenía lesiones y no nos la dan”, se lamentó esta madre.
Que la sanidad comarcal está sometida a una gran presión es algo que saben todos los vecinos y vecinas, pero a veces se dan situaciones que no se terminan de entender. En urgencias existe una gran presión y en fin de semana en pleno periodo vacacional el sistema se tensiona. Laura Goberna lo sufrió el pasado fin de semana. Su hija, Olaya, que sufre la enfermedad de los huesos de cristal desde que nació, se rompió la tibia. Acudieron a urgencias y estuvieron “más de dos horas esperando”, la mayor parte incluso fuera del área de Urgencias.
Esta madre pone voz al sentimiento de su hija: le preguntas como le trataron en el hospital y la niña dice “mal” y hace un gesto con el pulgar hacia abajo. “Entiendo perfectamente que en el hospital de Dénia hay poco personal, pero mi hija tiene una enfermedad crónica -los huesos de cristal- y no puede esperar dos horas a que la atienda en Urgencias”. Ni siquiera “pasamos el triaje”, tuvieron que esperar fuera.
Laura narra su impotencia “le pedía al personal del mostrador que me dieron algo para calmar su dolor, Olaya no paraba de llorar”, pero le decían que eso tenía que pautarlo el médico. “Pero el médico no nos atendía”. Pasaron dos horas. Laura acudió al hospital acompañada de una madre también con un descendiente con esta enfermedad. “Ella se quedó sorprendida de la falta de atención”.
Una vez el médico les atendió, Laura, la otra madre y Olaya fueron remitidos a la sala de Rayos X para hacerle una radiografía de la rotura. “Más tiempo de espera”, se lamentó esta madre coraje de Xàbia. “Al final ni el médico ni el enfermero se aclararon con lo que aparecía en la radiografía, uno decía una fisura y otro una rotura”. Le enyesaron la pierna y pudieron volver a casa “pasaron cuatro horas”.
"El personal me dijo que pusiera una reclamación, pero para que voy a ponerla... para recibir otra carta de la Conselleria pidiendo disculpas", subrayó esta madre que afirma haber recibido diez misivas tipo de la Conselleria de Sanitat.
No obstante Laura no se ha quedado tranquila y tras consultar con la traumatóloga del Hospital de Getafe que tratan a Olaya desde que nació y que están especializados en la enfermedad de la osteogenésis imperfecta, decidieron que pasarán consulta la próxima semana.
Esta madre se lamentó además que en el Hospital no cuenten con el historial médico de su hija “nadie sabía allí que tiene o deja de tener”, esto se debe a que cuando nació la pequeña Olaya sus padres tras numerosas vueltas en Dénia e incluso en La Fe de Valencia sin que nadie les aclarara nada, decidieron tratarla en el Hospital de Getafe.
Desde el Hospital sostuvieron que "no hubo retraso" en la atención a la pequeña. Aseguran que entre que llegó con su madre a Urgencias y el momento que salió escayolada pasaron 2 horas y 19 minutos. También aseguran que si, que conocen los antecedentes de la niña.
"Mi hija está bien, camina, canta y le encanta bailar"
Pese a esta lesión, Laura e Ismael están muy contentos por la evolución de Olaya que crece y crece como el resto de niños “camina, canta y le encanta bailar”, reconoció la madre. Pero siempre, con el “Ay” de que pueda sufrir una fractura en cualquier momento. “Esto es ya para toda la vida”.
Con este sentimiento, el matrimonio sigue pidiendo a la Generalitat que le conceda una tarjeta para poder estacionar en zonas reservadas para personas con movilidad reducida: para así no tener problemas el día en que Olaya sufre una lesión y tiene que ir con una silla de ruedas. “Hemos hecho la valoración, pero cuando nos han llamado no tenía lesiones y no nos la dan”, se lamentó esta madre.
































pep | Domingo, 17 de Julio de 2022 a las 11:13:16 horas
Yo pase por una experiencia parecida, si cabe, más dramática, que no voy a relatar por no desmerecer lo que ha tenido que pasar esta niña, que ella sabe lo que padeció y su madre por ella.
Lo que quiero expresar con mi comentario es la cantidad de sandeces en que se gasta nuestro gobierno, el dinero; políticas de igualdad, ministerios inútiles, duplicidades, obras innecesarias, para contentar a quienes les mantienen donde están.
Ni la sanidad ni la educación deberían tener merma alguna en la calidad y deberían estar siempre bajo estrecha vigilancia.
Que Dios nos ampare y no nos tengamos que ver en primera persona ni por un ser querido en una situación como la de esta niña, que algunas acaban en muerte y encima tener que escuchar que no hay más médicos, porque no hay presupuesto, porque ello merece un calificativo que bien podría ser categorizado de insulto.
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