Fig. 01. Velero encallado en el Muntanyar (© Vicente Doménech). Noticias de Xàbia
El velero encallado en Xàbia que se convirtió en arte
David Gutiérrez Pulido · Historiador del arte · @unapaseoporelarte
La imagen del velero encallado en el primer Muntanyar, desde que el pasado 24 de julio de 2025 quedara inmóvil entre las rocas tras un fuerte temporal, ha hecho que se convierta en un icono del paisaje que ofrece una doble moral, por un lado, la espectacularidad de la estampa que ha sido objeto de visitas, selfies, memes y demás y, por otro lado, un icono del debate ecológico sobre las costas. Pero como icono del siglo XXI en medio de un paisaje paradisíaco, también se ha convertido al mismo tiempo en fuente de inspiración para algunos artistas de tal forma que el naufragio se vuelve arte, algo que no es nuevo, sino que tiene su arranque en el siglo XIX.
![[Img #13860]](https://xabiaaldia.com/upload/images/08_2026/2768_fig-02-1.jpg)
En el arte del siglo XIX y principalmente en el mundo de la pintura, se impuso una moda que iba creciendo paulatinamente, el género de las marinas. Dentro de este género, se incluían obras en donde el naufragio en alta mar o las embarcaciones varadas en la playa o entre las rocas de una costa como consecuencia de un temporal, fueron temas que atraían a los pintores y a un público burgués. Se trataba de mostrar la fuerza de la naturaleza, su inmensidad y su potencialidad frente a la pequeñez del ser humano o la fragilidad de las embarcaciones. Baste mencionar al pintor valenciano introductor de este género Rafael Monleón y Torres, quien en la década de 1860, tras un viaje por las costas de Dénia y Xàbia, se inspiró en su paisaje para crear unas composiciones que presentó a la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1866, en concreto, la obra Tempestad y naufragio en el cabo de San Antonio (1866) refleja un momento en que una gran embarcación ha sido encallada junto a la costa de Xàbia mientras que un grupo de figuras intentan arrastrarla con unos cabos.
![[Img #13861]](https://xabiaaldia.com/upload/images/08_2026/9350_fig-03.png)
La imagen que nos ofrece Rafael Monleón, no dista mucho de la estampa que, 160 años después, se puede ver en el Muntanyar. Al ser ya un icono del paisaje, sin negar ser lamentable, los artistas, también hace uso de este devenir para llevarlo a sus obras propias. Es el caso de la pintora acuarelista Beatriz de Bartolomé (www.beatrizbartolome.com), una artista con una gran trayectoria de más de cien exposiciones individuales y colectivas y muy diversos reconocimientos y en donde, los paisajes de Xàbia siempre cobran vida a través de sus pinceladas acuosas en tonos azules y rosados que infunden viveza y movimiento. Beatriz Bartolomé es asidua de Xàbia, y anualmente organiza exposiciones de sus obras en el Hotel Soul Jávea, en donde actualmente se muestra su propuesta Entre Azules, hasta el próximo 25 de octubre. En esta exposición, incluye uno de sus últimos trabajos que es mostrar el atardecer del Muntanyar con el velero encallado como protagonista. A pesar de ser una estampa ecológicamente no agradable, De Bartolomé consigue que se convierte en una obra de contemplación y reflexión a la par que transmite paz y tranquilidad, una propuesta nada fácil de conseguir.
![[Img #13862]](https://xabiaaldia.com/upload/images/08_2026/8864_fig-04-1.jpg)
Otra artista, en esta ocasión inglesa pero afincada en Xàbia es Mary-Louise Boardman (www.galerie-languedoc.com). Nacida en Inglaterra, y con gran pasión por la pintura y el dibujo, en sus inicios se dedicó 25 años a la enseñanza para después, en 1997, abandonarlo todo y dedicarse exclusivamente a la pintura. Vivió desde el 2000 en el Languedoc francés para después cambiarlo por el aire mediterráneo en donde Xàbia, ha sido su destino final. Encuentra en la acuarela también su máxima expresión buscando atmósferas, sentimientos, recuerdos mostrados bajo el prisma de una interpretación muy personal sin perder el gusto por la luz y el color. Mary-Louise, de entre sus paisajes xabieros, también ha querido recoger varias vistas del velero encallado. En esta ocasión, hemos escogido una acuarela simbolista, mostrando el velero caído en medio de un paisaje tormentoso, en donde los marrones de la tosca se fusionan con los marrones de un mar un tanto agitado y movido por los fondos oscuros frente a un cielo gris con nubes y la alusión al paisaje del cabo de san Antonio al fondo. Es una acuarela que expresa un tanto de inquietud al mostrar las consecuencias de un mar bravío que se va apaciguando al tiempo que infunde quietud. El blanco del velero es un foco de atención que se une al difícil uso de la utilización de los blancos en la acuarela. De alguna manera, tiene una cierta evocación a esas pinturas decimonónicas del pasado.
