Eduardo Monfort, alcalde de Xàbia

18 septiembre, 2007Por: Guiomar

0
Tiempo de lectura: 9 minutos

El alcalde de Xàbia cree firmemente en la Participación Ciudadana, y defiende con orgullo las raíces y la cultura propias.

Jaime Casabó fue conocido como “l’alcalde de les aigües”, ya que en 1922 trajo al pueblo por primera vez aguas potables, gracias a las instalación de fuentes. A pesar de las escasas existencias de la caja municipal, Casabó puso todo su interés en el proyecto y el pueblo de Xàbia se le unió para contribuir en los gastos. Más de tres décadas después, el pueblo de Xàbia trabajó para crear las primeras canalizaciones de agua y desagües.

Eso ocurrió en 1957, año de la gran riada de Valencia y del récord de lluvia de España: el 2 de octubre de 1957 cayeron en Xàbia 878 litros en 24h.

Ese mismo año, el de la “quintà de l’aiguà”, vino a este mundo Eduardo Monfort Bolufer. Cuenta que su madre, a punto de dar a luz, se empeñó en volver a Xàbia para que su hijo naciera en su pueblo. La mujer vivía en Gata, de donde era su marido, y se subió al autocar de Venturo a pesar de su gravidez. Por esas fechas el temporal ya había empezado, y el agua que bajaba por “les barranqueres” hacía casi imposible entrar en la villa. El autocar a punto estuvo de dar la vuelta, pero finalmente fue el último en entrar en Xàbia, y Eduardo Monfort tomó su primer aliento en la partida de Sant Joan en un lluvioso día 2 de septiembre, un mes antes de la gran riada.

Cincuenta años después, Monfort gana las elecciones y es proclamado alcalde de Xàbia, un pueblo inmerso en las obras de modernización de las conducciones de agua potable y alcantarillado. Ya pasaron los años de bonanza y ahora las arcas municipales se han de administrar con más cuidado. El pueblo por fin se está uniendo en asociaciones y se está implicando en los problemas y las soluciones de los asuntos municipales.

En 1999, Monfort fue proclamado alcalde por primera vez por un pacto casi imposible que duró sólo un año. En ese tiempo impulsó la creación de la desalinizadora, gracias a la cual Xàbia pudo volver a tener agua potable tras años de salada. Ahora en el 2007, además de las obras que afectan el Casco Antiguo, Eduardo Monfort ha de lidiar con otros temporales y problemas “acuáticos”, como la ampliación del puerto, el canal de la Fontana, la protección del litoral o la piscina municipal. ¿Estamos ante el nuevo “alcalde de les aigües”?

Eduardo Monfort Bolufer nació en Xàbia el 2 de septiembre de 1957. Se licenció en derecho en la facultad de Valencia y actualmente ejerce de forma residual la abogacía, ya que se dedica prioritariamente a la gestión pública del Ayuntamiento como alcalde de Xàbia.

Está casado desde hace 23 años y tiene tres hijos: una hija de 20 años que a pesar de su juventud ha viajado ya por medio mundo gracias a que comparte esta pasión con su abuela paterna, y dos hijos de 17 y 16 años.

Confiesa no ser muy viajero porque no le agradan los aviones, y porque “me encanta estar en Xàbia”, pero de joven fue de intercambio a Thiviers para aprender francés, pensando que ese era el mejor idioma para tratar con los turistas. Con el tiempo, fue el inglés la lengua de la globalización, y aunque lo entiende pero no se atreve a hablarlo, a sus hijos les ha dado la oportunidad de aprenderlo gracias también a los intercambios de estudiantes.

Su carrera política comenzó en 1987 cuando fue concejal con Alianza Popular hasta el 91. Después pasó al Centro Demócrata Social, y cuando éste perdió fuerza a nivel nacional, todos los integrantes de la delegación local pasaron a formar los “Centristes de Xàbia”. En 1999 Monfort es proclamado alcalde gracias a un pacto forzado, pero un año después, una moción de censura planteada por Juan Moragues da la alcaldía a Jaime Sapena del PP. En el 2003 los “Centristes” se presentan a las elecciones con el partido nacionalista Bloc, obteniendo cinco representantes. A finales del 2005 una moción de censura desbanca a Moragues de la alcaldía y esta vez se la da a Monfort. Los buenos resultados del 2003 animan a seguir con la coalición, y en las pasadas elecciones Bloc-Centristes, con Monfort a la cabeza, fue la fuerza más votada obteniendo 7 concejales.

