Imagen: Álvaro Monfort Torres Noticias de Xàbia
Más de 300 bogamarins, nueve caballitos de mar y la tortuga Amadeu han sido puestos en libertad en Xàbia
Xàbia posee un ecosistema marino sin precedentes. Dañado, pero inconmensurable. Las instituciones y la Cofradía de Pescadores lo saben y están por la labor de contribuir a su regeneración. La conselleria de Agricultura, Ganadería, Agua y Pesca, la Fundació Oceanogràfic de València y el Pòsit de Xàbia han celebrado un acto de liberación de especies marinas en el marco de un ambicioso proyecto piloto de recuperación de biodiversidad marina impulsado por la Generalitat Valenciana.
Durante la jornada se han soltado 321 erizos marinos criados en cautividad, nueve caballitos de mar de dos especies amenazadas y una tortuga boba rehabilitada tras sufrir una embolia gaseosa que ha sido bautizada como ‘Amadeu’ en honor al marinero de Xàbia, Amadeu Ros. Tras entrar en contacto con su nuevo hábitat, uno de los caballitos se ha puesto a comer inmediatamente. Amadeu ha sobrevolado las aguas, literalmente, hacia la reserva marina del Cap de Sant Antoni.
![[Img #11116]](https://xabiaaldia.com/upload/images/06_2025/3675_dsc_0202.jpg)
Según han explicado desde l’Oceanogràfic, en lo que respecta a los erizos, el proyecto parte de una reproducción inducida a partir de 10 ejemplares adultos recogidos en La Granadella, con los que la Fundación Oceanogràfic ha logrado criar más de 8.000 erizos. La liberación de los 321 ejemplares marca el inicio de la fase de refuerzo poblacional en su hábitat natural.
En este caso, el objetivo del proyecto es doble. Por un lado, restaurar las poblaciones de especies marinas vulnerables y, por otro, recuperar el valor económico y pesquero de especies como el bogamarí muy demandado localmente en La Marina. “El erizo de mar es una especie emblemática, de valor económico y ecológico. Si conseguimos estabilizar su población, podremos reactivar una pesquería tradicional y sostenible que ha sido muy castigada, en parte por el furtivismo”, ha señalado Pau Sendín. Su captura está muy limitada y vigilada, pero hay mucho incívico suelto.
![[Img #11115]](https://xabiaaldia.com/upload/images/06_2025/6469_dsc_0175.jpg)
Este plan piloto, según el conseller, Miguel Barrachina; abre la puerta a una futura recuperación de caladeros históricos y a la sostenibilidad de recursos marinos esenciales para el turismo, la gastronomía y la economía local. Además, ha destacado la colaboración interinstitucional con la Conselleria de Medio Ambiente, que trabaja en paralelo en la recuperación de tortugas y cetáceos.
En cuanto a los caballitos de mar se han liberado dos especies en claro declive en el Mediterráneo, se han liberado nueve ejemplares. Su hábitat idóneo está entre praderas de posidonia y fondos rocosos y coralígenos en los que guarecerse. La reserva del Cap de Sant Antoni es perfecta para ellos. “Llevamos dos años trabajando con pescadores para recuperar caballitos capturados de forma accidental, y hemos logrado salvar más de 100 ejemplares. Hoy, tras su rehabilitación, algunos vuelven por fin al mar”, ha explicado personal técnico de la Fundación.
![[Img #11114]](https://xabiaaldia.com/upload/images/06_2025/3507_dsc_0181.jpg)
También se ha producido la suelta de una tortuga boba (Caretta caretta) identificada como el número 975 y que ha sido bautizada por Leocadia García, del Oceanogàfic, en homenaje al marinero de Xàbia. Fue capturada de forma accidental por un barco de arrastre y, posteriormente, tratada por el equipo veterinario del Oceanogràfic. Como parte del protocolo, la tortuga ha sido marcada con microchip y placa para su seguimiento, estudio y protección.
Barrachina ha subrayado el papel clave de los pescadores en todo este proceso: “Son quienes conocen el mar, quienes entran cada día al agua y quienes mejor pueden detectar estas especies en situación vulnerable. Su implicación es indispensable”.
