Xàbia apuesta por compatibilizar el colegio provisional y la futura ciudad deportiva con una hoja de ruta realista y ejecutable
La postura defendida por el ejecutivo local parte de una idea clara: en Xàbia no hay que elegir entre colegio o zona deportiva. Ambas necesidades son compatibles si existe voluntad política, planificación técnica y capacidad de gestión.
La urgencia educativa es evidente. El crecimiento de población y el aumento continuado del alumnado obligan a ofrecer una solución inmediata que garantice la escolarización de todos los niños y niñas mientras se tramita el futuro colegio definitivo comprometido por la Conselleria de Educación. Retrasar esa respuesta sería irresponsable.
Pero al mismo tiempo, el gobierno municipal ha querido dejar claro que esa solución provisional no supone renunciar al desarrollo deportivo del municipio. Muy al contrario: la implantación temporal del colegio se integra dentro de una planificación más amplia para hacer realidad la futura ciudad deportiva.
![[Img #13183]](https://xabiaaldia.com/upload/images/04_2026/7127_detalle-de-la-explicacion-tecnica-del-proyecto.jpeg)
La alcaldesa marca una línea clara: realismo, trabajo y soluciones
La alcaldesa ha defendido durante el consell una posición firme y sensata: no alimentar falsas expectativas, no enfrentar necesidades y no vender maquetas imposibles. Frente a quienes intentan convertir cada debate en confrontación, la primera edil ha insistido en que gobernar consiste en resolver problemas reales.
Su mensaje ha sido claro: Xàbia necesita plazas escolares ya, pero también merece instalaciones deportivas modernas y suficientes. Y ambas cosas pueden hacerse de manera coordinada.
Uno de los aspectos más relevantes de este proceso es que el actual gobierno municipal ha sido el primero en dar pasos efectivos donde otros solo hicieron anuncios.
Hace apenas unos meses, el Ayuntamiento logró disponer de cerca del 80% de los terrenos dotacionales deportivos previstos para la futura expansión, unos suelos que hasta entonces no eran municipales y permanecían en manos privadas. Es decir, mientras durante años se habló de grandes proyectos sin base patrimonial ni capacidad de ejecución, el actual ejecutivo ha trabajado para conseguir algo imprescindible: disponer de los terrenos sobre los que construir.
Ese avance, además, ya fue trasladado en anteriores sesiones del Consell d’Esports, evidenciando que existe una estrategia seria y continuada.
La ciudadanía de Xàbia conoce bien las consecuencias de los anuncios sin planificación: proyectos sobredimensionados, largos retrasos y actuaciones inacabadas. Ahí está el ejemplo del Auditorio municipal.
Por ello, el actual gobierno ha optado por otro modelo: actuar por fases, asegurar financiación, ejecutar lo posible y ampliar conforme se consoliden nuevas etapas.
La hoja de ruta municipal contempla que la instalación provisional del colegio permita aprovechar inversiones futuras, integrar pistas deportivas, ganar suelo útil y avanzar hacia un complejo moderno y funcional.
Se trata, en definitiva, de una manera responsable de gobernar: atender la emergencia educativa sin renunciar al deporte, invertir con cabeza y transformar Xàbia desde hechos concretos y no desde titulares.
Porque la diferencia entre prometer y gobernar es que gobernar exige resultados. Y hoy, por primera vez en muchos años, Xàbia tiene una oportunidad real de avanzar en ambas direcciones al mismo tiempo.

La postura defendida por el ejecutivo local parte de una idea clara: en Xàbia no hay que elegir entre colegio o zona deportiva. Ambas necesidades son compatibles si existe voluntad política, planificación técnica y capacidad de gestión.
La urgencia educativa es evidente. El crecimiento de población y el aumento continuado del alumnado obligan a ofrecer una solución inmediata que garantice la escolarización de todos los niños y niñas mientras se tramita el futuro colegio definitivo comprometido por la Conselleria de Educación. Retrasar esa respuesta sería irresponsable.
Pero al mismo tiempo, el gobierno municipal ha querido dejar claro que esa solución provisional no supone renunciar al desarrollo deportivo del municipio. Muy al contrario: la implantación temporal del colegio se integra dentro de una planificación más amplia para hacer realidad la futura ciudad deportiva.
![[Img #13183]](https://xabiaaldia.com/upload/images/04_2026/7127_detalle-de-la-explicacion-tecnica-del-proyecto.jpeg)
La alcaldesa marca una línea clara: realismo, trabajo y soluciones
La alcaldesa ha defendido durante el consell una posición firme y sensata: no alimentar falsas expectativas, no enfrentar necesidades y no vender maquetas imposibles. Frente a quienes intentan convertir cada debate en confrontación, la primera edil ha insistido en que gobernar consiste en resolver problemas reales.
Su mensaje ha sido claro: Xàbia necesita plazas escolares ya, pero también merece instalaciones deportivas modernas y suficientes. Y ambas cosas pueden hacerse de manera coordinada.
Uno de los aspectos más relevantes de este proceso es que el actual gobierno municipal ha sido el primero en dar pasos efectivos donde otros solo hicieron anuncios.
Hace apenas unos meses, el Ayuntamiento logró disponer de cerca del 80% de los terrenos dotacionales deportivos previstos para la futura expansión, unos suelos que hasta entonces no eran municipales y permanecían en manos privadas. Es decir, mientras durante años se habló de grandes proyectos sin base patrimonial ni capacidad de ejecución, el actual ejecutivo ha trabajado para conseguir algo imprescindible: disponer de los terrenos sobre los que construir.
Ese avance, además, ya fue trasladado en anteriores sesiones del Consell d’Esports, evidenciando que existe una estrategia seria y continuada.
La ciudadanía de Xàbia conoce bien las consecuencias de los anuncios sin planificación: proyectos sobredimensionados, largos retrasos y actuaciones inacabadas. Ahí está el ejemplo del Auditorio municipal.
Por ello, el actual gobierno ha optado por otro modelo: actuar por fases, asegurar financiación, ejecutar lo posible y ampliar conforme se consoliden nuevas etapas.
La hoja de ruta municipal contempla que la instalación provisional del colegio permita aprovechar inversiones futuras, integrar pistas deportivas, ganar suelo útil y avanzar hacia un complejo moderno y funcional.
Se trata, en definitiva, de una manera responsable de gobernar: atender la emergencia educativa sin renunciar al deporte, invertir con cabeza y transformar Xàbia desde hechos concretos y no desde titulares.
Porque la diferencia entre prometer y gobernar es que gobernar exige resultados. Y hoy, por primera vez en muchos años, Xàbia tiene una oportunidad real de avanzar en ambas direcciones al mismo tiempo.

































Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.217.81