Por fin eres elegido alcalde con un apoyo mayoritario de la ciudadanía, pero la situación del municipio ahora es muy compleja, con los vecinos y comerciantes del Casco Antiguo pasándolo mal por las obras, las quejas de los comerciantes del Arenal por la falta de infraestructuras e inversiones en el núcleo más turístico, el fantasma de la ampliación del puerto,… Una situación difícil.
La ciudadanía se queja con razón, pero no hay modo de ejecutar una obra sin molestias, y si es pública, la complejidad se multiplica de una forma exponencial. Después se juntaron varias obras a la vez, y luego pasó lo que pasó con la UTE Generala-Mayve. Nunca había visto nada igual. Tuvimos la desgracia de toparnos con esa constructora, que ves que no va, lo que va, va mal, no puedes entrar en tu casa, tu negocio está arruinado… Es normal que la gente esté disgustada. Pero creo que el paso que dimos (rescindir el contrato al finalizar el plazo de la obra) era el más apropiado, y de hecho se {el Consell Jurídic Consultiu} nos ha dado la razón. Confío que ahora podamos seguir con una empresa con la garantía de que las obras vayan a un ritmo normal. Por otro lado, el otro día en la visita al parking de la Constitución, me quedé gratamente impresionado al ver que las obras {de Ecisa} marchan a buen ritmo.

El paseo del Arenal es una cuestión que hay que acometer en serio. Me reuní con los comerciantes y les expresé cuál era mi idea de lo que creo se puede acometer ahí. El problema que hay es que son unas obras cuyo coste económico es muy importante, pero especialmente el coste social. Tenemos que concienciarnos todos y ver qué tipo de proyecto queremos. Si queremos que se pinte el paseo, que se arreglen las farolas y los cuadros de luces, y que todo lo demás continúe como está…, Bueno, pues eso es una posibilidad, pero para eso creo que no necesitan al Ayuntamiento. Creo que debemos ser más ambiciosos. No digo que hay que recuperar ese proyecto que en su día creó aquel cisma social {porque obligaba a la expropiación de las terrazas de muchos locales ya que no eran de titularidad privada}, porque es muy problemático entrar en la concepción de qué es propiedad privada y qué no. Confío que entre todos arrimemos el hombro, ya que la reurbanización, mejora y ampliación de los espacio dotacionales del Arenal no se puede gestionar sólo por cargo al erario público municipal. Pero vamos a actuar muy seriamente en el Arenal, porque yo vivo en Xàbia, soy de Xàbia estoy empadronado en Xàbia y me preocupa mucho mi pueblo.

En cuanto al puerto, creo que, al igual que con el Canal de la Fontana, el Ayuntamiento debe estar detrás de los colectivos y asociaciones de ciudadanos y no de los intereses de las empresas.

¿Cómo será la Xàbia del futuro?
Una vez se terminen de ejecutar esas infraestructuras, y si conseguimos tener el auditorio y la ronda norte, y tal vez alguna que otra infraestructura de menor relevancia social, yo creo que Xàbia va a experimentar un cambio importantísimo. Vamos a mejorar mucho nuestra imagen. Vamos a mejorar mucho nuestra calidad, nuestro entorno urbano. Creo que estamos convenciendo a la ciudadanía de que esa es la línea correcta, que los ciudadanos son los dueños de su ciudad, y no los vehículos. Y que con un ciudadano tranquilo, que pasea libremente por la calle y las aceras, es el único modo en el que el comercio local, la vida en el pueblo puede conseguir su rehabilitación plena y llegar a ser un Casco Histórico pujante, brillante y pleno de vida. Estoy convencido de que eso va a ser así, y creo que la mayoría se está dando cuenta que es así. Creo que lo estamos logrando entre todos.

¿Y en cuanto tiempo crees que se va a conseguir?
Dos años.

