El establecimiento Benavent en la calle Virgen del Pilar en los años 40. Ca Benavent
"Por favor, ¿la Casa Consistorial?. No lo sé, pero vaya a Casa Benavent que allí tienen de todo...". Con esta típica anécdota que contaban siempre los antiguos propietarios de la tienda Benavent, aludiendo a las múltiples ofertas de su establecimiento, recupero este recuerdo de todo xabiero...
El comercio de toda la vida de nuestros pueblos, agoniza por las crisis, el cambio de hábitos, los hipermercados y las grandes plataformas de compra online, pero muchos resisten estoicamente a este signo de los tiempos implacable e imparable. Gente joven en las ciudades, ha descubierto el placer de la atención del tendero con su trato familiar y sincero y el comercio de barrio, convirtiéndose en una tendencia actual. Ir de compras a las tiendas de siempre tiene muchos likes. Esto hay que aprovecharlo…
Por ello, evocando la época dorada comercial de Jávea, ponemos nuestra mirada en una de las tiendas más antiguas de la ciudad. ¿Sabías que, hasta no hace muchos años, podías comprar un piano y una bobina de hilo en el mismo establecimiento? Así era nuestro pequeño “Harrods” en pleno corazón del pueblo, uno de los comercios más míticos que llenaron de vida el casco histórico de Jávea.
![[Img #8588]](https://xabiaaldia.com/upload/images/06_2024/8843_descarga-1.png)
Casa Benavent o Ca Benavent, como era conocido en valenciano y popularmente, fue fundada en 1914 por Francisco Benavent Taroncher, un emprendedor natural de Antella (Valencia) casado con María Catalá Sancho, de Jávea. El matrimonio tuvo seis hijos que emparentaron en su mayoría, con otras sagas comerciales de Jávea: Mercedes casada con Paco Grau, Pepita casada con Bertomeu Grau, Teresa casada con Armell, Pilar casada con Soriano, María que era monja y Miguel Benavent Catalá, el que continuó el negocio en el mismo sitio que su padre.
Miguel era un virtuoso músico que desde los años 20 hasta 1933, tocó el piano en el teatro y en la sala del Cine Espinós, para amenizar las películas mudas de la época. Fue organista y director del coro y de la orquesta que formó con el maestro Gonzalo Ortolá y director de la Banda de Música de la villa cuyos ensayos en verano se realizaban en una terraza al aire libre de la Calle Mayor de su propiedad, y en invierno, arriba de la mercería en la calle Virgen del Pilar.
En Casa Benavent los clientes tenían paquetería, comestibles, papelería, perfumería, ferretería, droguería, tienda de instrumentos musicales, lencería, mercería, artículos religiosos, baterías de cocina, tienda de ropa de bebé, corsetería, motocicletas, bicicletas Orbea y BH, escopetas, artículos de pesca, suministros industriales, torzales, pinturas… Cuesta imaginar que, en épocas de gran escasez, nuestros antepasados pudieran disfrutar de esta amplia gama de productos.
Con los años, el comercio se fue adaptando a las nuevas necesidades del cliente, muchos artículos iban abandonando las estanterías y escaparates para dar paso a los electrodomésticos.
En La Soberana, situada en la partida del mismo nombre con un clima estupendo todo el año, pero que ahora en diciembre se antoja envidiable, nos espera Miguel Benavent Ribes, la tercera generación de la familia que regentó el comercio, junto a su mujer Mari Carmen Sendra, tristemente fallecida.
Miguel nos habla de su época de estudiante, cuando sus padres enviaron a su único hijo a Valencia, a los Dominicos, después de estudiar los primeros cursos en la escuela del Trinquete, en la academia de don Bernardo y don Ángel Palencia en la calle Reina Regente, con doña Asunción en la Academia de la calle de San Buenaventura y en la Falange con don Domingo Roig, siendo la primera promoción de las recién fundadas “Escuelas Graduadas de San Luis Gonzaga”. A los 15 años, Miguel regresó a Jávea y empezó a trabajar con sus padres en la tienda hasta su jubilación en 2012.
Miguel nos cuenta que el éxito de las tiendas Benavent, radica en sus padres Miguel y Catalina. Para su padre -narra emocionado el hijo- la tienda era su pasión, nunca quiso viajar, irse de cruceros como le decían sus amigos, porque tenía que dar servicio a los clientes de lunes a lunes ya que muchos domingos iban paquetes a Valencia a través de los autobuses y viceversa.
![[Img #8589]](https://xabiaaldia.com/upload/images/06_2024/88_descarga-2.png)
En el año 1972 se inauguró la tienda de tres plantas, desde ese momento, Casa Benavent dejó de tener ferretería para enfocar su negocio en otras áreas. Bartolomé Catalá empleado de Benavent, se independizó en el Carrer En forn, montando su propia ferretería y con la ayuda y materiales de los Benavent.
