Joaquín Sorolla. El Dr. Simarro en su laboratorio (1897. Universidad Complutense de Madrid) Noticias de Xàbia
El doctor Luis Simarro Lacabra, pionero de la neuropsiquiatría en España y su vinculación con Xàbia
David Gutiérrez Pulido · Historiador del arte · www.sorollajavea.wordpress.com
En el día de hoy vamos a acercarnos a otro de los grandes personajes que visitó la costa de Xàbia, se trata del doctor Luis Simarro Lacabra, reconocido médico en el periodo de entre siglos y gran amigo del pintor Joaquín Sorolla, el cual medió para que le acompañara unos días del año 1905.
Quizás el nombre resulte desconocido y, en el campo de la medicina, aún no ha recibido el lugar que se merece. Luis Simarro Lacabra (1851-1921) nació en Roma, ya que su padre, Ramón Simarro, era pintor y se encontraba en Italia. Sus inicios como niño fueron bastante traumáticos, ya que su padre falleció de tuberculosis a los 33 años y su madre, como fruto del gran dolor, se suicidó tirándose por una ventana, 24 horas después, con el pequeño Simarro en brazos. Su crecimiento en el orfanato y su educación le llevó al mundo de la medicina en Valencia, licenciándose y doctorándose en Madrid. Su especialidad fue la neurología y psicología, consiguiendo crear la primera cátedra de psicología científica en España. Se le consideró uno de los fundadores de la neuropsiquiatría en España [1].
La amistad entre Sorolla y Simarro se empieza a forjar en 1897. En este año, Sorolla ya se encontraba viviendo en Madrid y les unía las ideas renovadoras de la Institución Libre de Enseñanza propiciada por Giner de los Ríos. Simarro se convirtió en el médico particular de la familia Sorolla. Como prueba de esta relación de amistad son varios retratos ejecutados por el pintor como El doctor Simarro en su laboratorio (1897. Universidad Complutense de Madrid) (Fig. 1) o el cuadro ejecutado por el pintor titulado Una investigación (1897. Museo Sorolla, inv. 417), ambas obras ejecutadas un año después de que Sorolla conociera Xàbia por primera vez. La obra Una investigación la presentó en la Exposición Nacional de Madrid junto a la pintura El cabo de San Antonio. Jávea (1896. Colección particular). Sabemos que Sorolla regaló diversas obras a Simarro como producto de esta amistad y entre ellas, se encuentra la obra Escaldando la uva (1900. Universidad Complutense de Madrid, inv. 306), la cual fue pintada en Xàbia en su tercera estancia.
![[Img #12740]](https://xabiaaldia.com/upload/images/02_2026/7289_fig-2.jpg)
La visita que hizo don Luis Simarro a Xàbia fue en el año de 1905. El médico tuvo que acompañar a Sorolla y a su familia en unas fechas indeterminadas que abarcan entre el 10 de julio, momento en que llegó la familia Sorolla, y antes del 24 de agosto, momento en que ya existe una correspondencia que escribe desde San Sebastián [2]. La prueba de que el doctor Simarro estuvo en Xàbia son dos pinturas que Sorolla pintó con su retrato abocetado. Una de ellas se trata de Pescador con caña (1905. Museo Sorolla, inv. 733) (Fig. 2), una bella nota de color pintada en óleo sobre cartón Moirinat (19 x 23,80 cm), en donde aparece la figura de un hombre con sombrero junto a una niña adolescente, a los cuales se les ha identificado como el doctor Simarro junto a María Sorolla. Ambos se encuentran pescando en el borde del muelle del puerto de Xàbia, con una ejecución rápida, casi aguada, y reflejando un momento de gran cotidianidad, descanso y entretenimiento en donde parece que se están conversando. Sorolla, representa esta escena no con la intencionalidad de ejecutar unos retratos, ni pidiendo que posen los personajes, sino de una manera espontánea y alejado de la escena, como escondido.