Xàbia posee un ecosistema marino sin precedentes. Dañado, pero inconmensurable. Las instituciones y la Cofradía de Pescadores lo saben y están por la labor de contribuir a su regeneración. La conselleria de Agricultura, Ganadería, Agua y Pesca, la Fundació Oceanogràfic de València y el Pòsit de Xàbia han celebrado un acto de liberación de especies marinas en el marco de un ambicioso proyecto piloto de recuperación de biodiversidad marina impulsado por la Generalitat Valenciana.
Durante la jornada se han soltado 321 erizos marinos criados en cautividad, nueve caballitos de mar de dos especies amenazadas y una tortuga boba rehabilitada tras sufrir una embolia gaseosa que ha sido bautizada como ‘Amadeu’ en honor al marinero de Xàbia, Amadeu Ros. Tras entrar en contacto con su nuevo hábitat, uno de los caballitos se ha puesto a comer inmediatamente. Amadeu ha sobrevolado las aguas, literalmente, hacia la reserva marina del Cap de Sant Antoni.
![[Img #11116]](https://xabiaaldia.com/upload/images/06_2025/3675_dsc_0202.jpg)
Según han explicado desde l’Oceanogràfic, en lo que respecta a los erizos, el proyecto parte de una reproducción inducida a partir de 10 ejemplares adultos recogidos en La Granadella, con los que la Fundación Oceanogràfic ha logrado criar más de 8.000 erizos. La liberación de los 321 ejemplares marca el inicio de la fase de refuerzo poblacional en su hábitat natural.
En este caso, el objetivo del proyecto es doble. Por un lado, restaurar las poblaciones de especies marinas vulnerables y, por otro, recuperar el valor económico y pesquero de especies como el bogamarí muy demandado localmente en La Marina. “El erizo de mar es una especie emblemática, de valor económico y ecológico. Si conseguimos estabilizar su población, podremos reactivar una pesquería tradicional y sostenible que ha sido muy castigada, en parte por el furtivismo”, ha señalado Pau Sendín. Su captura está muy limitada y vigilada, pero hay mucho incívico suelto.
![[Img #11115]](https://xabiaaldia.com/upload/images/06_2025/6469_dsc_0175.jpg)
Este plan piloto, según el conseller, Miguel Barrachina; abre la puerta a una futura recuperación de caladeros históricos y a la sostenibilidad de recursos marinos esenciales para el turismo, la gastronomía y la economía local. Además, ha destacado la colaboración interinstitucional con la Conselleria de Medio Ambiente, que trabaja en paralelo en la recuperación de tortugas y cetáceos.
En cuanto a los caballitos de mar se han liberado dos especies en claro declive en el Mediterráneo, se han liberado nueve ejemplares. Su hábitat idóneo está entre praderas de posidonia y fondos rocosos y coralígenos en los que guarecerse. La reserva del Cap de Sant Antoni es perfecta para ellos. “Llevamos dos años trabajando con pescadores para recuperar caballitos capturados de forma accidental, y hemos logrado salvar más de 100 ejemplares. Hoy, tras su rehabilitación, algunos vuelven por fin al mar”, ha explicado personal técnico de la Fundación.
![[Img #11114]](https://xabiaaldia.com/upload/images/06_2025/3507_dsc_0181.jpg)
También se ha producido la suelta de una tortuga boba (Caretta caretta) identificada como el número 975 y que ha sido bautizada por Leocadia García, del Oceanogàfic, en homenaje al marinero de Xàbia. Fue capturada de forma accidental por un barco de arrastre y, posteriormente, tratada por el equipo veterinario del Oceanogràfic. Como parte del protocolo, la tortuga ha sido marcada con microchip y placa para su seguimiento, estudio y protección.
Barrachina ha subrayado el papel clave de los pescadores en todo este proceso: “Son quienes conocen el mar, quienes entran cada día al agua y quienes mejor pueden detectar estas especies en situación vulnerable. Su implicación es indispensable”.

































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