El tiempo - Tutiempo.net

Sábado, 06 de Junio de 2026

Actualizada Viernes, 05 de Junio de 2026 a las 13:19:22 horas

David Gutiérrez Pulido
Miércoles, 23 de Abril de 2025 Tiempo de lectura:

Resurrección. Un dibujo de Sorolla pintado en Xàbia

Fig. 01. Joaquín Sorolla. Fumando, Jávea. 1900. Museo Sorolla, inv. 10030Fig. 01. Joaquín Sorolla. Fumando, Jávea. 1900. Museo Sorolla, inv. 10030

Siguiendo con nuestra difusión cultural #Sorolla12Meses12Panses, para homenajear el 125 aniversario de la tercera estancia de Joaquín Sorolla en Xàbia, en esta ocasión nos vamos a centrar en un curioso dibujo conservado en el Museo Sorolla de Madrid que está relacionado directamente con los estudios y bocetos que Sorolla está realizando en sus trabajos sobre la pasa, en el verano de 1900.

 

El dibujo está catalogado oficialmente en el Museo Sorolla con el título Fumando (1900. Museo Sorolla, inv. 10030), pero nos resulta mucho más significativo el título que deja escrito el pintor: Resurrección (Fig. 1). Es un dibujo realizado con carboncillo, clarión y tiza siena sobre un papel Bristol gris, de 13,70 x 20,10 cm.  Aparece representada una figura masculina, sentada en una silla, con la pierna izquierda cruzada sobre la contraria, el brazo derecho apoyado por detrás del respaldo de la silla y fumando un cigarrillo o una pipa. El rostro, sin ningún detalle, aparece en sombra, con pelo corto, bigote y barba. Los trazos diagonales que cubren la figura nos indica que se encuentra en un espacio en sombra y en contraluz, frente al foco lumínico que ofrecen los trazos del clarión y la tiza siena que rodean su figura. La actitud del personaje es de relajación, descanso y pasividad sin perder un cierto aire de altitud.

 

El que Sorolla escriba la palabra Resurrección es un misterio, pero está claro que tiene que estar pensando en algo que pueda ofrecer un simbolismo a la escena que está representando. El verbo resucitar significa dar la vida a un muerto, en alusión obvia a la Resurrección de Cristo, pero también tiene otras acepciones vinculadas a la renovación de algo, dejar atrás algo viejo o muerto en el pasado para despertar hacia algo nuevo. En este contexto, si recordamos las impresiones del pintor al ver el trabajo de la elaboración de la pasa, nos transmite una denuncia social ante una obra que quiere ejecutar cuyo tema temo sea demasiado fuerte el asunto, y me lo sugiere la vida de estas gentes, y lo mal repartido que anda todo el mundo”, para más adelante reconocer que aquello que está viendo le causa mucho daño a la vista. Por tanto, si el trabajo duro, cansado e injusto simboliza la “muerte”, el descanso en una silla o fumar plácidamente produce un momento de “resurrección”.

[Img #10756]

Al trabajo mal repartido hay que añadirle que, lo que realmente le causa un daño a la vista es observar una escena con un gran contraste social, que es ver a los paseros trabajando mientras que el capataz o el dueño los está observando fríamente. Sorolla lo describe: pues bien, entre esa abundancia de fruto vi, y pongo, al dueño, un Sr. muy gordo y brutal, con su gran abdomen, tumbado en una mecedora, fumando tranquilamente”. Este asunto, que finalmente no decide incorporar en su cuadro, no impide que como idea la desarrollara en el papel, y así, el presente dibujo que mostramos se acerca mucho a la descripción que nos está haciendo el pintor en sus palabras. Para ilustrar de algún modo lo descrito por Sorolla, baste ver el detalle de una fotografía tomada por Leopoldo Soler y Pérez (1853 – 1929), en donde, aunque no se trate de Xàbia sino de Villajoyosa, nos refleja muy bien ese contraste de clases (Fig. 2).

[Img #10758]

No obstante, podemos acercarnos aún más a la identificación de este personaje representado o bien, a la alusión del hombre gordo y brutal que describe en su carta. Sorolla está escribiendo esta carta y realizando los dibujos y apuntes de la pasa en torno a los riuraus de La Mezquida, lugar en donde estaba alojado. Estos riuraus eran propiedad de Julio Cruañes Soler, destacado abogado y productor de pasas, que a su vez, fue el gran amigo de Sorolla que le ayudó a proporcionarle un alojamiento en las diversas visitas. Pues bien, si vemos las fotografías antiguas de Julio Cruañes conservadas en la Fundaciò CIRNE (Fig. 3), observamos que se trata de una persona corpulenta y con gran abdomen, con pelo corto, bigote y muy ligera barba, y que además, siempre aparece representado fumando una pipa. Dado que la imagen es muy similar a la descripción de Sorolla y que además, los trabajos de la pasa los estaba viendo en los riuraus de su propiedad, es lógico pensar que se trate de la misma persona.

[Img #10754]

Pero si hablamos de “resurrección” o de momentos de descanso en el arduo y sudoroso trabajo de la elaboración de la pasa, Sorolla no sólo nos mostró esta imagen sino que podemos añadir otros dos dibujos en donde el descanso es el protagonista. En el dibujo El cigarro (1900. 13,70 x 20,20 cm. Museo Sorolla, inv. 10047 anverso), cuatro figuras sentadas en el interior de un riurau, parece que están en un momento relajado de descanso queriendo preparar algo con sus manos, posiblemente un momento del descanso para almorzar. El hecho de que el pintor escriba el título de lo representado, hace pensar que pueda ser una idea primigenia a la creación de una obra, cosa que ocurre en muchas ocasiones (Fig. 4).

[Img #10757]

 

Lo mismo ocurre en el dibujo titulado La hora de la comida, Jávea (1900. 13,70 x 19,30 cm. Museo Sorolla, inv. 10025), donde se encuentran tres figuras juntas y de perfil, sentadas al lado de unos capazos (como así lo escribe Sorolla). Frente a ellas, una figura masculina de pié, destacada por el típico fajín oscuro en la cintura, en el que no le vemos la cara ya que queda oculta por el arco rebajado del riurau. Entre la figura de pie y los sentados, un pilar del riurau. La acción queda clara con las palabras de Sorolla, “comiendo”, presentando nuevamente un momento de descanso en medio de la jornada laboral (Fig. 5).

 

Joaquín Sorolla, no solo dejó en Xàbia bellas pinturas del paisaje costero con sus característicos cabos, sino que los dibujos, resultan ser muy interesantes para mostrar la cotidianidad y la inmediatez de momentos que se producían frente a los ojos del pintor, y para Sorolla, cualquier momento es digno de ser representado.

 


BIBLIOGRAFÍA

GUTIÉRREZ PULIDO, David: Xàbia en la vida y obra de Joaquín Sorolla. Xàbia, Ajuntament de Xàbia, 2021, p. 89
TOMÁS FERRÉ, Facundo et al. (Editores): Epistolarios de Joaquín Sorolla I. Barcelona, Antrophos, 2007, pp. 145-147.

 

 

Comentarios Comentar esta noticia
Comentar esta noticia
CAPTCHA

Normas de participación

Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.

La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad

Normas de Participación

Política de privacidad

Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.94

Todavía no hay comentarios

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.