![[Img #12741]](https://xabiaaldia.com/upload/images/02_2026/4844_fig-3.jpg)
La segunda de las obras es El doctor Simarro pescando (1905. Colección particular) (Fig. 3), otra pintura realizada en óleo sobre cartón Moirinat (19 x 24 cm), que resulta de una ejecución rápida y muy colorista. Con una composición en picado desde lo alto del borde del muelle, nos muestra al doctor en una pequeña embarcación pescando. Se trata de una pintura que ha podido realizar en muy poco tiempo ya que hay zonas en donde el color no se ha completado. Existe un marcado juego de contraste de luces y sombras, mostrado con toques de pincel en amarillo en algunas zonas concretas de la popa de la embarcación mientras que en la proa acrecienta la oscuridad. Sabemos que esta pequeña pintura fue un regalo que Sorolla le hizo Sorolla a su amigo en recuerdo de su estancia en Xàbia.
![[Img #12742]](https://xabiaaldia.com/upload/images/02_2026/9444_fig-4.jpg)
Es indudable pensar que, en su estancia, Sorolla le presentara al doctor Jaime González Castellano, el cual era natural del lugar y se convirtió en el médico particular de Sorolla en las estancias anteriores. Ambos personajes, al tener como punto en común la medicina, establecieron relación, conversaciones y buenos momentos. De esta relación se recoge una leyenda o anécdota oral transmitida por Ramón Llidó en su Jávea, un paraíso escondido en que narra lo siguiente: “Un día, enzarzados en una discusión, junto a la playa, el doctor González y don Luis Simarro, Sorolla plantó su caballete y se puso a pintar. Cuando ambos interlocutores se le acercaron, vieron con sorpresa que había pintado la cabeza del doctor González, totalmente conseguida” [3]. Este retrato haría referencia al Retrato del Dr. Jaime González Castellano, conservado en el Museo de Bellas Artes de Valencia, pero la composición ejecutada se aleja mucho de lo narrado por Llidó (Fig. 4).
![[Img #12743]](https://xabiaaldia.com/upload/images/02_2026/858_fig-5.png)
Concluida la estancia de Luis Simarro en Xàbia, continua sus vacaciones en San Sebastián y desde allí sigue preocupándose por la salud y el bienestar de la familia Sorolla. Enterado por la prensa del trágico suceso que la familia Sorolla sufrió en Xàbia, al haber sido asesinada su criada a escasos metros de la vivienda, Simarro se encuentra preocupado por el pintor ya que no recibe correspondencia ni noticias de él y por esta razón, escribe a sus hijos Joaquín y María postales desde San Sebastián. En una primera postal fechada en 24 de agosto, le escribe a Joaquín hijo diciéndole: “Querido Joaquinito: Ya estoy bueno y deseo veros pronto. Simarro”; Con fecha de 8 de septiembre, vuelve a escribirle diciendo: “Querido Joaquinito: Todavía no has escrito nada, ni me dices como te va. Espero noticias tuyas. Simarro”; y el mismo día también escribe una postal a María Sorolla diciéndole: “Querida María: escríbeme tu, que tienes menos que hacer, como están el padre y la madre. Simarro” [4]. Coincide que estas tres postales se escriben desde San Sebastián con remite a “Provincia de Alicante. Jávea”, lo que indica que, a fecha de 8 de septiembre, aún la familia Sorolla se encontraba en el lugar, a pesar de que el trágico suceso se produjo un 22 de agosto.
BIBLIOGRAFÍA
[1] FONT DE MORA RUTÓN, Alejandro y GARÍN LLOMBART, Felipe V. Joaquín Sorolla y la medicina. Consorcio de Museos de la Comunitat Valenciana, 2013, pp. 69-71.
[2] GUTIÉRREZ PULIDO, David. Xàbia en la vida y obra de Joaquín Sorolla. Xàbia, Ajuntament de Xàbia, 2024 (Edición reimpresa).
[3] LLIDÓ, Ramón. Jávea. Un paraíso escondido. Madrid, Industrias Gráficas Magerit, 1968, p. 163.
[4] Las postales conservadas en el Museo Sorolla corresponde a los inventarios CS5444, CS5447 y CS5448.