Durante la etapa de instrumentos musicales, Casa Benavent llegó a vender casi medio centenar de pianos, abasteciendo a muchos hogares de Jávea y de la comarca de las mejores marcas. El transporte de pianos y otros electrodomésticos empezó a hacerse con dos motocarros alquilados de los “Ordinaris” Ros y Roiget, después con la ayuda de Rosendo y finalmente, Miguel Benavent Ribes adquirió la mítica furgoneta de Renault, la “Cuatro Latas”, convirtiéndose en un icono del municipio, por sus colores y logotipo.
Lo que muchos recordamos todavía, es que al abrir la puerta de Casa Benavent, veíamos a Miguel Benavent padre con mirada afable y deseoso de poder atendernos. Era una experiencia maravillosa porque Miguel sonreía, disfrutaba, tarareaba o cantaba mientras nos acompañaba a ver un piano, una radio, un despertador… su hijo nos lo corrobora. Sin duda una de esas cosas que ha perdido Jávea y que son muy difíciles de recuperar.
Casa Benavent, sigue en el mismo lugar, en la calle de la Virgen del Pilar con sus baldosas centenarias marrones y amarillas, regentado por otras personas que han heredado la clientela fiel y los consejos de Miguel y Mari Carmen.
![[Img #8590]](https://xabiaaldia.com/upload/images/06_2024/7098_descarga-3.png)
El centenario reloj de Martí Llopart y Trenchs, textil de Barcelona, que presidía la tienda, da las horas ahora, en la naya de La Soberana. Miguel accede amablemente a fotografiarse debajo de la esfera que se aproxima la una de la tarde, mientras nos relata la historia de su familia. Coincidimos ambos en que cada vez se oyen menos campanadas de relojes de cuerda en las casas. El tiempo se ha parado en algunos lugares, en otros va demasiado deprisa. El mar se vislumbra desde el riurau de la casa de Miguel. Quietud, serenidad, contraste de colores. Volviendo a ojear las antiguas fotos de Benavent estamos seguros de que cualquier tiempo pasado sí parece que fue mejor en Jávea…
"Por favor, ¿la Casa Consistorial?. No lo sé, pero vaya a Casa Benavent que allí tienen de todo...". Con esta típica anécdota que contaban siempre los antiguos propietarios de la tienda Benavent, aludiendo a las múltiples ofertas de su establecimiento, recupero este recuerdo de todo xabiero...
El comercio de toda la vida de nuestros pueblos, agoniza por las crisis, el cambio de hábitos, los hipermercados y las grandes plataformas de compra online, pero muchos resisten estoicamente a este signo de los tiempos implacable e imparable. Gente joven en las ciudades, ha descubierto el placer de la atención del tendero con su trato familiar y sincero y el comercio de barrio, convirtiéndose en una tendencia actual. Ir de compras a las tiendas de siempre tiene muchos likes. Esto hay que aprovecharlo…
Por ello, evocando la época dorada comercial de Jávea, ponemos nuestra mirada en una de las tiendas más antiguas de la ciudad. ¿Sabías que, hasta no hace muchos años, podías comprar un piano y una bobina de hilo en el mismo establecimiento? Así era nuestro pequeño “Harrods” en pleno corazón del pueblo, uno de los comercios más míticos que llenaron de vida el casco histórico de Jávea.
![[Img #8588]](https://xabiaaldia.com/upload/images/06_2024/8843_descarga-1.png)
Casa Benavent o Ca Benavent, como era conocido en valenciano y popularmente, fue fundada en 1914 por Francisco Benavent Taroncher, un emprendedor natural de Antella (Valencia) casado con María Catalá Sancho, de Jávea. El matrimonio tuvo seis hijos que emparentaron en su mayoría, con otras sagas comerciales de Jávea: Mercedes casada con Paco Grau, Pepita casada con Bertomeu Grau, Teresa casada con Armell, Pilar casada con Soriano, María que era monja y Miguel Benavent Catalá, el que continuó el negocio en el mismo sitio que su padre.
Miguel era un virtuoso músico que desde los años 20 hasta 1933, tocó el piano en el teatro y en la sala del Cine Espinós, para amenizar las películas mudas de la época. Fue organista y director del coro y de la orquesta que formó con el maestro Gonzalo Ortolá y director de la Banda de Música de la villa cuyos ensayos en verano se realizaban en una terraza al aire libre de la Calle Mayor de su propiedad, y en invierno, arriba de la mercería en la calle Virgen del Pilar.
En Casa Benavent los clientes tenían paquetería, comestibles, papelería, perfumería, ferretería, droguería, tienda de instrumentos musicales, lencería, mercería, artículos religiosos, baterías de cocina, tienda de ropa de bebé, corsetería, motocicletas, bicicletas Orbea y BH, escopetas, artículos de pesca, suministros industriales, torzales, pinturas… Cuesta imaginar que, en épocas de gran escasez, nuestros antepasados pudieran disfrutar de esta amplia gama de productos.
Con los años, el comercio se fue adaptando a las nuevas necesidades del cliente, muchos artículos iban abandonando las estanterías y escaparates para dar paso a los electrodomésticos.
