Noticias de Xàbia
Xàbia vuelve a situarse en el mapa científico tras la confirmación de un tiburón blanco frente al Cap de la Nau
El singular Cap de la Nau de Xàbia, uno de los vértices más orientales del país y punto de anclaje del meridiano 0 de Greenwich, vuelve a sorprender. Próximo a sus abruptos acantilados de más de 100 metros de altura, se ha constatado un hallazgo científico de relevancia internacional: la presencia de un tiburón blanco (Carcharodon carcharias).
El descubrimiento de un ejemplar juvenil de esta especie en el mediterráneo español es totalmente inusual. El tiburón, de aproximadamente dos metros de longitud, fue capturado de forma accidental el 20 de abril de 2023. Su localización se produjo en las coordenadas 38°42.089’ N, 0°20.325’ E, frente al litoral de Xàbia confirmando el alto valor ecológico y científico de este enclave marino.
El tiburón blanco, que puede alcanzar más de seis metros de longitud, es considerado un depredador ápice fundamental para el equilibrio de los ecosistemas marinos. Sin embargo, su población global ha sufrido un fuerte declive y actualmente está catalogado como vulnerable por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza.
El interés científico de este hallazgo propició su identificación mediante análisis genéticos de ADN confirmando que se trata de uno de los pocos registros verificados científicamente de tiburón blanco en aguas españolas en las últimas décadas. El descubrimiento ha sido documentado por investigadores del Instituto Español de Oceanografía (IEO-CSIC) en colaboración con la Universidad de Cádiz y publicado, recientemente, en la revista científica (volumen 56, páginas 27–31) Acta Ichthyologica et Piscatoria del pasado 27 de enero. El estudio está firmado por Miguel A. Puerto, Davinia Torreblanca, José L. Varela, Leila Carmona y David Macías.
El investigador del IEO-CSIC José Carlos Báez, uno de los autores del trabajo, explica la colaboración suscitada con los marineros: “El origen de este trabajo está en la documentación de una captura accidental que conocimos gracias a la estrecha colaboración que mantenemos desde hace años con el sector pesquero”, señala.
El hallazgo no implica una presencia habitual de tiburones blancos en la costa, pero sí refuerza la idea de que, el Mediterráneo occidental -y en particular áreas como Xàbia- forma parte del área de distribución histórica y actual (aunque poco frecuente) de esta especie. El estudio revisa registros documentados desde 1862 hasta 2023, incluyendo avistamientos, capturas accidentales e incluso evidencias indirectas como ataques a tortugas bobas (Caretta caretta). En conjunto, los datos apuntan a una presencia continua, pero esporádica.
Uno de los aspectos más relevantes del trabajo es la coincidencia estacional entre los registros de tiburón blanco y las migraciones del atún rojo atlántico (Thunnus thynnus). Esta correlación sugiere que la disponibilidad de presas podría influir en los movimientos de este gran depredador.
Los autores de este estudio subrayan la necesidad de reforzar los programas de seguimiento a largo plazo en el Mediterráneo. Proponen combinar métodos tradicionales, como registros de capturas y avistamientos, con herramientas más avanzadas como el análisis de ADN ambiental o la telemetría satelital. También inciden en la importancia de conservar la biodiversidad marina del entorno y de continuar investigando los movimientos de las grandes especies que surcan, aunque sea de forma discreta, las aguas del litoral valenciano.
El singular Cap de la Nau de Xàbia, uno de los vértices más orientales del país y punto de anclaje del meridiano 0 de Greenwich, vuelve a sorprender. Próximo a sus abruptos acantilados de más de 100 metros de altura, se ha constatado un hallazgo científico de relevancia internacional: la presencia de un tiburón blanco (Carcharodon carcharias).
El descubrimiento de un ejemplar juvenil de esta especie en el mediterráneo español es totalmente inusual. El tiburón, de aproximadamente dos metros de longitud, fue capturado de forma accidental el 20 de abril de 2023. Su localización se produjo en las coordenadas 38°42.089’ N, 0°20.325’ E, frente al litoral de Xàbia confirmando el alto valor ecológico y científico de este enclave marino.
El tiburón blanco, que puede alcanzar más de seis metros de longitud, es considerado un depredador ápice fundamental para el equilibrio de los ecosistemas marinos. Sin embargo, su población global ha sufrido un fuerte declive y actualmente está catalogado como vulnerable por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza.
El interés científico de este hallazgo propició su identificación mediante análisis genéticos de ADN confirmando que se trata de uno de los pocos registros verificados científicamente de tiburón blanco en aguas españolas en las últimas décadas. El descubrimiento ha sido documentado por investigadores del Instituto Español de Oceanografía (IEO-CSIC) en colaboración con la Universidad de Cádiz y publicado, recientemente, en la revista científica (volumen 56, páginas 27–31) Acta Ichthyologica et Piscatoria del pasado 27 de enero. El estudio está firmado por Miguel A. Puerto, Davinia Torreblanca, José L. Varela, Leila Carmona y David Macías.
El investigador del IEO-CSIC José Carlos Báez, uno de los autores del trabajo, explica la colaboración suscitada con los marineros: “El origen de este trabajo está en la documentación de una captura accidental que conocimos gracias a la estrecha colaboración que mantenemos desde hace años con el sector pesquero”, señala.
El hallazgo no implica una presencia habitual de tiburones blancos en la costa, pero sí refuerza la idea de que, el Mediterráneo occidental -y en particular áreas como Xàbia- forma parte del área de distribución histórica y actual (aunque poco frecuente) de esta especie. El estudio revisa registros documentados desde 1862 hasta 2023, incluyendo avistamientos, capturas accidentales e incluso evidencias indirectas como ataques a tortugas bobas (Caretta caretta). En conjunto, los datos apuntan a una presencia continua, pero esporádica.
Uno de los aspectos más relevantes del trabajo es la coincidencia estacional entre los registros de tiburón blanco y las migraciones del atún rojo atlántico (Thunnus thynnus). Esta correlación sugiere que la disponibilidad de presas podría influir en los movimientos de este gran depredador.
Los autores de este estudio subrayan la necesidad de reforzar los programas de seguimiento a largo plazo en el Mediterráneo. Proponen combinar métodos tradicionales, como registros de capturas y avistamientos, con herramientas más avanzadas como el análisis de ADN ambiental o la telemetría satelital. También inciden en la importancia de conservar la biodiversidad marina del entorno y de continuar investigando los movimientos de las grandes especies que surcan, aunque sea de forma discreta, las aguas del litoral valenciano.

































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