David Gutiérrez Pulido · Historiador del arte · www.sorollajavea.wordpress.com
En el día de hoy vamos a acercarnos a otro de los grandes personajes que visitó la costa de Xàbia, se trata del doctor Luis Simarro Lacabra, reconocido médico en el periodo de entre siglos y gran amigo del pintor Joaquín Sorolla, el cual medió para que le acompañara unos días del año 1905.
Quizás el nombre resulte desconocido y, en el campo de la medicina, aún no ha recibido el lugar que se merece. Luis Simarro Lacabra (1851-1921) nació en Roma, ya que su padre, Ramón Simarro, era pintor y se encontraba en Italia. Sus inicios como niño fueron bastante traumáticos, ya que su padre falleció de tuberculosis a los 33 años y su madre, como fruto del gran dolor, se suicidó tirándose por una ventana, 24 horas después, con el pequeño Simarro en brazos. Su crecimiento en el orfanato y su educación le llevó al mundo de la medicina en Valencia, licenciándose y doctorándose en Madrid. Su especialidad fue la neurología y psicología, consiguiendo crear la primera cátedra de psicología científica en España. Se le consideró uno de los fundadores de la neuropsiquiatría en España [1].
La amistad entre Sorolla y Simarro se empieza a forjar en 1897. En este año, Sorolla ya se encontraba viviendo en Madrid y les unía las ideas renovadoras de la Institución Libre de Enseñanza propiciada por Giner de los Ríos. Simarro se convirtió en el médico particular de la familia Sorolla. Como prueba de esta relación de amistad son varios retratos ejecutados por el pintor como El doctor Simarro en su laboratorio (1897. Universidad Complutense de Madrid) (Fig. 1) o el cuadro ejecutado por el pintor titulado Una investigación (1897. Museo Sorolla, inv. 417), ambas obras ejecutadas un año después de que Sorolla conociera Xàbia por primera vez. La obra Una investigación la presentó en la Exposición Nacional de Madrid junto a la pintura El cabo de San Antonio. Jávea (1896. Colección particular). Sabemos que Sorolla regaló diversas obras a Simarro como producto de esta amistad y entre ellas, se encuentra la obra Escaldando la uva (1900. Universidad Complutense de Madrid, inv. 306), la cual fue pintada en Xàbia en su tercera estancia.
![[Img #12740]](https://xabiaaldia.com/upload/images/02_2026/7289_fig-2.jpg)
La visita que hizo don Luis Simarro a Xàbia fue en el año de 1905. El médico tuvo que acompañar a Sorolla y a su familia en unas fechas indeterminadas que abarcan entre el 10 de julio, momento en que llegó la familia Sorolla, y antes del 24 de agosto, momento en que ya existe una correspondencia que escribe desde San Sebastián [2]. La prueba de que el doctor Simarro estuvo en Xàbia son dos pinturas que Sorolla pintó con su retrato abocetado. Una de ellas se trata de Pescador con caña (1905. Museo Sorolla, inv. 733) (Fig. 2), una bella nota de color pintada en óleo sobre cartón Moirinat (19 x 23,80 cm), en donde aparece la figura de un hombre con sombrero junto a una niña adolescente, a los cuales se les ha identificado como el doctor Simarro junto a María Sorolla. Ambos se encuentran pescando en el borde del muelle del puerto de Xàbia, con una ejecución rápida, casi aguada, y reflejando un momento de gran cotidianidad, descanso y entretenimiento en donde parece que se están conversando. Sorolla, representa esta escena no con la intencionalidad de ejecutar unos retratos, ni pidiendo que posen los personajes, sino de una manera espontánea y alejado de la escena, como escondido.