![[Img #13863]](https://xabiaaldia.com/upload/images/08_2026/4665_fig-05.jpg)
Concepción Cortés Aedo, más conocida como “Menorquina” (www.menorquina.artelista.com), es una artista reencontrada. Menorquina de nacimiento, y dedicada íntegramente al mundo de las finanzas, tras su prejubilación se dedicó plenamente a la pintura gracias a la influencia de su padre, José Robles quien fue un pintor autodidacta. Tras una formación con diversas pintoras, Cortés inicia una obra con una mirada interpretativa muy personal que pueda recordar de algún modo a algunas tendencias vanguardistas, pero sin perder una admiración por el realismo o el impresionismo. Cortés Aedo ha realizado estancias en Jávea, de donde ha seguido la inspiración de su paisaje para mostrarlos en sus obras, las cuales ya han sido expuestas en numerosas muestras de una manera individual y colectiva. De este todas sus obras, recogemos una acuarela muy personal de un atardecer en el Muntanyar, destacando los tonos azules y anaranjados con el cabo de san Martín al fondo. En un plano de sombra, el velero encallado centra la composición con sus tonos grises, saliendo su mástil y cables del marco de la obra, dejando que la luminosidad del atardecer sea la gran protagonista.
![[Img #13864]](https://xabiaaldia.com/upload/images/08_2026/7953_fig-06.png)
Para concluir, nos alejamos del mundo de la pintura y nos acercamos al mundo de la fotografía, y es que las imágenes de Vicente Doménech, más conocido por su espacio https://www.facebook.com/Javea.Maravillosa, es un xabiero de adopción al vivir en este paraje desde los 9 años. Aunque no se considera un fotógrafo profesional, la realidad es que sus fotografías que publica de manera diaria en las redes sociales de Xabia Meravellosa / Jávea Maravillosa, no tienen nada que envidiar a otros profesionales ya que la belleza de Xàbia a través del ojo y la cámara de Vicente, resultan un gran reclamo y provoca que el paisaje xabiero sea mucho más bello a través de su ojo. Sus imágenes del velero encallado del Muntanyar, tomando como escenario los amaneceres, con sus diversas tonalidades tanto frías como calientes, con el mar calmado o agitado, lo hace digno de ser composiciones artísticas de gran admiración.
Como se puede ver, el desastre se puede convertir en belleza cuando es tomado por el pincel o la fotografía de artistas, aunque no por ello deje de ser una estampa que no nos guste, que dañe a la naturaleza y que dañe a la imagen de un lugar paradisíaco. Con fortuna, recientemente se ha conocido que el Servicio Provincial de Costas ha dado luz verde para retirar la embarcación y a partir de octubre, se quede simplemente en el recuerdo de una imagen o una pintura.
David Gutiérrez Pulido · Historiador del arte · @unapaseoporelarte
La imagen del velero encallado en el primer Muntanyar, desde que el pasado 24 de julio de 2025 quedara inmóvil entre las rocas tras un fuerte temporal, ha hecho que se convierta en un icono del paisaje que ofrece una doble moral, por un lado, la espectacularidad de la estampa que ha sido objeto de visitas, selfies, memes y demás y, por otro lado, un icono del debate ecológico sobre las costas. Pero como icono del siglo XXI en medio de un paisaje paradisíaco, también se ha convertido al mismo tiempo en fuente de inspiración para algunos artistas de tal forma que el naufragio se vuelve arte, algo que no es nuevo, sino que tiene su arranque en el siglo XIX.
![[Img #13860]](https://xabiaaldia.com/upload/images/08_2026/2768_fig-02-1.jpg)
En el arte del siglo XIX y principalmente en el mundo de la pintura, se impuso una moda que iba creciendo paulatinamente, el género de las marinas. Dentro de este género, se incluían obras en donde el naufragio en alta mar o las embarcaciones varadas en la playa o entre las rocas de una costa como consecuencia de un temporal, fueron temas que atraían a los pintores y a un público burgués. Se trataba de mostrar la fuerza de la naturaleza, su inmensidad y su potencialidad frente a la pequeñez del ser humano o la fragilidad de las embarcaciones. Baste mencionar al pintor valenciano introductor de este género Rafael Monleón y Torres, quien en la década de 1860, tras un viaje por las costas de Dénia y Xàbia, se inspiró en su paisaje para crear unas composiciones que presentó a la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1866, en concreto, la obra Tempestad y naufragio en el cabo de San Antonio (1866) refleja un momento en que una gran embarcación ha sido encallada junto a la costa de Xàbia mientras que un grupo de figuras intentan arrastrarla con unos cabos.