En La Soberana, situada en la partida del mismo nombre con un clima estupendo todo el año, pero que ahora en diciembre se antoja envidiable, nos espera Miguel Benavent Ribes, la tercera generación de la familia que regentó el comercio, junto a su mujer Mari Carmen Sendra, tristemente fallecida.
Miguel nos habla de su época de estudiante, cuando sus padres enviaron a su único hijo a Valencia, a los Dominicos, después de estudiar los primeros cursos en la escuela del Trinquete, en la academia de don Bernardo y don Ángel Palencia en la calle Reina Regente, con doña Asunción en la Academia de la calle de San Buenaventura y en la Falange con don Domingo Roig, siendo la primera promoción de las recién fundadas “Escuelas Graduadas de San Luis Gonzaga”. A los 15 años, Miguel regresó a Jávea y empezó a trabajar con sus padres en la tienda hasta su jubilación en 2012.
Miguel nos cuenta que el éxito de las tiendas Benavent, radica en sus padres Miguel y Catalina. Para su padre -narra emocionado el hijo- la tienda era su pasión, nunca quiso viajar, irse de cruceros como le decían sus amigos, porque tenía que dar servicio a los clientes de lunes a lunes ya que muchos domingos iban paquetes a Valencia a través de los autobuses y viceversa.
![[Img #8589]](https://xabiaaldia.com/upload/images/06_2024/88_descarga-2.png)
En el año 1972 se inauguró la tienda de tres plantas, desde ese momento, Casa Benavent dejó de tener ferretería para enfocar su negocio en otras áreas. Bartolomé Catalá empleado de Benavent, se independizó en el Carrer En forn, montando su propia ferretería y con la ayuda y materiales de los Benavent.
Durante la etapa de instrumentos musicales, Casa Benavent llegó a vender casi medio centenar de pianos, abasteciendo a muchos hogares de Jávea y de la comarca de las mejores marcas. El transporte de pianos y otros electrodomésticos empezó a hacerse con dos motocarros alquilados de los “Ordinaris” Ros y Roiget, después con la ayuda de Rosendo y finalmente, Miguel Benavent Ribes adquirió la mítica furgoneta de Renault, la “Cuatro Latas”, convirtiéndose en un icono del municipio, por sus colores y logotipo.
Lo que muchos recordamos todavía, es que al abrir la puerta de Casa Benavent, veíamos a Miguel Benavent padre con mirada afable y deseoso de poder atendernos. Era una experiencia maravillosa porque Miguel sonreía, disfrutaba, tarareaba o cantaba mientras nos acompañaba a ver un piano, una radio, un despertador… su hijo nos lo corrobora. Sin duda una de esas cosas que ha perdido Jávea y que son muy difíciles de recuperar.
Casa Benavent, sigue en el mismo lugar, en la calle de la Virgen del Pilar con sus baldosas centenarias marrones y amarillas, regentado por otras personas que han heredado la clientela fiel y los consejos de Miguel y Mari Carmen.
![[Img #8590]](https://xabiaaldia.com/upload/images/06_2024/7098_descarga-3.png)
El centenario reloj de Martí Llopart y Trenchs, textil de Barcelona, que presidía la tienda, da las horas ahora, en la naya de La Soberana. Miguel accede amablemente a fotografiarse debajo de la esfera que se aproxima la una de la tarde, mientras nos relata la historia de su familia. Coincidimos ambos en que cada vez se oyen menos campanadas de relojes de cuerda en las casas. El tiempo se ha parado en algunos lugares, en otros va demasiado deprisa. El mar se vislumbra desde el riurau de la casa de Miguel. Quietud, serenidad, contraste de colores. Volviendo a ojear las antiguas fotos de Benavent estamos seguros de que cualquier tiempo pasado sí parece que fue mejor en Jávea…


































Isabel Bilbao | Jueves, 27 de Junio de 2024 a las 13:25:01 horas
Veinte años hemos sido vecinos, Benavent y la galería de arte del número 9 en Virgen del Pilar. Recuerdo a Miguel padre, sentado cerca del mostrador y de la puerta, saludando a los clientes y atento al desarrollo del negocio. Siempre bien atendidos, con cariño, interés y buscando soluciones a nuestras necesidades, Miguel y su equipo explicaban todos los detalles del producto que ofrecían y era un placer para los clientes comprar en esas condiciones, bien servidos. Tenían de todo, seleccionado, filtrado por su experiencia y buen hacer, y siempre la mejor calidad al mejor precio.
Poco a poco el comercio chino se fué imponiendo, los años fueron pasando y los tiempos cambiando. Me siento muy afortunada de haber conocido esas sensaciones del tiempo pausado, la atención naturalmente amable y profesional y la compra realizada con mostrador por medio. Un saludo desde aquí a Miguel Benavent. Isabel.
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