![[Img #12741]](https://xabiaaldia.com/upload/images/02_2026/4844_fig-3.jpg)
La segunda de las obras es El doctor Simarro pescando (1905. Colección particular) (Fig. 3), otra pintura realizada en óleo sobre cartón Moirinat (19 x 24 cm), que resulta de una ejecución rápida y muy colorista. Con una composición en picado desde lo alto del borde del muelle, nos muestra al doctor en una pequeña embarcación pescando. Se trata de una pintura que ha podido realizar en muy poco tiempo ya que hay zonas en donde el color no se ha completado. Existe un marcado juego de contraste de luces y sombras, mostrado con toques de pincel en amarillo en algunas zonas concretas de la popa de la embarcación mientras que en la proa acrecienta la oscuridad. Sabemos que esta pequeña pintura fue un regalo que Sorolla le hizo Sorolla a su amigo en recuerdo de su estancia en Xàbia.
![[Img #12742]](https://xabiaaldia.com/upload/images/02_2026/9444_fig-4.jpg)
Es indudable pensar que, en su estancia, Sorolla le presentara al doctor Jaime González Castellano, el cual era natural del lugar y se convirtió en el médico particular de Sorolla en las estancias anteriores. Ambos personajes, al tener como punto en común la medicina, establecieron relación, conversaciones y buenos momentos. De esta relación se recoge una leyenda o anécdota oral transmitida por Ramón Llidó en su Jávea, un paraíso escondido en que narra lo siguiente: “Un día, enzarzados en una discusión, junto a la playa, el doctor González y don Luis Simarro, Sorolla plantó su caballete y se puso a pintar. Cuando ambos interlocutores se le acercaron, vieron con sorpresa que había pintado la cabeza del doctor González, totalmente conseguida” [3]. Este retrato haría referencia al Retrato del Dr. Jaime González Castellano, conservado en el Museo de Bellas Artes de Valencia, pero la composición ejecutada se aleja mucho de lo narrado por Llidó (Fig. 4).
![[Img #12743]](https://xabiaaldia.com/upload/images/02_2026/858_fig-5.png)
Concluida la estancia de Luis Simarro en Xàbia, continua sus vacaciones en San Sebastián y desde allí sigue preocupándose por la salud y el bienestar de la familia Sorolla. Enterado por la prensa del trágico suceso que la familia Sorolla sufrió en Xàbia, al haber sido asesinada su criada a escasos metros de la vivienda, Simarro se encuentra preocupado por el pintor ya que no recibe correspondencia ni noticias de él y por esta razón, escribe a sus hijos Joaquín y María postales desde San Sebastián. En una primera postal fechada en 24 de agosto, le escribe a Joaquín hijo diciéndole: “Querido Joaquinito: Ya estoy bueno y deseo veros pronto. Simarro”; Con fecha de 8 de septiembre, vuelve a escribirle diciendo: “Querido Joaquinito: Todavía no has escrito nada, ni me dices como te va. Espero noticias tuyas. Simarro”; y el mismo día también escribe una postal a María Sorolla diciéndole: “Querida María: escríbeme tu, que tienes menos que hacer, como están el padre y la madre. Simarro” [4]. Coincide que estas tres postales se escriben desde San Sebastián con remite a “Provincia de Alicante. Jávea”, lo que indica que, a fecha de 8 de septiembre, aún la familia Sorolla se encontraba en el lugar, a pesar de que el trágico suceso se produjo un 22 de agosto.
BIBLIOGRAFÍA
[1] FONT DE MORA RUTÓN, Alejandro y GARÍN LLOMBART, Felipe V. Joaquín Sorolla y la medicina. Consorcio de Museos de la Comunitat Valenciana, 2013, pp. 69-71.
[2] GUTIÉRREZ PULIDO, David. Xàbia en la vida y obra de Joaquín Sorolla. Xàbia, Ajuntament de Xàbia, 2024 (Edición reimpresa).
[3] LLIDÓ, Ramón. Jávea. Un paraíso escondido. Madrid, Industrias Gráficas Magerit, 1968, p. 163.
[4] Las postales conservadas en el Museo Sorolla corresponde a los inventarios CS5444, CS5447 y CS5448.

































larus | Jueves, 12 de Febrero de 2026 a las 21:23:00 horas
Aixo no interessa a nengu.
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