Editorial: La última oportunidad de cambiar el servicio de autobús urbano

6 noviembre, 2015Por: El Cojo Crítico

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El diario El Mundo publicó hace unos días una información relativa a la caducidad de las concesiones de la Generalitat a los operadores de transporte urbano de la Comunitat. Entre ellos, el operador que gestiona desde 2001 la línea de autobús urbano que discurre por Xàbia.

Esta información abre una nueva oportunidad para que el Ayuntamiento de Xàbia le haga ver a la Administración que el actual servicio no está dimensionado a la realidad de esta población y el equipo de gobierno haga cumplir una moción que fue aprobada en 2010 respecto del autobús y que incluía otras peticiones más difíciles como tirar la muralla de Príncipe de Asturias.

XAD se ha mostrado muy exigente en lo relativo al transporte urbano que padece este pueblo, y a principio de año se hizo eco de un proceso de exposición al público de las concesiones -entre ellas la nuestra- y las condiciones mínimas que debía cumplir la adjudicataria. De hecho, escribimos varias informaciones al respecto, anunciando – para que se enterara todo el mundo, si todos, de que se había abierto esa posibilidad. Una de las novedades era que le obligaba a trabajar los domingos, pero nada decía de porque no había servicio entre las 14 y las 16 horas desde septiembre a junio. Horario que corresponde con el que la empresa utiliza, con los mismos autobuses para el transporte escolar, otro contrato de Conselleria que por cierto también está en revisión.

Nada sucedió. El Ayuntamiento no hizo nada por explicarle a la Conselleria cual es el servicio que necesita este pueblo y cuan diferente es en verano y en invierno. Así, el Consistorio no presentó alegación alguna y la Conselleria no se enteró de lo que pasa en Xàbia. Entonces el PSPV gobernaba en coalición, y la respuesta que obtuvimos al preguntar al respecto de esa exposición de los socialistas era «eso no nos toca a nosotros» y la que de los que lo gestionaban era «he hablado con la empresa y está todo claro».

[quote font_size=»14″ bgcolor=»#e7deea» align=»right»] Parece que algo ha cambiado  

Al margen del autobús de grandes dimensiones que no cabe por el Centro Histórico, el nuevo concejal de Transportes,  José Luis Luengo, y la empresa acordaron que el final del trayecto se hiciera en la rotonda del Saladar y no en la urbanización Toscamar, donde el autobús debía hacer un cambio de sentido con evidente afección al tráfico rodado. Un paso, el siguiente sería saber los usuarios que lo utilizan.

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Finalmente, accedimos a la información, pero desde la propia Generalitat: ni una sola alegación de Xàbia. Una oportunidad perdida.

Antes de las elecciones la empresa adquirió un nuevo autobús de grandes dimensiones, para sorpresa de todos los vecinos. Por supuesto que es libre de invertir su dinero en los modelos que quiera y sus razones tendrá, pero reclamando este pueblo históricamente un minibus para la prestación del servicio de línea, teniendolo y poniéndolo a disposición municipal para blogstrips (y cobrando por elllo y bien), porque hacer la prueba más allá de un día? ¿Cuantos usuarios al día tiene el autobús? La pregunta no tiene respuesta, en el ayuntamiento no la saben. ¿Cuantos pensionistas usan el autobús? No tienen respuesta y eso pese a que el Consistorio abona varios miles de euros anuales por esos viajes..

Poco después, la empresa y el Ayuntamiento decidieron que el final de la linea se realizara aprovechando la rotonda del Saladar y no en Toscamar, donde el autobús hacía un cambio de sentido de aquella forma y con graves afecciones al tráfico. Final de trayecto histórico, lío de tráfico histórico, que todo sea dicho nadie se atrevió a modificar antes.

Pero, la fortuna electoral ha posibilitado un cambio de gobierno y con ello una revisión de todas las cosas pendientes en la Generalitat, los clubes náuticos ahora viendo las orejas al lobo con la concesión y su desaparición, pero también en materia de transportes la segunda -y creemos que última- oportunidad de hacerle ver a la Generalitat que necesita este pueblo en materia de transporte.

Confiamos que este parón permita al Consistorio valorar qué servicio necesita este municipio, una valoración externa y no hecha por la propia empresa que actualmente lo presta. Que plantee si de verdad se necesitan desde el 30 de septiembre al 30 de mayo autobuses de 12 metros que la mayor parte de las veces se quedan atascados en el Centro Histórico (porque sube este autobús y no puede subir el trenecito?).

También, que posibilite la mejora de las frecuencias así como un mejor sistema tarifario,  pero también el acondicionamiento de unas paradas con sus marquesinas y si no es mucho pedir un reloj que diga cuanto falta para el siguiente autobús. Y, por qué no, que la titular del servicio abone un canon al Ayuntamiento por haber construido una estación con sus propios fondos, canon que se paga en todas y cada una de las instalaciones de este tipo.

¿Es mucho pedir que cambie esto? Ahora la concejalía de Transportes ya no está en manos de los de siempre, tampoco la Generalitat.. ¿Será nuestro momento?