Fig. 01. Documento original del traslado de los huesos de Joana Ana Bolufer. Archivo Parroquial de San Bartolomé Noticias de Xàbia
El traslado de los huesos de la fundadora del convento de las Agustinas en Xàbia
David Gutiérrez Pulido · Historiador del arte · @unpaseoporelarte
En nuestro artículo de hoy vamos a recordar una efeméride que se aconteció un 10 de agosto del año 1744, es decir, hace 282 años. Se trata de una efeméride relacionada con uno de los personajes femeninos más destacados de la población de Xàbia, Joana Ana Bolufer, la persona que donó sus rentas y propiedades en favor de la fundación del Convento de San Felipe Neri y Santa Mónica de la orden de las Descalzas del señor San Agustín o más conocido como el Convento de las Agustinas Descalzas, patrimonio desaparecido que se situaba en el actual Mercado Municipal. Gracias a la documentación conservada en la Iglesia Parroquial, resucitamos un escrito de gran valor que nos ofrece datos relevantes sobre esta fundadora.
El documento en cuestión del que vamos a hablar se trata, según reza su título, de la “Escritura de la traslacion de los huessos de la difunta Juan Anna Bolufer fundadora del Convento de las Monjas de Xabea a dicho convento y los colocaron en la concavidad de un al[ta]r junto a [la] sepultura, que está en la clausura”, el cual está fechado en Xàbia, el 30 de julio de 1744.
![[Img #13846]](https://xabiaaldia.com/upload/images/08_2026/4829_fig-02.jpg)
Esta escritura nace de la aprobación verbal que hizo el arzobispo de Valencia, don Andrés Mayoral, en su visita pastoral de 1744, a petición de la priora del convento de las Agustinas Descalzas, la madre Isabel del Espíritu Santo. El documento se inicia con los antecedentes, informando que Juana Ana Bolufer falleció el 9 de abril de 1652 y que fue enterrada al día siguiente. Su enterramiento y sepultura se detalla que fue en “un ataúd, y este señalado, con una cruz de Almagro, y unas rayas, y puesto en hoyo hecho al lado del Altar de San Francisco de Asis, a la parte, y así al Altar y Capilla de Nuestra Señora de Gracia, entre dicho Altar de San Francisco, / y capilla de Nuestra S[eñor]a de Gracia al lado y junto a la reja de dicha Capilla”. Esta información es muy interesante ya que nos indica, no solo algunos de los altares que ya existían en la parroquia en el siglo XVIII, sino el lugar exacto de su enterramiento. Lo más probable es que estemos hablando de la primera capilla en el lado del evangelio, es decir, en donde hoy reside la capilla de la Purísima. En la famosa Consueta de la villa de Xàbia, fechada en 1769, se hace mención en varias páginas la existencia del altar de San Francisco, pero no hay ninguna mención específica hacia la capilla de Nuestra Señora de Gracia, tratándose posiblemente de la capilla de Purísima por estar relacionado con el hecho de la Anunciación.
![[Img #13847]](https://xabiaaldia.com/upload/images/08_2026/8413_fig-03.jpg)
El momento de llevar a cabo la exhumación del cuerpo, se produjo a las cuatro de la tarde, y como testigos se encontraban tanto una representación eclesiástica, encabezada por el pavorde don Francisco Bas, el infraescrito o notario Sebastián Catalá, una serie de clérigos (Juan Bas, Francisco Ortola, Francisco Trilles, José Sola, Miguel Trilles, Bautista Triller, Jaime Bolufer, Guillem Cruañes, Fernando Cholbi y José Catalá), un diácono apellidado Borruell y el presbítero Jerónimo Espinós. Y por parte de la representación civil de Xàbia se encontraban presentes el batle o alcalde José Cruañes, Cristóbal Catalá y Francisco Cholbi que eran dos de los tres regidores, el síndico Hipólito Bolufer y el escribano Bartolomé Vives. Reunidos todos juntos frente a la sepultura de Juana Ana Bolufer, se procedió a la exhumación que fue ejecutada por el albañil Miguel Cardona quien “arrando los ladrillos y cavando en el referido oyo, hallaron unos huesos, los que puestos y transferidos de dicho oyo aun feretro nuevo aforrado de negro, y cercado de cintas blancas”. Esta parte del documento es muy interesante a la hora de conocer algunos de los nombres xabieros más destacados de ese momento con cargos civiles y eclesiásticos.
El siguiente paso explica el momento en que se inició la procesión del traslado de los restos de la fundadora al convento. Este recorrido fue corto, ya que salió de la iglesia parroquial, con salida, probablemente, por la portada de San Bartolomé, para llegar a la iglesia del convento: “y llegada que fue al convento, y su iglesia colocaron el nuevo féretro con sus huesos, sobre un túmulo, que para ello se previno”, siguiendo de una serie de cantos de Vísperas de Difuntos y los correspondientes responsos. Una vez concluido este acto público “pasó todo el clero y acompañamiento con el féretro, y huesos, a la portería del expresado convento y allí, habiendo por la Madre Priora Sor Isabel del Espíritu Santo, y todas las demás religiosas, que estaban esperando con velas encendidas, visto los huesos, y ser aquellos mismos que se sacaron del hoyo en donde estaba enterrado el cadáver de dicha Juana Anna Bolufer, fundadora de dicho convento”.
