Toñi Soler cumple 25 años estimulando y despertando la vocación artística de los xabieros y xabieres
El pasado viernes 9 de junio, la Escola de Pintura Mediterrània de Xàbia inauguró su exposición de fin de curso en Ca Lambert. Todos los alumnos y alumnas, desde los más mayores hasta los más pequeños, convergen en un mismo espacio con la icónica Frida Khalo como eje de la muestra… y con Toñi Soler como incombustible motor de cada uno de ellos y alma máter de la escuela.
La inauguración de este año tuvo una sorpresa guardada para la que es su profesora. Soler cumple 25 años al frente de ésta. Dos décadas y media despertando la vocación artística de numerosos xabieros y xabieres, ayudando a canalizar la impulsividad y el nervio de muchas personas para transformarlos en una obra pasional y con carácter. Demostrando que el arte es tan impredecible como el devenir y que un simple palito de madera es un perfecto medidor de las proporciones de la realidad para trasladarlas al lienzo.
![[Img #4797]](https://xabiaaldia.com/upload/images/06_2023/1446_toni-soler-escuela-de-pintura-xabia-1.jpg)
A la Escola de Pintura le costó asentarse. Y fue una incansable Toñi, junto a Marita Moreno sobre todo, las que lo lograron. Quien escribe esta noticia recuerda llegar el primer día a las antiguas Cases dels Mestres, justo al lado del colegio Graüll y frente a la Pista de Atletismo. Allí, la reproducción de la Venus de Milo (que debe pesar un quintal y ya ha recorrido media Xàbia) daba la bienvenida a todos los que sabíamos que nos gustaba dibujar y pintar, pero no teníamos muy claro si aquello podía tener futuro más allá del mero pasatiempo. Al principio, Toñi quiso adoptar un papel de docente clásica, algo estricta, pero rápidamente se dio cuenta de que no podía mostrarse recta en un ámbito tan vibrante como el del arte y en un ambiente donde cada uno de sus alumnos y alumnas respirábamos diferentes formas de crear y sentir.
Puede que sea la persona a la que más veces le haya oído decir “ya me habéis liado” cuando el grupo ya no quería hacer más linograbados y echar mano de los pinceles y jugar con los óleos. También es una de las docentes que mayor paciencia y comprensión ha demostrado ante la frustración de su alumnado y ha sabido sacar adelante, con éxito, una más que evidente empastrà. Porque sabe perfectamente que el arte posee unos cánones y unos códigos que marcan un camino, que puede ser recorrido, alterado o destruido. Y no pasa nada. Es arte.
![[Img #4795]](https://xabiaaldia.com/upload/images/06_2023/6420_toni-soler-escuela-de-pintura-xabia-2.jpg)
Después de les Cases dels Mestres, la Escola se trasladó al Surco. Pintura y música en un mismo espacio artístico en toda regla, pero insuficiente para todos los miembros de ambas disciplinas. Un día, durante las inscripciones, Toñi advirtió: “Enguany tornem a casa”. Pasó un tiempo hasta que explicó que las aulas donde se encuentra actualmente la escuela (en la EPA) fueron el lugar donde ella cultivó su vocación junto al maestro de aquel entonces, el conocido pintor local, Juan Bautista Segarra Llamas. Porque Toñi también formó parte de la escuela municipal de pintura antes de estudiar Bellas Artes.
Xàbia tiene un estímulo único con Toñi. Atisba enseguida el potencial creativo de sus alumnos y alumnas y va dejando miguitas por el camino por si quieren recogerlas para descubrir sus capacidades y potenciarlas. Muchos de ellos lo han hecho y se han lanzado al apasionante y valiente mundo del arte. Tan abstracto y difuso como contundente y memorable. Gracias a Toñi, muchos adultos han encontrado un grupo donde compartir, juntos, esa afición que tenían reservada para la intimidad de su hogar y muchos niños y niñas han dejado de sentirse unos bichos raros “a los que se les da bien dibujar” para afirmar con rotundidad: “Soy bueno en esto y quiero explotar mi talento”.
