Noticias de Xàbia
La Fundación Cirne conecta Rabat con la memoria y el legado de los pobladores moriscos del interior de La Marina
La historia compartida entre las dos orillas del Mediterráneo da un nuevo paso hacia su recuperación y divulgación. La asociación marroquí Ribat Al Fath para el Desarrollo Sostenible y la Fundació Cirne de Xàbia trabajan ya en un convenio de colaboración destinado a preservar y difundir la memoria de los moriscos valencianos expulsados en 1609 del antiguo Reino de València.
El proyecto está coordinado por las profesoras Kaoutar El Amri, responsable de la comisión de Estudios Andalusíes y del Centro Ibn Baja para los Estudios Andalusíes y Rajae El Khamsi. Ambas han formado parte de la delegación llegada desde Rabat este fin de semana a la Marina Alta. Ribat Al Fath desarrolla desde hace años una intensa labor de investigación y divulgación del legado andalusí, además de promover proyectos relacionados con el patrimonio, la sostenibilidad, la defensa del medio ambiente y la creación de territorios más resilientes y solidarios.
La delegación marroquí estuvo integrada además por Mohammed Benhsain, vicepresidente de la asociación y responsable de partenariado internacional; Aïcha El Alaoui El Belghiti, vicepresidenta y especialista en patrimonio oral; y Nabil Fenjirou, vicesecretario general y coordinador del Festival de Música Andalusí y del Centro Ibn Baja.
El viaje comenzó el viernes con la llegada al aeropuerto de València y el posterior desplazamiento a Dénia, acompañados por Ferran García de la Fundació Cirne. Allí fueron recibidos por el presidente de la fundación, Enric Martínez y por el arqueólogo Pasqual Costa. La visita incluyó el puerto dianense, uno de los principales escenarios de la expulsión de 1609.
Durante su visita, los representantes de Ribat Al Fath recorrieron algunos de los despoblados moriscos más emblemáticos de la Vall d’Alcalà, como l’Atzuvieta, la Queirola y la Roca, enclaves abandonados tras la expulsión de miles de familias moriscas. Aquel destierro masivo dejó una profunda huella en las comarcas del interior alicantino y provocó que más de 42.000 personas fueran embarcadas a la fuerza desde los puertos de Dénia y Xàbia rumbo al exilio.
Entre muros derruidos y antiguas viviendas moriscas, los arqueólogos Pasqual Costa y Joaquim Bolufer explicaron a la delegación las particularidades arquitectónicas de estos asentamientos y cómo era la vida cotidiana de sus habitantes antes de la expulsión. El recorrido estuvo también marcado por el recuerdo de la profesora Hayat Dinia, descendiente de moriscos valencianos, que regresó a este lugar en 2009, coincidiendo con el 400 aniversario de la expulsión. Falleció una década después, en 2019.
La delegación marroquí estuvo integrada además por Mohammed Benhsain, vicepresidente de la asociación y responsable de partenariado internacional; Aïcha El Alaoui El Belghiti, vicepresidenta y especialista en patrimonio oral; y Nabil Fenjirou, vicesecretario general y coordinador del Festival de Música Andalusí y del Centro Ibn Baja.
Durante el fin de semana, la delegación conoció distintos espacios vinculados al legado andalusí de la Marina Alta y culminó su estancia el domingo en Xàbia, donde ambas entidades comenzaron a perfilar el futuro convenio de colaboración. Entre los objetivos del acuerdo destacan la recuperación y difusión de la historia de los moriscos valencianos, la edición de publicaciones conjuntas y la posibilidad de trasladar a Marruecos la exposición itinerante sobre la expulsión y el legado morisco elaborada por Cirne en 2009.
La historia compartida entre las dos orillas del Mediterráneo da un nuevo paso hacia su recuperación y divulgación. La asociación marroquí Ribat Al Fath para el Desarrollo Sostenible y la Fundació Cirne de Xàbia trabajan ya en un convenio de colaboración destinado a preservar y difundir la memoria de los moriscos valencianos expulsados en 1609 del antiguo Reino de València.
El proyecto está coordinado por las profesoras Kaoutar El Amri, responsable de la comisión de Estudios Andalusíes y del Centro Ibn Baja para los Estudios Andalusíes y Rajae El Khamsi. Ambas han formado parte de la delegación llegada desde Rabat este fin de semana a la Marina Alta. Ribat Al Fath desarrolla desde hace años una intensa labor de investigación y divulgación del legado andalusí, además de promover proyectos relacionados con el patrimonio, la sostenibilidad, la defensa del medio ambiente y la creación de territorios más resilientes y solidarios.
La delegación marroquí estuvo integrada además por Mohammed Benhsain, vicepresidente de la asociación y responsable de partenariado internacional; Aïcha El Alaoui El Belghiti, vicepresidenta y especialista en patrimonio oral; y Nabil Fenjirou, vicesecretario general y coordinador del Festival de Música Andalusí y del Centro Ibn Baja.
El viaje comenzó el viernes con la llegada al aeropuerto de València y el posterior desplazamiento a Dénia, acompañados por Ferran García de la Fundació Cirne. Allí fueron recibidos por el presidente de la fundación, Enric Martínez y por el arqueólogo Pasqual Costa. La visita incluyó el puerto dianense, uno de los principales escenarios de la expulsión de 1609.
Durante su visita, los representantes de Ribat Al Fath recorrieron algunos de los despoblados moriscos más emblemáticos de la Vall d’Alcalà, como l’Atzuvieta, la Queirola y la Roca, enclaves abandonados tras la expulsión de miles de familias moriscas. Aquel destierro masivo dejó una profunda huella en las comarcas del interior alicantino y provocó que más de 42.000 personas fueran embarcadas a la fuerza desde los puertos de Dénia y Xàbia rumbo al exilio.
Entre muros derruidos y antiguas viviendas moriscas, los arqueólogos Pasqual Costa y Joaquim Bolufer explicaron a la delegación las particularidades arquitectónicas de estos asentamientos y cómo era la vida cotidiana de sus habitantes antes de la expulsión. El recorrido estuvo también marcado por el recuerdo de la profesora Hayat Dinia, descendiente de moriscos valencianos, que regresó a este lugar en 2009, coincidiendo con el 400 aniversario de la expulsión. Falleció una década después, en 2019.
La delegación marroquí estuvo integrada además por Mohammed Benhsain, vicepresidente de la asociación y responsable de partenariado internacional; Aïcha El Alaoui El Belghiti, vicepresidenta y especialista en patrimonio oral; y Nabil Fenjirou, vicesecretario general y coordinador del Festival de Música Andalusí y del Centro Ibn Baja.
Durante el fin de semana, la delegación conoció distintos espacios vinculados al legado andalusí de la Marina Alta y culminó su estancia el domingo en Xàbia, donde ambas entidades comenzaron a perfilar el futuro convenio de colaboración. Entre los objetivos del acuerdo destacan la recuperación y difusión de la historia de los moriscos valencianos, la edición de publicaciones conjuntas y la posibilidad de trasladar a Marruecos la exposición itinerante sobre la expulsión y el legado morisco elaborada por Cirne en 2009.


































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