![[Img #13861]](https://xabiaaldia.com/upload/images/08_2026/9350_fig-03.png)
La imagen que nos ofrece Rafael Monleón, no dista mucho de la estampa que, 160 años después, se puede ver en el Muntanyar. Al ser ya un icono del paisaje, sin negar ser lamentable, los artistas, también hace uso de este devenir para llevarlo a sus obras propias. Es el caso de la pintora acuarelista Beatriz de Bartolomé (www.beatrizbartolome.com), una artista con una gran trayectoria de más de cien exposiciones individuales y colectivas y muy diversos reconocimientos y en donde, los paisajes de Xàbia siempre cobran vida a través de sus pinceladas acuosas en tonos azules y rosados que infunden viveza y movimiento. Beatriz Bartolomé es asidua de Xàbia, y anualmente organiza exposiciones de sus obras en el Hotel Soul Jávea, en donde actualmente se muestra su propuesta Entre Azules, hasta el próximo 25 de octubre. En esta exposición, incluye uno de sus últimos trabajos que es mostrar el atardecer del Muntanyar con el velero encallado como protagonista. A pesar de ser una estampa ecológicamente no agradable, De Bartolomé consigue que se convierte en una obra de contemplación y reflexión a la par que transmite paz y tranquilidad, una propuesta nada fácil de conseguir.
![[Img #13862]](https://xabiaaldia.com/upload/images/08_2026/8864_fig-04-1.jpg)
Otra artista, en esta ocasión inglesa pero afincada en Xàbia es Mary-Louise Boardman (www.galerie-languedoc.com). Nacida en Inglaterra, y con gran pasión por la pintura y el dibujo, en sus inicios se dedicó 25 años a la enseñanza para después, en 1997, abandonarlo todo y dedicarse exclusivamente a la pintura. Vivió desde el 2000 en el Languedoc francés para después cambiarlo por el aire mediterráneo en donde Xàbia, ha sido su destino final. Encuentra en la acuarela también su máxima expresión buscando atmósferas, sentimientos, recuerdos mostrados bajo el prisma de una interpretación muy personal sin perder el gusto por la luz y el color. Mary-Louise, de entre sus paisajes xabieros, también ha querido recoger varias vistas del velero encallado. En esta ocasión, hemos escogido una acuarela simbolista, mostrando el velero caído en medio de un paisaje tormentoso, en donde los marrones de la tosca se fusionan con los marrones de un mar un tanto agitado y movido por los fondos oscuros frente a un cielo gris con nubes y la alusión al paisaje del cabo de san Antonio al fondo. Es una acuarela que expresa un tanto de inquietud al mostrar las consecuencias de un mar bravío que se va apaciguando al tiempo que infunde quietud. El blanco del velero es un foco de atención que se une al difícil uso de la utilización de los blancos en la acuarela. De alguna manera, tiene una cierta evocación a esas pinturas decimonónicas del pasado.
![[Img #13863]](https://xabiaaldia.com/upload/images/08_2026/4665_fig-05.jpg)
Concepción Cortés Aedo, más conocida como “Menorquina” (www.menorquina.artelista.com), es una artista reencontrada. Menorquina de nacimiento, y dedicada íntegramente al mundo de las finanzas, tras su prejubilación se dedicó plenamente a la pintura gracias a la influencia de su padre, José Robles quien fue un pintor autodidacta. Tras una formación con diversas pintoras, Cortés inicia una obra con una mirada interpretativa muy personal que pueda recordar de algún modo a algunas tendencias vanguardistas, pero sin perder una admiración por el realismo o el impresionismo. Cortés Aedo ha realizado estancias en Jávea, de donde ha seguido la inspiración de su paisaje para mostrarlos en sus obras, las cuales ya han sido expuestas en numerosas muestras de una manera individual y colectiva. De este todas sus obras, recogemos una acuarela muy personal de un atardecer en el Muntanyar, destacando los tonos azules y anaranjados con el cabo de san Martín al fondo. En un plano de sombra, el velero encallado centra la composición con sus tonos grises, saliendo su mástil y cables del marco de la obra, dejando que la luminosidad del atardecer sea la gran protagonista.
![[Img #13864]](https://xabiaaldia.com/upload/images/08_2026/7953_fig-06.png)
Para concluir, nos alejamos del mundo de la pintura y nos acercamos al mundo de la fotografía, y es que las imágenes de Vicente Doménech, más conocido por su espacio https://www.facebook.com/Javea.Maravillosa, es un xabiero de adopción al vivir en este paraje desde los 9 años. Aunque no se considera un fotógrafo profesional, la realidad es que sus fotografías que publica de manera diaria en las redes sociales de Xabia Meravellosa / Jávea Maravillosa, no tienen nada que envidiar a otros profesionales ya que la belleza de Xàbia a través del ojo y la cámara de Vicente, resultan un gran reclamo y provoca que el paisaje xabiero sea mucho más bello a través de su ojo. Sus imágenes del velero encallado del Muntanyar, tomando como escenario los amaneceres, con sus diversas tonalidades tanto frías como calientes, con el mar calmado o agitado, lo hace digno de ser composiciones artísticas de gran admiración.
Como se puede ver, el desastre se puede convertir en belleza cuando es tomado por el pincel o la fotografía de artistas, aunque no por ello deje de ser una estampa que no nos guste, que dañe a la naturaleza y que dañe a la imagen de un lugar paradisíaco. Con fortuna, recientemente se ha conocido que el Servicio Provincial de Costas ha dado luz verde para retirar la embarcación y a partir de octubre, se quede simplemente en el recuerdo de una imagen o una pintura.




































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