El pasado viernes 9 de junio, la Escola de Pintura Mediterrània de Xàbia inauguró su exposición de fin de curso en Ca Lambert. Todos los alumnos y alumnas, desde los más mayores hasta los más pequeños, convergen en un mismo espacio con la icónica Frida Khalo como eje de la muestra… y con Toñi Soler como incombustible motor de cada uno de ellos y alma máter de la escuela.
La inauguración de este año tuvo una sorpresa guardada para la que es su profesora. Soler cumple 25 años al frente de ésta. Dos décadas y media despertando la vocación artística de numerosos xabieros y xabieres, ayudando a canalizar la impulsividad y el nervio de muchas personas para transformarlos en una obra pasional y con carácter. Demostrando que el arte es tan impredecible como el devenir y que un simple palito de madera es un perfecto medidor de las proporciones de la realidad para trasladarlas al lienzo.
![[Img #4797]](https://xabiaaldia.com/upload/images/06_2023/1446_toni-soler-escuela-de-pintura-xabia-1.jpg)
A la Escola de Pintura le costó asentarse. Y fue una incansable Toñi, junto a Marita Moreno sobre todo, las que lo lograron. Quien escribe esta noticia recuerda llegar el primer día a las antiguas Cases dels Mestres, justo al lado del colegio Graüll y frente a la Pista de Atletismo. Allí, la reproducción de la Venus de Milo (que debe pesar un quintal y ya ha recorrido media Xàbia) daba la bienvenida a todos los que sabíamos que nos gustaba dibujar y pintar, pero no teníamos muy claro si aquello podía tener futuro más allá del mero pasatiempo. Al principio, Toñi quiso adoptar un papel de docente clásica, algo estricta, pero rápidamente se dio cuenta de que no podía mostrarse recta en un ámbito tan vibrante como el del arte y en un ambiente donde cada uno de sus alumnos y alumnas respirábamos diferentes formas de crear y sentir.
Puede que sea la persona a la que más veces le haya oído decir “ya me habéis liado” cuando el grupo ya no quería hacer más linograbados y echar mano de los pinceles y jugar con los óleos. También es una de las docentes que mayor paciencia y comprensión ha demostrado ante la frustración de su alumnado y ha sabido sacar adelante, con éxito, una más que evidente empastrà. Porque sabe perfectamente que el arte posee unos cánones y unos códigos que marcan un camino, que puede ser recorrido, alterado o destruido. Y no pasa nada. Es arte.
![[Img #4795]](https://xabiaaldia.com/upload/images/06_2023/6420_toni-soler-escuela-de-pintura-xabia-2.jpg)
Después de les Cases dels Mestres, la Escola se trasladó al Surco. Pintura y música en un mismo espacio artístico en toda regla, pero insuficiente para todos los miembros de ambas disciplinas. Un día, durante las inscripciones, Toñi advirtió: “Enguany tornem a casa”. Pasó un tiempo hasta que explicó que las aulas donde se encuentra actualmente la escuela (en la EPA) fueron el lugar donde ella cultivó su vocación junto al maestro de aquel entonces, el conocido pintor local, Juan Bautista Segarra Llamas. Porque Toñi también formó parte de la escuela municipal de pintura antes de estudiar Bellas Artes.
Xàbia tiene un estímulo único con Toñi. Atisba enseguida el potencial creativo de sus alumnos y alumnas y va dejando miguitas por el camino por si quieren recogerlas para descubrir sus capacidades y potenciarlas. Muchos de ellos lo han hecho y se han lanzado al apasionante y valiente mundo del arte. Tan abstracto y difuso como contundente y memorable. Gracias a Toñi, muchos adultos han encontrado un grupo donde compartir, juntos, esa afición que tenían reservada para la intimidad de su hogar y muchos niños y niñas han dejado de sentirse unos bichos raros “a los que se les da bien dibujar” para afirmar con rotundidad: “Soy bueno en esto y quiero explotar mi talento”.
































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