Noticias de Benitatxell
Benitatxell quiere dejar de ser ruta de paso y evitar el colapso que impide a sus vecinos vivir con seguridad
En El Poble Nou de Benitatxell ya no se vive; se sobrevive. Lo que durante décadas fue un tranquilo núcleo poblacional con el cotidiano trasiego de vecinos y vecinas compartiendo su día a día, ha quedado atrapado en el cruce de caminos de un sistema viario que lo ha convertido, sin quererlo, en el atajo diario de más de 32.000 vehículos.
Entre el 12 de junio y el 13 de julio, las cámaras de tráfico han registrado una media diaria de 15.000 coches procedentes de Xàbia, 9.000 de Moraira y 8.000 desde Teulada. El municipio, con una población de apenas 4.000 habitantes, ve cómo su casco urbano es atravesado sin pausa por un caudal de tráfico que supera la capacidad técnica y humana de sus calles.
Pero más allá de las cifras, el impacto se mide en realidades cotidianas: niños y niñas que han de convivir con el tránsito mientras acuden al colegio durante el periodo lectivo, vecinos y vecinas que sortean coches como obstáculos o, incluso, ambulancias que no llegan a tiempo ante la dificultad de paso. La calle Padre Plácido, donde la calzada apenas alcanza los 4,5 metros, se ha convertido en un embudo donde poder circular es todo un ejercicio de paciencia milimétrica. Aquí, donde transitan diariamente vehículos pesados a escasos metros de un centro educativo, la acera es ínfima.
![[Img #11480]](https://xabiaaldia.com/upload/images/07_2025/9485_coches-benitatxell-2.jpeg)
Recientemente, una cámara captó a un coche estrellándose contra una fachada, segundos después de que un peatón cruzara por el mismo punto. Fue un milagro, no una política de seguridad, lo que evitó una tragedia.
Las consecuencias no se quedan en la seguridad. El colapso viario afecta también a la salud y al entorno urbano. La contaminación acústica, las emisiones y la congestión constante deterioran la calidad del aire y hacen inviable cualquier intento de consolidar un modelo de municipio saludable y sostenible.
Aunque el Ayuntamiento ha implementado medidas paliativas como semáforos, barandillas o badenes; éstas resultan insuficientes ante un problema de raíz estructural. El propio alcalde, Miguel Ángel García, ha reiterado en varias ocasiones que, sin una actuación alternativa como una circunvalación, “la situación seguirá deteriorándose hasta límites irreversibles”.
El proyecto de una ronda de circunvalación existe. Hay un trazado, hay voluntad institucional y hay consenso técnico. Pero falta lo más importante: financiación y ejecución. La Diputación de Alicante, según ha manifestado el diputado de Carreteras, sitúa la actuación como “prioridad número uno”, aunque por ahora, sigue siendo una prioridad sobre el papel. Mientras tanto, los vecinos y vecinas esperan que el tráfico deje de pasar por su puerta. “No pedimos privilegios”, concluye el alcalde. “Pedimos poder vivir con dignidad”.
En El Poble Nou de Benitatxell ya no se vive; se sobrevive. Lo que durante décadas fue un tranquilo núcleo poblacional con el cotidiano trasiego de vecinos y vecinas compartiendo su día a día, ha quedado atrapado en el cruce de caminos de un sistema viario que lo ha convertido, sin quererlo, en el atajo diario de más de 32.000 vehículos.
Entre el 12 de junio y el 13 de julio, las cámaras de tráfico han registrado una media diaria de 15.000 coches procedentes de Xàbia, 9.000 de Moraira y 8.000 desde Teulada. El municipio, con una población de apenas 4.000 habitantes, ve cómo su casco urbano es atravesado sin pausa por un caudal de tráfico que supera la capacidad técnica y humana de sus calles.
Pero más allá de las cifras, el impacto se mide en realidades cotidianas: niños y niñas que han de convivir con el tránsito mientras acuden al colegio durante el periodo lectivo, vecinos y vecinas que sortean coches como obstáculos o, incluso, ambulancias que no llegan a tiempo ante la dificultad de paso. La calle Padre Plácido, donde la calzada apenas alcanza los 4,5 metros, se ha convertido en un embudo donde poder circular es todo un ejercicio de paciencia milimétrica. Aquí, donde transitan diariamente vehículos pesados a escasos metros de un centro educativo, la acera es ínfima.
![[Img #11480]](https://xabiaaldia.com/upload/images/07_2025/9485_coches-benitatxell-2.jpeg)
Recientemente, una cámara captó a un coche estrellándose contra una fachada, segundos después de que un peatón cruzara por el mismo punto. Fue un milagro, no una política de seguridad, lo que evitó una tragedia.
Las consecuencias no se quedan en la seguridad. El colapso viario afecta también a la salud y al entorno urbano. La contaminación acústica, las emisiones y la congestión constante deterioran la calidad del aire y hacen inviable cualquier intento de consolidar un modelo de municipio saludable y sostenible.
Aunque el Ayuntamiento ha implementado medidas paliativas como semáforos, barandillas o badenes; éstas resultan insuficientes ante un problema de raíz estructural. El propio alcalde, Miguel Ángel García, ha reiterado en varias ocasiones que, sin una actuación alternativa como una circunvalación, “la situación seguirá deteriorándose hasta límites irreversibles”.
El proyecto de una ronda de circunvalación existe. Hay un trazado, hay voluntad institucional y hay consenso técnico. Pero falta lo más importante: financiación y ejecución. La Diputación de Alicante, según ha manifestado el diputado de Carreteras, sitúa la actuación como “prioridad número uno”, aunque por ahora, sigue siendo una prioridad sobre el papel. Mientras tanto, los vecinos y vecinas esperan que el tráfico deje de pasar por su puerta. “No pedimos privilegios”, concluye el alcalde. “Pedimos poder vivir con dignidad”.

































fran | Jueves, 07 de Agosto de 2025 a las 14:56:04 horas
se avecina un impuesto...
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