Cabalgata de la desilusión

7 enero, 2015Por: Carlos López

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La Cabalgata de Reyes de Xàbia ha generado un aluvión de críticas y esto podría suponer un punto de inflexión en una celebración que ha ido de más a menos en los últimos años. Conceptos como «horrible», «pobre» y «vergonzoso» aparecen en la mayoría de comentarios que han publicado nuestros lectores en el debate que abrimos ayer en Facebook (a la hora que escribo esto ya son más de 50).

La Cabalgata es un acto por y para los niños, y es con esa mentalidad con la que hay que concebir un evento que conjuga tradición e ilusión. Pensando en los pequeños hay que escoger a las personas que participarán en ella, personas que sepan el papel que deben hacer. Tanto los Reyes como sus acompañantes deberían prepararse y ensayar, como saludar, que deben decir cuando suben al escenario.. (Si ensayan algo, deberían ensayar mucho más).

Pensando en los pequeños no puede aparecer la comitiva en un barco con 50 personas y que no se vean los Reyes ! ELLOS SON LOS PROTAGONISTAS¡ Y mucho menos un colaborador fumando junto a los Reyes. Pensando en los pequeños, hay que tener los mejores trajes tanto para los Reyes como para los boatos. Y pensando en ellos no hay que escatimar en sorprenderlos y lograr crear el espíritu de los Reyes, la magia, carrozas espectaculares, grandiosas y con el personal necesario, no debe salir toda la quintá porque luego pasa lo que pasa.. En vez de carritos con incienso porque no llenamos la calle de confeti, aunque a la concejala de Servicios le de un jamacuco por ver las calles sucias y pensar las horas extras que tendrá que pagar por la recogida.. Pero es fiestaa!

Me pregunto, qué pintan en el escenario los presidentes de las comisiones de fiestas.. Los protagonistas son los Reyes y los niños quieren ver a los Reyes no a tres personas que no saben ni quien son ni que pintan ahí.

Respecto al boato que acompaña a cada uno de los Reyes, se podría aprender del que se presenta en las capitanías en los Moros y Cristianos.. Sí, hace falta dinero me dirán, claro pues hacemos cenas de sobaquillo y otros eventos para lograrlo, en último término el Muy Ilustre podría colaborar, como hace con todas las fiestas.

La participación de los quintos en la comitiva debería estar más preparada, hay que ponerle un poco de gracia y pensar en el público al que te diriges: los niños. Al final muchos padres se llevaron la impresión de que los chicos repartían caramelos como si se alimentara a las gallinas. Hay que tomárselo en serio, y meterse en el papel: que hace un quinto haciendo una peineta en mitad de la cabalgata.

Otra de las cuestiones es la música.. En navidad la música que procede es navideña, no la dolçaina i el tabalet, tenemos la dolçaina i el tabalet hasta en la sopa. Pero también la música que había en la plaza Adolfo Suárez no pegaba con el ambiente, por qué no reproducir una lista de éxitos navideños y controlar el volumen no es necesario musicón estridente.

Pero al final todo se termina en que en Xàbia hay dos cabalgatas. ¿Y por qué? Quizás la cuestión es de raíz y solo debería haber una que empiece en el puerto y llegue a la plaza de la Constitución. Por eso, una de las soluciones sería crear una comisión de Reyes, un grupo de personas que sientan y crean en la magia -se me ocurre quien podría dirigirla-, que se inunden con ella y que hagan una única cabalgata en Xàbia, que no sea la de Dénia, ni la de Gata, que sea la de Xàbia, que recoja detalles de una y otra y que tenga la singularidad de nuestro municipio.

Hagamos una reflexión, hemos caído muy bajo y es el momento para que esto pegue un cambio radical. Señores hay que ponerse ya, pero sobretodo, pensar como un niño y tener la ilusión que ellos tienen por ese día, su día. El día de la ilusión, el día que vienen los Reyes Magos de Oriente.

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