Costas se pone fuerte y los hosteleros responden con más abusos

Por: Guiomar

4
Tiempo de lectura: 4 minutos

Costas se pone fuerte contra la ocupación de dominio marítimo-terrestre de chiringuitos y restaurantes, y como respuesta, los hosteleros intentan aprovecharse de lo que pueden, en vez de hacer frente común.

«Que me quiten lo bailao», es lo que deben de pensar los hosteleros de los bares, restaurantes y chiringuitos en primera línea de la costa javiense, después de conocer que Costas se está tomando más en serio que nunca la prohibición de ocupar suelo marítimo-terrestre no autorizado.

Aún no ha comenzado la temporada de verano, y ya han sido noticia las irregularidades de locales hosteleros de Marina Española, el I Montañar y el Arenal. Aunque en cada zona el caso es diferente, en todas se cometen infracciones o abusos.

 

En Marina Española, poco a poco, año tras año, los restaurantes han ido ocupando con sus mesas y sillas la franja de paseo más cerca del mar, además de la que le corresponde, frente a su fachada, limitando el paso de peatones a la calle central. Últimamente, también siguen este ejemplo en el paseo del Puerto. Y por qué no lo iban a hacer, si lo hacen los demás y no pasa nada.

Las mesas y sillas situadas al borde del murito del paseo se encuentran sobre dominio marítimo-terrestre, por lo que están prohibidas. Sin embargo, el Ayuntamiento, a pesar de que lleva tiempo pensando en regular la situación, aún no ha hecho nada. El concejal socialista José Chulvi recuerda que en una comisión de Servicios el año pasado se acordó ser más estrictos y hacer que se cumpla la normativa a partir de la siguiente temporada, pero lo cierto es que hasta la fecha el Consistorio no ha hecho nada.

 

En el caso del I Montañar, los chiringuitos están ocupando más de los 20m2 de terraza que tienen permitidos. La excusa de los empresarios es que se hace necesario si se quiere rentabilizar la inversión. Lo que ha sucedido es que Costas se limitaba a sancionar al final de temporada, multa que los concesionarios de los quioscos pagan gustosamente, mientras que el Ayuntamiento se limita a dar avisos de vez en cuando.

 

En el Arenal la situación es diferente ya que también entra la competencia de Conselleria. Hace unos meses se dictó la orden de demolición del cerramiento de una de las terrazas, y curiosamente se trata de una de las que menos abusan. El revuelo que se produjo ante la previsible futura demolición de la gran mayoría de las terrazas que se encuentran en situación ilegal (ya que no son propiedad privada) hizo que el Ayuntamiento aprobara la creación de una comisión mixta -administraciones y empresarios- que deberá debatir una manera de regularizar estas superficies.

El concejal socialista José Chulvi fue quien propuso esta moción, y antes de hacerlo habló con los empresarios del Arenal para intentar trabajar juntos en pos de una solución a este problema. Estos prometieron su colaboración, pero alguno ya lo han incumplido, plantando mesas en pleno paseo.

 

Individualismo y abusos en vez de unión

La situación está complicada para los locales de primera línea, aquellos que suponen el mayor atractivo turístico de la villa y que dan empleo a tantas personas. Los veranos de Xàbia no serían igual sin sus chiringuitos, las cenas al borde del mar en el paseo del Puerto o las cómodas terrazas cubiertas del Arenal que permiten su disfrute, incluso cuando hace mal tiempo.

Sin embargo, la actitud de los empresarios no está contribuyendo a encontrar una solución, sino todo lo contrario. Sabiendo que Costas se ponen cada vez más firme en cuanto a sus resoluciones, en vez de hacer frente común, los hosteleros optan por el abuso y el individualismo.

Así, en el Puerto son cada vez más las sillas y mesas que constriñen el paseo Marina Española, y ahora también el marítimo. Con tal de garantizarse suficiente espacio de terraza, uno de los chiringuitos del I Montañar se ha construido una escollera para consolidar el terreno. Ni corto ni perezoso, los dos bares situados en casas afectadas por la delimitación de Costas ahora también se están adueñando del terreno colindante, y uno lo ha convertido en un parking propio, mientas que el otro cuenta ahora con una playa privada.

En el Arenal, desde que se conoció la orden de demolición, algunos bares empezaron a colocar tres o cuatro mesas directamente sobre el paseo, y ahora hay hasta quien ha puesto una tarima y ha vallado el nuevo perímetro con macetas.

Mientas, algún ciudadano, quizá movido por la envidia de no beneficiarse económicamente de la situación, opta por denunciar estos abusos, provocando la única reacción de una administración local que no se atreve a jugar a «poli malo», a no ser que le obliguen -y se entiende.

 

El Ministerio de Medio Ambiente expedienta a los locales

Después de años consintiendo y cobrando multas, el Ministerio de Medio Ambiente se está poniendo firme, y no sólo en Xàbia, sino en todo el país. Por el momento, se ha abierto expediente de infracción a todos los negocios en el paseo Marina Española, a los locales que han sacado sus mesas y sillas al paseo en el Arenal, y la totalidad de los chiringuitos. Costas obligará al Consistorio a desalojar subsidiariamente a aquellos que no han cumplido con la orden, y en el caso de los chiringuitos, estos pueden incluso llegar a perder la concesión para el próximo año.

El concejal de Playas, Juan Ortolá, intentó solicitar más metros cuadrados para los chiringuitos, pero la delegada de Costas en Alicante, María Auxiliadora Jordá, se mostró tajante.

La situación está complicada para los hosteleros de primera línea, pero si quieren tener alguna oportunidad, lo mejor es que actúen unidos y no que cada uno piense en su propio provecho.

 

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.