Miguel Sala Coll. Paisaje de Jávea. S.f. Colección particular Noticias de Xàbia
Los almendros en flor en Xàbia: El amor y la pintura
David Gutiérrez Pulido · Historiador del Arte · www.sorollajavea.wordpress.com
Entrado ya en el mes de febrero, es el momento en que vamos viendo la belleza de la floración de los almendros en la Marina Alta, esas masas arbóreas con sus puntos blanquecinos o rosados que sorprenden al espectador en medio de un paisaje en donde el Montgó, siempre está presente. En un día como hoy, 14 de febrero, Día de los Enamorados, vamos a aunar el amor y la pintura a través de un mito y la representación de estos vistosos árboles bajo la interpretación de pintores y pintoras foráneos y locales a lo largo de un siglo.
Observar un almendro en flor, automáticamente nos inspira una vibración de alegría y belleza. Y es que tras el invierno seco, con la desnudez de las ramas vacías de algunos árboles, poder ver una floración tan bella nos va anunciando un cambio estacional, una llegada de la primavera y con ello la belleza y la floración. Los árboles y las flores esconden sus simbologías que se le han atribuido a lo largo del tiempo, pero en esta ocasión, para tal día como hoy, me voy a centrar en el mito amoroso de la Antigua Grecia.
![[Img #10284]](https://xabiaaldia.com/upload/images/02_2025/8417_fig-02.jpg)
Nos situamos entre los siglos XIII y XII a.C., momento en que se desarrolla la histórica y/o legendaria Guerra de Troya. Entre sus soldados se haya Acamente, hijo de Teseo, rey de Atenas, y de Fedra, princesa cretense hija de Minos y hermana de Ariadna. Acamente fue uno de los grandes héroes de la guerra quien en el trayecto hacia Troya, el barco de Acamente paró en la Tracia. Aquí se encuentra con la princesa Filis o Fílide, de quien se enamora, pero el héroe ha de partir a la guerra, despidiéndose de su amada y prometiendo volver. Fílide le estuvo esperando durante los diez años que duró la batalla pero llegaron a sus oídos que la guerra había terminado y aún así, el barco no regresaba. Con gran melancolía, tristeza y dolor, pensó que su amado había caído en la contienda y no pudiendo soportarlo, murió de melancolía (en otras versiones se dice que se suicidó). La diosa Atenea, conmovida por esta historia, transformó el cuerpo de Fílide en un almendro dándole así la inmortalidad. Pero Acamente volvió a la Tracia, conoció la historia y para mitigar su dolor, se fue a abrazar el tronco del almendro que sus ramas estaban secas y vacías. En ese momento, el almendro empezó a florecer como símbolo del amor eterno entre los dos amantes.
![[Img #10285]](https://xabiaaldia.com/upload/images/02_2025/4004_fig-03.jpg)
Esta mitología amorosa nos lleva a dar un salto en la realidad de la belleza al ver florecer los almendros y esta belleza no deja indiferente a aquellos pintores, que visitando el entorno de Xàbia, quisieron incluirlo en sus obras como un atractivo visual. Higinio Blat (1873-1964) pintor paisajista y valenciano, visitó el municipio en los primeros meses de 1917, y producto de esta estancia fue la realización de una serie de cuadros o apuntes que fueron expuestos en la II Exposición de Pintura, Escultura y Artes Decorativas de la Asociación de la Juventud Artística Valenciana. Entre ellos, hay varios en donde el almendro en flor es el protagonista. En esta obra que mostramos, Blat nos presenta una propiedad ubicando a varios almendros floridos en primer plano sobre un terreno verdoso. En el horizonte, a través de las ramas y con una bruma de fondo, ubica el pico del Montgó centrando la composición en esos tonos grises azulados y morados característicos de la pintura impresionista.
Julio Perís Brell (1866-1944), es otro de los pintores sorollistas que visitó Xàbia años después, en 1926 y 1927, y como muestra de su arte, nos ofrece un paisaje con una pincelada suelta en donde vemos una balsa de agua en primer término, los campos abancalados y con casas de renda en el segundo plano y al fondo, en un día nuboso, las cumbres del Montgó. Junto a la balsa, varios almendros jóvenes empiezan a brotar representado con toques rápidos e informes de manchas rosáceas entre las ramas.
![[Img #10286]](https://xabiaaldia.com/upload/images/02_2025/6933_fig-04.jpg)
Leopoldo García Ramón (1876-1958) es más explícito. En sus muy diversas estancias veraniegas de Xàbia, ofreciendo paisajes del mar, retratos costumbristas y paisajes, nos deja una composición de un terreno cultivado en cuyo primer plano, ofrece tres almendros floridos y trabajados de una manera muy colorista y luminista, siguiendo los parámetros que Sorolla ya había dejado en su pintura, pero sintetizando mucho más el dibujo y los detalles de colores.