![[Img #13848]](https://xabiaaldia.com/upload/images/08_2026/355_fig-04.jpg)
El convento de las Agustinas Descalzas se fundó en 1663, utilizando las casas que había dejado en testamento Joana Ana Bolufer. Vicente Boix describía que estas casas se encontraban frente a la torre de la iglesia parroquial: “sobre un terreno mas elevado se alzaba a principios del siglo XVII una casa antigua, que afectaba la forma de un fuerte, defendida por un elevado y robusto torreón que todavía subsiste, y entrabase a esta casa por una puerta robusta”, haciendo referencia a la famosa torre medieval de Joan Cairat, el primer poblador de Xàbia. Con posterioridad, el convento se fue reformando y construyendo su iglesia en un estilo sencillo y churrigueresco, como nos dice Roque Chabás. De fachada plana y portada destacada con pilastras a ambos lados y rematado con decoración de dos bolas y hornacina central. Fue en esta capilla en donde se trasladaron los huesos de la donante para después entregarlos a las hermanas agustinas descalzas para que fuera enterrada en el interior del convento.
Pero todo esto ya es historia, y tan solo nos quedan los relatos que se recogen en la documentación, ya que el convento fue ocupado y destruido en la Guerra Civil Española para pasar a ser un solar en donde se levantó el actual mercado municipal. Bajo los cimientos de este edificio, quedará para el recuerdo del descanso eterno de esta xabiera que propició que se elevara esta obra barroca desaparecida.
BIBLIOGRAFÍA
BOLUFER MARQUÉS, Joaquim: “El patrimoni documental del convent de les agustines de Xàbia”, Llibre de Festes de la Mare de Déu de Loreto, 2006, pp. 31-36.
ERADES, J.F.: “El convento de las Agustinas Descalzas de Xàbia”, Llibre de Festes de la Mare de Déu de Loreto, 2006, pp. 37-49.
Un agradecimiento especial al párroco de la iglesia de San Bartolomé, Juan Antonio Navarro, por permitirnos acceder a la consulta del archivo parroquial.
David Gutiérrez Pulido · Historiador del arte · @unpaseoporelarte
En nuestro artículo de hoy vamos a recordar una efeméride que se aconteció un 10 de agosto del año 1744, es decir, hace 282 años. Se trata de una efeméride relacionada con uno de los personajes femeninos más destacados de la población de Xàbia, Joana Ana Bolufer, la persona que donó sus rentas y propiedades en favor de la fundación del Convento de San Felipe Neri y Santa Mónica de la orden de las Descalzas del señor San Agustín o más conocido como el Convento de las Agustinas Descalzas, patrimonio desaparecido que se situaba en el actual Mercado Municipal. Gracias a la documentación conservada en la Iglesia Parroquial, resucitamos un escrito de gran valor que nos ofrece datos relevantes sobre esta fundadora.
El documento en cuestión del que vamos a hablar se trata, según reza su título, de la “Escritura de la traslacion de los huessos de la difunta Juan Anna Bolufer fundadora del Convento de las Monjas de Xabea a dicho convento y los colocaron en la concavidad de un al[ta]r junto a [la] sepultura, que está en la clausura”, el cual está fechado en Xàbia, el 30 de julio de 1744.
![[Img #13846]](https://xabiaaldia.com/upload/images/08_2026/4829_fig-02.jpg)
Esta escritura nace de la aprobación verbal que hizo el arzobispo de Valencia, don Andrés Mayoral, en su visita pastoral de 1744, a petición de la priora del convento de las Agustinas Descalzas, la madre Isabel del Espíritu Santo. El documento se inicia con los antecedentes, informando que Juana Ana Bolufer falleció el 9 de abril de 1652 y que fue enterrada al día siguiente. Su enterramiento y sepultura se detalla que fue en “un ataúd, y este señalado, con una cruz de Almagro, y unas rayas, y puesto en hoyo hecho al lado del Altar de San Francisco de Asis, a la parte, y así al Altar y Capilla de Nuestra Señora de Gracia, entre dicho Altar de San Francisco, / y capilla de Nuestra S[eñor]a de Gracia al lado y junto a la reja de dicha Capilla”. Esta información es muy interesante ya que nos indica, no solo algunos de los altares que ya existían en la parroquia en el siglo XVIII, sino el lugar exacto de su enterramiento. Lo más probable es que estemos hablando de la primera capilla en el lado del evangelio, es decir, en donde hoy reside la capilla de la Purísima. En la famosa Consueta de la villa de Xàbia, fechada en 1769, se hace mención en varias páginas la existencia del altar de San Francisco, pero no hay ninguna mención específica hacia la capilla de Nuestra Señora de Gracia, tratándose posiblemente de la capilla de Purísima por estar relacionado con el hecho de la Anunciación.
