Noticias de Xàbia
José Chulvi responde con firmeza a la información de The Objective y defiende la legalidad de la contratación municipal en Xàbia
El exalcalde y actual portavoz socialista en Xàbia tacha de “difamación sin fundamento” la noticia sobre un contrato adjudicado en 2018 a una empresa hoy bajo investigación
José Chulvi
El portavoz del PSPV-PSOE en Xàbia, José Chulvi, ha roto su silencio tras la publicación de una información por parte del medio nacional The Objective que lo vincula con la adjudicación de un contrato municipal a una empresa implicada en la presunta trama Koldo.
El exalcalde de Xàbia y actual portavoz socialista, José Chulvi, ha emitido un contundente comunicado en respuesta a la publicación de The Objective, que informaba sobre un contrato adjudicado en 2018 por el Ayuntamiento de Xàbia a la empresa Levantina Ingeniería y Construcción S.L., investigada ahora por su supuesta implicación en la trama Koldo-Ábalos-Cerdán.
Chulvi califica el reportaje como un “montaje” sin pruebas y advierte del daño personal y político de estas prácticas, al tiempo que defiende la transparencia de su gestión al frente del consistorio.
Aquí reproducimos la contestación íntegra:
Difama, que algo queda.
Hoy aparece una “información” publicada por un medio digital que trata de sacar una historia de la nada. Y siendo triste, no es lo peor. Más grave es que se replique en otros medios cuyos anteriores responsables, por cierto, ya han tenido problemas con la justicia por difamarme sin ningún fundamento.
Mucho más grave aún es saber de dónde viene la filtración. A quién le interesa este montaje, quién ha entregado documentación municipal. Quién puede estar lo bastante desesperado porque no da una a derechas – curiosamente a derechas – como para perpetrar esta bajeza.
Se ha publicado que el Ayuntamiento de Xàbia contrató con una empresa que hoy está bajos los focos por presuntos casos de corrupción. Y se desliza de manera miserable – poniendo a su vez a los técnicos y funcionarios municipales a los pies de los caballos – que esa contratación pudo tener intereses ocultos. Extraño caso en el que la presunta empresa corruptora no solo no cobra un solo céntimo de su contrato, sino que además acaba perdiendo la fianza y pagando más de 16.000 euros al Ayuntamiento de Xàbia por no hacer la obra.
Lo que obvia el artículo de la vergüenza – y obvian quienes lo reproducen al olor de la carroña – es cómo se hacen las contrataciones municipales: la rigidez de los requisitos, el papel de los funcionarios municipales en la redacción y valoración de proyectos, etc.
Pero eso no importa. Importa el daño, la caza al hombre, el descrédito sin importar que no exista una sola prueba de nada. Porque de haberla, de haber una sola sombra de sospecha razonable, la cosa no estaría en un digital – y sus altavoces espurios – sino en los juzgados.
Antes de lanzarse a la guerra del barro, sería bueno pensar en las consecuencias. En el daño a personas y familias. En los límites que nunca antes se habían cruzado y ahora algunos, que están cerca, traspasan porque seguramente no tienen otra cosa que ofrecer. Porque están desnudos de proyectos, de ilusión, de trabajo y de talento. Parece que también de ética personal.
Como alcalde de Xàbia he acertado unas veces y me equivocado otras. Es obvio. Pero jamás, nunca, ha habido un solo caso de qué avergonzarse. Nunca, nadie, podrá decir que fuimos opacos. Nunca, nadie, podrá decir que nos apartamos un centímetro de la Ley y la decencia. Hablo por mí y por los concejales y concejalas que me acompañan desde 2011 hasta hoy mismo.
Por eso no podemos aceptar este ataque, su origen y sus ecos. Porque si no, el barro lo acabará ahogando todo, que es lo que quieren. Que la gente sienta asco de la política y se aparte para dejarlos solos al frente de todo. Con todos los excesos justificados.
José ChulviEl exalcalde de Xàbia y actual portavoz socialista, José Chulvi, ha emitido un contundente comunicado en respuesta a la publicación de The Objective, que informaba sobre un contrato adjudicado en 2018 por el Ayuntamiento de Xàbia a la empresa Levantina Ingeniería y Construcción S.L., investigada ahora por su supuesta implicación en la trama Koldo-Ábalos-Cerdán.
Chulvi califica el reportaje como un “montaje” sin pruebas y advierte del daño personal y político de estas prácticas, al tiempo que defiende la transparencia de su gestión al frente del consistorio.
Aquí reproducimos la contestación íntegra:
Difama, que algo queda.
Hoy aparece una “información” publicada por un medio digital que trata de sacar una historia de la nada. Y siendo triste, no es lo peor. Más grave es que se replique en otros medios cuyos anteriores responsables, por cierto, ya han tenido problemas con la justicia por difamarme sin ningún fundamento.
Mucho más grave aún es saber de dónde viene la filtración. A quién le interesa este montaje, quién ha entregado documentación municipal. Quién puede estar lo bastante desesperado porque no da una a derechas – curiosamente a derechas – como para perpetrar esta bajeza.
Se ha publicado que el Ayuntamiento de Xàbia contrató con una empresa que hoy está bajos los focos por presuntos casos de corrupción. Y se desliza de manera miserable – poniendo a su vez a los técnicos y funcionarios municipales a los pies de los caballos – que esa contratación pudo tener intereses ocultos. Extraño caso en el que la presunta empresa corruptora no solo no cobra un solo céntimo de su contrato, sino que además acaba perdiendo la fianza y pagando más de 16.000 euros al Ayuntamiento de Xàbia por no hacer la obra.
Lo que obvia el artículo de la vergüenza – y obvian quienes lo reproducen al olor de la carroña – es cómo se hacen las contrataciones municipales: la rigidez de los requisitos, el papel de los funcionarios municipales en la redacción y valoración de proyectos, etc.
Pero eso no importa. Importa el daño, la caza al hombre, el descrédito sin importar que no exista una sola prueba de nada. Porque de haberla, de haber una sola sombra de sospecha razonable, la cosa no estaría en un digital – y sus altavoces espurios – sino en los juzgados.
Antes de lanzarse a la guerra del barro, sería bueno pensar en las consecuencias. En el daño a personas y familias. En los límites que nunca antes se habían cruzado y ahora algunos, que están cerca, traspasan porque seguramente no tienen otra cosa que ofrecer. Porque están desnudos de proyectos, de ilusión, de trabajo y de talento. Parece que también de ética personal.
Como alcalde de Xàbia he acertado unas veces y me equivocado otras. Es obvio. Pero jamás, nunca, ha habido un solo caso de qué avergonzarse. Nunca, nadie, podrá decir que fuimos opacos. Nunca, nadie, podrá decir que nos apartamos un centímetro de la Ley y la decencia. Hablo por mí y por los concejales y concejalas que me acompañan desde 2011 hasta hoy mismo.
Por eso no podemos aceptar este ataque, su origen y sus ecos. Porque si no, el barro lo acabará ahogando todo, que es lo que quieren. Que la gente sienta asco de la política y se aparte para dejarlos solos al frente de todo. Con todos los excesos justificados.

































Vicente | Miércoles, 25 de Junio de 2025 a las 16:49:03 horas
pronto veremos al Chulvi regentar una taberna como antaño
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