André-Louis Lambert Perret (1851-1929), arquitecto y padre del André Lambert Jordán, quien llegó a Xàbia en 1920 fundando su casa y estudio en el Portitxol, fue un gran acuarelista dejando numerosas estampas sencillas, sugerentes y solitarias, de todo tipo de paisajes locales, desde vistas generales a detalles muy particulares. Entre todos ellos, encontramos una bella vista con unos elementos arquitectónicos de piedra tosca en primer plano a modo de marco que nos abre a un paisaje de campos de almendros floridos con la vista de la población y el pico del Montgó al fondo.
![[Img #10287]](https://xabiaaldia.com/upload/images/02_2025/9948_fig-05.jpg)
Pero si hacemos un salto a pintores de más actualidad, también podemos encontrar en artistas contemporáneos esa inspiración del paisaje florido de estos bellos árboles. Miguel Sala Coll (1927-2007), pintor autodidacta xabiero, quien ha sabido interpretar su Xàbia natal de una manera cercana, vistosa y muy colorista, ofrece este tema en varios de sus cuadros, y en esta ocasión, hemos elegido como imagen de portada, una vista en donde se aúnan tres elementos característicos del paisaje: el cabo de San Antonio, el riurau y los almendros en flor en primer término.
También la gatera Gertru Froilán (1956-2007), gran acuarelista quien desgraciadamente nos dejó muy pronto, Xàbia fue un centro de inspiración en su obra y en la vista que presentamos, ofrece un paisaje con de la arquitectura popular entre palmeras almendros en flor en primer plano con una preciosa vista del Montgó al fondo. Y por centrarnos más, Joana Bisquert, la pintora xabiera quien está cosechando muchos éxitos en el presente, tiene como motivos principales en su obra lo tradicional, lo rústico, el riurau, la naya o el paisaje de un pasado visto desde el presente, y alguno de sus apuntes, también nos refleja esa fusión de una vista del Montgó al fondo, con el riurau y los almendros como protagonistas.
Es tiempo de floración, es tiempo de embelesarnos con la belleza del paisaje y para aquellos pintores o aficionados a la pintura, es tiempo de buscar una inspiración en estos bellos motivos para seguir plasmarlos en sus obras, como se hizo en otros tiempos y como se sigue haciendo en el presente.
David Gutiérrez Pulido · Historiador del Arte · www.sorollajavea.wordpress.com
Entrado ya en el mes de febrero, es el momento en que vamos viendo la belleza de la floración de los almendros en la Marina Alta, esas masas arbóreas con sus puntos blanquecinos o rosados que sorprenden al espectador en medio de un paisaje en donde el Montgó, siempre está presente. En un día como hoy, 14 de febrero, Día de los Enamorados, vamos a aunar el amor y la pintura a través de un mito y la representación de estos vistosos árboles bajo la interpretación de pintores y pintoras foráneos y locales a lo largo de un siglo.
Observar un almendro en flor, automáticamente nos inspira una vibración de alegría y belleza. Y es que tras el invierno seco, con la desnudez de las ramas vacías de algunos árboles, poder ver una floración tan bella nos va anunciando un cambio estacional, una llegada de la primavera y con ello la belleza y la floración. Los árboles y las flores esconden sus simbologías que se le han atribuido a lo largo del tiempo, pero en esta ocasión, para tal día como hoy, me voy a centrar en el mito amoroso de la Antigua Grecia.
![[Img #10284]](https://xabiaaldia.com/upload/images/02_2025/8417_fig-02.jpg)
Nos situamos entre los siglos XIII y XII a.C., momento en que se desarrolla la histórica y/o legendaria Guerra de Troya. Entre sus soldados se haya Acamente, hijo de Teseo, rey de Atenas, y de Fedra, princesa cretense hija de Minos y hermana de Ariadna. Acamente fue uno de los grandes héroes de la guerra quien en el trayecto hacia Troya, el barco de Acamente paró en la Tracia. Aquí se encuentra con la princesa Filis o Fílide, de quien se enamora, pero el héroe ha de partir a la guerra, despidiéndose de su amada y prometiendo volver. Fílide le estuvo esperando durante los diez años que duró la batalla pero llegaron a sus oídos que la guerra había terminado y aún así, el barco no regresaba. Con gran melancolía, tristeza y dolor, pensó que su amado había caído en la contienda y no pudiendo soportarlo, murió de melancolía (en otras versiones se dice que se suicidó). La diosa Atenea, conmovida por esta historia, transformó el cuerpo de Fílide en un almendro dándole así la inmortalidad. Pero Acamente volvió a la Tracia, conoció la historia y para mitigar su dolor, se fue a abrazar el tronco del almendro que sus ramas estaban secas y vacías. En ese momento, el almendro empezó a florecer como símbolo del amor eterno entre los dos amantes.
