Las malas artes y la presión náutica se ceban con la pesca tradicional en Xàbia
Recientemente, los marineros que se dedican a la pesca tradicional de Xàbia han alzado la voz para denunciar la creciente presión náutica y los actos de vandalismo que están poniendo en peligro tanto su oficio como el futuro de la profesión. Los últimos pescadores artesanales del Pòsit local, padecen serias dificultades para realizar su trabajo durante los meses de verano debido al intenso tráfico de embarcaciones recreativas y las fechorías premeditadas de terceros que atacan directamente a los marineros.
Que el litoral del municipio se ha convertido en una autopista de seis carriles es un hecho. El tráfico marítimo impide que los pescadores puedan trabajar. La náutica recreativa ha cambiado drásticamente en los últimos años. Los horarios de ocio han cambiado y, desde primera hora de la mañana, yates, lanchas, veleros y motos de agua: pululan por el litoral buscando el rincón más idílico. Esto dificulta enormemente las labores de pesca. El auge de los alquileres más económicos ha incrementado más la presión y los pescadores temen que esta situación pueda derivar en un accidente.
Por si fuera poco, los pescadores han denunciado actos vandálicos que podría tener graves consecuencias para la biodiversidad marina. Hace unos días, encontraron cortados 100 metros de red que habían desplegado en la zona de la Punta Plana. Tienen la hipótesis de que fue obra de buceadores que practican la pesca submarina. Ahora, esa red, se halla perdida en el fondo marino y se convierte en una “red fantasma”, susceptible de atrapar fauna marina y dañando el ecosistema a su antojo.
Como ya denunciaron hace meses en este enlace, los marineros también han expresado su frustración por la falta de control sobre la pesca furtiva que se realiza desde embarcaciones recreativas y por buceadores. Se quejan de que, mientras los pescadores están sometidos a estrictas inspecciones de pesca y una normativa que limita el desempeño del oficio, no existe una regulación específica que controle la náutica deportiva.
Por todo esto, los propios marineros están planteándose dejar de salir a faenar durante los meses de julio y agosto. Sienten que molestan y hay quienes se atreven a responsabilizarlos de “diezmar el mar”. Nada más alejado de la realidad. Los pescadores son los primeros concienciados en la necesidad de proteger el ecosistema que les proporciona sustento. No en vano colaboran con el mundo científico y ha establecido convenios con la Universitat de València y su departamento Cabanilles de biodiversidad, con la Universidad d’Alacant y el Foro Científico para la Pesca Española en el Mediterráneo, con el proyecto europeo Life Intemares y el Institut per a la Recerca Oceanogràfica de Xàbia; entre otros.
Recientemente, los marineros que se dedican a la pesca tradicional de Xàbia han alzado la voz para denunciar la creciente presión náutica y los actos de vandalismo que están poniendo en peligro tanto su oficio como el futuro de la profesión. Los últimos pescadores artesanales del Pòsit local, padecen serias dificultades para realizar su trabajo durante los meses de verano debido al intenso tráfico de embarcaciones recreativas y las fechorías premeditadas de terceros que atacan directamente a los marineros.
Que el litoral del municipio se ha convertido en una autopista de seis carriles es un hecho. El tráfico marítimo impide que los pescadores puedan trabajar. La náutica recreativa ha cambiado drásticamente en los últimos años. Los horarios de ocio han cambiado y, desde primera hora de la mañana, yates, lanchas, veleros y motos de agua: pululan por el litoral buscando el rincón más idílico. Esto dificulta enormemente las labores de pesca. El auge de los alquileres más económicos ha incrementado más la presión y los pescadores temen que esta situación pueda derivar en un accidente.
Por si fuera poco, los pescadores han denunciado actos vandálicos que podría tener graves consecuencias para la biodiversidad marina. Hace unos días, encontraron cortados 100 metros de red que habían desplegado en la zona de la Punta Plana. Tienen la hipótesis de que fue obra de buceadores que practican la pesca submarina. Ahora, esa red, se halla perdida en el fondo marino y se convierte en una “red fantasma”, susceptible de atrapar fauna marina y dañando el ecosistema a su antojo.
Como ya denunciaron hace meses en este enlace, los marineros también han expresado su frustración por la falta de control sobre la pesca furtiva que se realiza desde embarcaciones recreativas y por buceadores. Se quejan de que, mientras los pescadores están sometidos a estrictas inspecciones de pesca y una normativa que limita el desempeño del oficio, no existe una regulación específica que controle la náutica deportiva.
Por todo esto, los propios marineros están planteándose dejar de salir a faenar durante los meses de julio y agosto. Sienten que molestan y hay quienes se atreven a responsabilizarlos de “diezmar el mar”. Nada más alejado de la realidad. Los pescadores son los primeros concienciados en la necesidad de proteger el ecosistema que les proporciona sustento. No en vano colaboran con el mundo científico y ha establecido convenios con la Universitat de València y su departamento Cabanilles de biodiversidad, con la Universidad d’Alacant y el Foro Científico para la Pesca Española en el Mediterráneo, con el proyecto europeo Life Intemares y el Institut per a la Recerca Oceanogràfica de Xàbia; entre otros.

































Enric | Viernes, 16 de Agosto de 2024 a las 15:50:55 horas
Indudablemente es una mala noticia, que se suma al hartazgo de los que sufrimos ese Turismo masificado y depredador que sufre nuestro pueblo. Gracias a los diferentes consistorios que ha tenido nuestro pueblo, aunque de diferentes colores politicos, unificados por el amor al dinero, el desprecio por el Medio Ambiente, y el vasallaje al turismo.
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