![[Img #13847]](https://xabiaaldia.com/upload/images/08_2026/8413_fig-03.jpg)
El momento de llevar a cabo la exhumación del cuerpo, se produjo a las cuatro de la tarde, y como testigos se encontraban tanto una representación eclesiástica, encabezada por el pavorde don Francisco Bas, el infraescrito o notario Sebastián Catalá, una serie de clérigos (Juan Bas, Francisco Ortola, Francisco Trilles, José Sola, Miguel Trilles, Bautista Triller, Jaime Bolufer, Guillem Cruañes, Fernando Cholbi y José Catalá), un diácono apellidado Borruell y el presbítero Jerónimo Espinós. Y por parte de la representación civil de Xàbia se encontraban presentes el batle o alcalde José Cruañes, Cristóbal Catalá y Francisco Cholbi que eran dos de los tres regidores, el síndico Hipólito Bolufer y el escribano Bartolomé Vives. Reunidos todos juntos frente a la sepultura de Juana Ana Bolufer, se procedió a la exhumación que fue ejecutada por el albañil Miguel Cardona quien “arrando los ladrillos y cavando en el referido oyo, hallaron unos huesos, los que puestos y transferidos de dicho oyo aun feretro nuevo aforrado de negro, y cercado de cintas blancas”. Esta parte del documento es muy interesante a la hora de conocer algunos de los nombres xabieros más destacados de ese momento con cargos civiles y eclesiásticos.
El siguiente paso explica el momento en que se inició la procesión del traslado de los restos de la fundadora al convento. Este recorrido fue corto, ya que salió de la iglesia parroquial, con salida, probablemente, por la portada de San Bartolomé, para llegar a la iglesia del convento: “y llegada que fue al convento, y su iglesia colocaron el nuevo féretro con sus huesos, sobre un túmulo, que para ello se previno”, siguiendo de una serie de cantos de Vísperas de Difuntos y los correspondientes responsos. Una vez concluido este acto público “pasó todo el clero y acompañamiento con el féretro, y huesos, a la portería del expresado convento y allí, habiendo por la Madre Priora Sor Isabel del Espíritu Santo, y todas las demás religiosas, que estaban esperando con velas encendidas, visto los huesos, y ser aquellos mismos que se sacaron del hoyo en donde estaba enterrado el cadáver de dicha Juana Anna Bolufer, fundadora de dicho convento”.
![[Img #13848]](https://xabiaaldia.com/upload/images/08_2026/355_fig-04.jpg)
El convento de las Agustinas Descalzas se fundó en 1663, utilizando las casas que había dejado en testamento Joana Ana Bolufer. Vicente Boix describía que estas casas se encontraban frente a la torre de la iglesia parroquial: “sobre un terreno mas elevado se alzaba a principios del siglo XVII una casa antigua, que afectaba la forma de un fuerte, defendida por un elevado y robusto torreón que todavía subsiste, y entrabase a esta casa por una puerta robusta”, haciendo referencia a la famosa torre medieval de Joan Cairat, el primer poblador de Xàbia. Con posterioridad, el convento se fue reformando y construyendo su iglesia en un estilo sencillo y churrigueresco, como nos dice Roque Chabás. De fachada plana y portada destacada con pilastras a ambos lados y rematado con decoración de dos bolas y hornacina central. Fue en esta capilla en donde se trasladaron los huesos de la donante para después entregarlos a las hermanas agustinas descalzas para que fuera enterrada en el interior del convento.
Pero todo esto ya es historia, y tan solo nos quedan los relatos que se recogen en la documentación, ya que el convento fue ocupado y destruido en la Guerra Civil Española para pasar a ser un solar en donde se levantó el actual mercado municipal. Bajo los cimientos de este edificio, quedará para el recuerdo del descanso eterno de esta xabiera que propició que se elevara esta obra barroca desaparecida.
BIBLIOGRAFÍA
BOLUFER MARQUÉS, Joaquim: “El patrimoni documental del convent de les agustines de Xàbia”, Llibre de Festes de la Mare de Déu de Loreto, 2006, pp. 31-36.
ERADES, J.F.: “El convento de las Agustinas Descalzas de Xàbia”, Llibre de Festes de la Mare de Déu de Loreto, 2006, pp. 37-49.
Un agradecimiento especial al párroco de la iglesia de San Bartolomé, Juan Antonio Navarro, por permitirnos acceder a la consulta del archivo parroquial.


































Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.248