![[Img #10285]](https://xabiaaldia.com/upload/images/02_2025/4004_fig-03.jpg)
Esta mitología amorosa nos lleva a dar un salto en la realidad de la belleza al ver florecer los almendros y esta belleza no deja indiferente a aquellos pintores, que visitando el entorno de Xàbia, quisieron incluirlo en sus obras como un atractivo visual. Higinio Blat (1873-1964) pintor paisajista y valenciano, visitó el municipio en los primeros meses de 1917, y producto de esta estancia fue la realización de una serie de cuadros o apuntes que fueron expuestos en la II Exposición de Pintura, Escultura y Artes Decorativas de la Asociación de la Juventud Artística Valenciana. Entre ellos, hay varios en donde el almendro en flor es el protagonista. En esta obra que mostramos, Blat nos presenta una propiedad ubicando a varios almendros floridos en primer plano sobre un terreno verdoso. En el horizonte, a través de las ramas y con una bruma de fondo, ubica el pico del Montgó centrando la composición en esos tonos grises azulados y morados característicos de la pintura impresionista.
Julio Perís Brell (1866-1944), es otro de los pintores sorollistas que visitó Xàbia años después, en 1926 y 1927, y como muestra de su arte, nos ofrece un paisaje con una pincelada suelta en donde vemos una balsa de agua en primer término, los campos abancalados y con casas de renda en el segundo plano y al fondo, en un día nuboso, las cumbres del Montgó. Junto a la balsa, varios almendros jóvenes empiezan a brotar representado con toques rápidos e informes de manchas rosáceas entre las ramas.
![[Img #10286]](https://xabiaaldia.com/upload/images/02_2025/6933_fig-04.jpg)
Leopoldo García Ramón (1876-1958) es más explícito. En sus muy diversas estancias veraniegas de Xàbia, ofreciendo paisajes del mar, retratos costumbristas y paisajes, nos deja una composición de un terreno cultivado en cuyo primer plano, ofrece tres almendros floridos y trabajados de una manera muy colorista y luminista, siguiendo los parámetros que Sorolla ya había dejado en su pintura, pero sintetizando mucho más el dibujo y los detalles de colores.
André-Louis Lambert Perret (1851-1929), arquitecto y padre del André Lambert Jordán, quien llegó a Xàbia en 1920 fundando su casa y estudio en el Portitxol, fue un gran acuarelista dejando numerosas estampas sencillas, sugerentes y solitarias, de todo tipo de paisajes locales, desde vistas generales a detalles muy particulares. Entre todos ellos, encontramos una bella vista con unos elementos arquitectónicos de piedra tosca en primer plano a modo de marco que nos abre a un paisaje de campos de almendros floridos con la vista de la población y el pico del Montgó al fondo.
![[Img #10287]](https://xabiaaldia.com/upload/images/02_2025/9948_fig-05.jpg)
Pero si hacemos un salto a pintores de más actualidad, también podemos encontrar en artistas contemporáneos esa inspiración del paisaje florido de estos bellos árboles. Miguel Sala Coll (1927-2007), pintor autodidacta xabiero, quien ha sabido interpretar su Xàbia natal de una manera cercana, vistosa y muy colorista, ofrece este tema en varios de sus cuadros, y en esta ocasión, hemos elegido como imagen de portada, una vista en donde se aúnan tres elementos característicos del paisaje: el cabo de San Antonio, el riurau y los almendros en flor en primer término.
También la gatera Gertru Froilán (1956-2007), gran acuarelista quien desgraciadamente nos dejó muy pronto, Xàbia fue un centro de inspiración en su obra y en la vista que presentamos, ofrece un paisaje con de la arquitectura popular entre palmeras almendros en flor en primer plano con una preciosa vista del Montgó al fondo. Y por centrarnos más, Joana Bisquert, la pintora xabiera quien está cosechando muchos éxitos en el presente, tiene como motivos principales en su obra lo tradicional, lo rústico, el riurau, la naya o el paisaje de un pasado visto desde el presente, y alguno de sus apuntes, también nos refleja esa fusión de una vista del Montgó al fondo, con el riurau y los almendros como protagonistas.
Es tiempo de floración, es tiempo de embelesarnos con la belleza del paisaje y para aquellos pintores o aficionados a la pintura, es tiempo de buscar una inspiración en estos bellos motivos para seguir plasmarlos en sus obras, como se hizo en otros tiempos y como se sigue haciendo en el presente.
































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