Noticias de Xàbia
Restaurantes de Duanes afectados por un derrumbe denuncian abandono institucional tras el cierre de sus terrazas
Lo que comenzó como un susto sin, afortunadamente, consecuencias trágicas, se ha convertido en un auténtico problema para varios establecimientos hosteleros de Duanes de la Mar. El desprendimiento de unas losas de tosca el pasado 21 de marzo, de una fachada del Paseo Marina Española, está afectando de forma directa a los restaurantes Calima y Piri Piri. Después de tres meses cerrados al público durante los meses de invierno, asisten atónitos a un cierre forzoso que escapa a su control a las puertas de las vacaciones de Semana Santa y Pascua.
Tras el incidente, la Policía Local de Xàbia precintó la zona y los Bomberos del Parque de Dénia revisaron la seguridad de la fachada. La zona quedó vallada para evitar más riesgos. En un primer momento, los establecimientos afectados recibieron un permiso excepcional para colocar parte de sus mesas en la zona recayente al mar. Esto no suponía una recolocación total de su habitual terraza, pero sí aliviaba el trastorno de no poder disponer de ella.
“La policía nos permitió temporalmente colocar las mesas en otra zona. Sin embargo, el jueves pasado nos informaron que ese permiso había expirado sin explicarnos los motivos ni ofrecer una medida alternativa”, han explicado a XAD desde ambos restaurantes.
Aunque pueda parecer exagerado, el no disponer de la terraza ni poder habilitar unas pocas mesas en el exterior supone un gran trastorno para estos dos establecimientos y un serio agravio para su economía. De hecho, ayer fue el primer día en la historia del restaurante Calima que su caja registró cero euros. “Nunca nos había sucedido” han narrado atónitos a esta redacción. Tanto el Calima como el Piri Piri no se encuentran cerrados al público ya que siguen ofreciendo su servicio en el interior, pero la logística de los trabajos de reparación, la maquinaria obstaculizando el paso y la imposibilidad de disponer de las terrazas; genera la sensación de que ambos locales no se encuentran operativos.
![[Img #10660]](https://xabiaaldia.com/upload/images/04_2025/3920_terrazas-cerradas-derumbe-2.jpg)
Desde el mismo día en el que recibieron la notificación que les impedía mantener las mesas junto al margen del mar, los intentos por obtener una nueva autorización o información clara han resultado infructuosos: “Intentamos contactar al ayuntamiento, pero no nos atendieron ese día. Al día siguiente nos dijeron que el tema dependía de Costas, que tampoco ofrecieron una solución, solo dijeron que no podíamos usar la zona”, relatan. “No culpamos a los agentes que sólo hacen su trabajo ni queremos disponer de una terraza mayor de la que ya tenemos, pero sí nos gustaría obtener información clara y alguna alternativa”, alegan.
Pero Costas, que tiene la potestad sobre la zona del paseo, no permite el mantenimiento de dichas mesas como medida excepcional. Para contrastar los hechos, XAD se ha puesto en contacto con el Ayuntamiento y, desde éste, han lamentado la situación, pero han incidido en que Costas es quien debe dar la autorización y, pese a haberse solicitado, "no se ha concedido el permiso". De hecho, parece ser, que esa primera colocación excepcional fue una solicitud expresa del consistorio para tratar paliar los efectos negativos sobre ambos negocios “pero ese favor ha concluido”.
“Pedimos que, al menos, nos permitan trabajar en la zona de enfrente, como se hizo al principio. Nuestro caso es excepcional: se nos cayó una fachada”, inciden los locales afectados. A pesar de haber abonado las tasas correspondientes por el uso de la terraza, los restaurantes aseguran que no pueden usarla ni tampoco disponen de una alternativa. En este sentido, lamentan la falta de empatía y soluciones. “Solo queremos trabajar y la falta de comunicación nos obliga a cerrar justo en el momento más importante del año”, señalan.
Las obras de reparación de la fachada han comenzado esta misma semana. Durarán 14 días según las primeras previsiones y, de momento, los operarios al cargo estarán hasta el viernes. La grúa con la que acceden hasta las plantas más altas ocupa buena parte del paseo y el perímetro de seguridad no sólo toma lo que sería la terraza del Calima, sino también la del Piri Piri. Los viandantes han de sortear la zona y eso que ahora hay poca gente, pero a partir del fin de semana será un trasiego de visitantes paseando y esquivando las obras. Mientras, los establecimientos afectados mantienen una actividad muy limitada, en una situación que consideran “insostenible”. Continúan abiertos, con las mesas preparadas en el interior de sus locales, con la esperanza de que llegue una solución que les permita ofrecer su servicio en el exterior.
Lo que comenzó como un susto sin, afortunadamente, consecuencias trágicas, se ha convertido en un auténtico problema para varios establecimientos hosteleros de Duanes de la Mar. El desprendimiento de unas losas de tosca el pasado 21 de marzo, de una fachada del Paseo Marina Española, está afectando de forma directa a los restaurantes Calima y Piri Piri. Después de tres meses cerrados al público durante los meses de invierno, asisten atónitos a un cierre forzoso que escapa a su control a las puertas de las vacaciones de Semana Santa y Pascua.
Tras el incidente, la Policía Local de Xàbia precintó la zona y los Bomberos del Parque de Dénia revisaron la seguridad de la fachada. La zona quedó vallada para evitar más riesgos. En un primer momento, los establecimientos afectados recibieron un permiso excepcional para colocar parte de sus mesas en la zona recayente al mar. Esto no suponía una recolocación total de su habitual terraza, pero sí aliviaba el trastorno de no poder disponer de ella.
“La policía nos permitió temporalmente colocar las mesas en otra zona. Sin embargo, el jueves pasado nos informaron que ese permiso había expirado sin explicarnos los motivos ni ofrecer una medida alternativa”, han explicado a XAD desde ambos restaurantes.
Aunque pueda parecer exagerado, el no disponer de la terraza ni poder habilitar unas pocas mesas en el exterior supone un gran trastorno para estos dos establecimientos y un serio agravio para su economía. De hecho, ayer fue el primer día en la historia del restaurante Calima que su caja registró cero euros. “Nunca nos había sucedido” han narrado atónitos a esta redacción. Tanto el Calima como el Piri Piri no se encuentran cerrados al público ya que siguen ofreciendo su servicio en el interior, pero la logística de los trabajos de reparación, la maquinaria obstaculizando el paso y la imposibilidad de disponer de las terrazas; genera la sensación de que ambos locales no se encuentran operativos.
![[Img #10660]](https://xabiaaldia.com/upload/images/04_2025/3920_terrazas-cerradas-derumbe-2.jpg)
Desde el mismo día en el que recibieron la notificación que les impedía mantener las mesas junto al margen del mar, los intentos por obtener una nueva autorización o información clara han resultado infructuosos: “Intentamos contactar al ayuntamiento, pero no nos atendieron ese día. Al día siguiente nos dijeron que el tema dependía de Costas, que tampoco ofrecieron una solución, solo dijeron que no podíamos usar la zona”, relatan. “No culpamos a los agentes que sólo hacen su trabajo ni queremos disponer de una terraza mayor de la que ya tenemos, pero sí nos gustaría obtener información clara y alguna alternativa”, alegan.
Pero Costas, que tiene la potestad sobre la zona del paseo, no permite el mantenimiento de dichas mesas como medida excepcional. Para contrastar los hechos, XAD se ha puesto en contacto con el Ayuntamiento y, desde éste, han lamentado la situación, pero han incidido en que Costas es quien debe dar la autorización y, pese a haberse solicitado, "no se ha concedido el permiso". De hecho, parece ser, que esa primera colocación excepcional fue una solicitud expresa del consistorio para tratar paliar los efectos negativos sobre ambos negocios “pero ese favor ha concluido”.
“Pedimos que, al menos, nos permitan trabajar en la zona de enfrente, como se hizo al principio. Nuestro caso es excepcional: se nos cayó una fachada”, inciden los locales afectados. A pesar de haber abonado las tasas correspondientes por el uso de la terraza, los restaurantes aseguran que no pueden usarla ni tampoco disponen de una alternativa. En este sentido, lamentan la falta de empatía y soluciones. “Solo queremos trabajar y la falta de comunicación nos obliga a cerrar justo en el momento más importante del año”, señalan.
Las obras de reparación de la fachada han comenzado esta misma semana. Durarán 14 días según las primeras previsiones y, de momento, los operarios al cargo estarán hasta el viernes. La grúa con la que acceden hasta las plantas más altas ocupa buena parte del paseo y el perímetro de seguridad no sólo toma lo que sería la terraza del Calima, sino también la del Piri Piri. Los viandantes han de sortear la zona y eso que ahora hay poca gente, pero a partir del fin de semana será un trasiego de visitantes paseando y esquivando las obras. Mientras, los establecimientos afectados mantienen una actividad muy limitada, en una situación que consideran “insostenible”. Continúan abiertos, con las mesas preparadas en el interior de sus locales, con la esperanza de que llegue una solución que les permita ofrecer su servicio en el exterior.


































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