Hablas de que el ciudadano tiene que disfrutar caminando, pero Xàbia tiene un índice de coches por habitantes tan alto como Valencia capital. ¿Qué se va a hacer con tanto coche?
El tráfico en Xàbia es imposible, y no hablemos en agosto. Necesitamos, y estamos en ello igualmente, que una empresa especialista redacte un proyecto de ordenación del tráfico. Es preciso hacer un Plan de Movilidad Urbana.

Hay otros proyectos pendientes, como el del paseo del Montañar, que hace por lo menos tres décadas que se viene hablando de él.
El paseo del Montañar creo que es una necesidad que hay que acometer para sacar de una vez por todas el millón de coches que se ponen dentro de la playa. Pero como hay que actuar sobre dominio público marítimo-terrestre, estamos yendo de la mano del Ministerio. Queremos retomar el proyecto que en su día se presentó al Ministerio de Medio Ambiente que consiste en modernizar las infraestructuras de alcantarillado y pluviales, un paseo, carril bici, un carril para coches…
Lamentablemente no podemos eliminar el tráfico rodado, porque hay gente que su único acceso es por esa vía, pero vamos a priorizar al peatón y castigar al vehículo a motor. Espero poder acometer este proyecto en esta legislatura, si no sería un fracaso para mí.

¿Qué hay de la expropiación de la Casa del Ministro?
Estoy en conversaciones con el Ministerio, y me consta que hay disponibilidad por parte de la familia para renunciar a la concesión por una serie de condiciones. Una de ellas es que el uso de esa finca revirtiera sobre el pueblo de Xàbia. Mi sueño era que ahí se pudiera hacer un complejo educativo importante, para realizar congresos y cursos académicos importantes. Después, con el Foro de Vecindad, se ha barajado usarlo como sede: a nivel de seguridad es inmejorable, los accesos son buenos, y hay un complejo hotelero al lado como el Parador. Aunque ya decidiremos entre todos el uso que le damos.

Dicen que el pueblo está abandonado
De abandonado nada. Estamos muy encima de la gestión de las diferentes empresas y actividades que se están ejecutando en el pueblo.

El lema de vuestra campaña electoral era Transparencia, Sostenibilidad e Interculturalidad. ¿Qué es para ti la interculturalidad?
Interculturalidad es entender y comprendernos todos, partiendo del principio de que esto es Xàbia, y que la convivencia pasa por que se acepte esa realidad social. Los ciudadanos de este pueblo, más que sus políticos, aceptan esa realidad.
Interculturalidad es acercar al ciudadano que viene de un estado o país donde su idiosincrasia es muy diferente a la nuestra, y tratar de hacerle comprender que nuestras costumbres son tan naturales como la tuya. Lógicamente hay que poner personal que hable su idioma porque si no te puedes comunicar es imposible que consigas esos fines.

Defíneme Participación Ciudadana y por qué es importante
Participación Ciudadana es la primera letra del abecedario donde la ciudadanía no es aquel grupo de personas que una vez cada cuatro años deposita su voto, sino que es tratar de mantener viva la opinión pública, mantenerla en primera persona en la toma de decisiones que los representantes públicos podamos hacer a lo largo de una legislatura, pero sin pretender que la Participación Ciudadana esté por encima de la verdadera representación política de los ciudadanos.

Creo que la Participación Ciudadana es la base fundamental para que un pueblo camine, para que las decisiones que se adopten por parte del Ayuntamiento sean mayoritariamente compartidas por los ciudadanos, y en su caso incluso defendidas.

El año pasado una delegación de Xàbia viajó a Thiviers para por fin, después de más de 30 años, firmar el protocolo de Hermanamiento con la ciudad francesa. ¿Cómo fue para ti volver a Thiviers?
Llegar allí 32 años después te impresiona. Esas cosas que tiene la vida y que uno nunca se imagina que pueda dar tantas vueltas, y que al final regreses a Thiviers como alcalde de Xàbia. Lo encontré todo igual, prácticamente como lo dejamos. Ves una parte de tu pasado reflejada allí. Te hace pensar que, bueno, la gente ha continuado viviendo, y vi que eran felices. Y si Thiviers ha continuado siendo lo que era y sus gente son felices, ¿por qué habríamos sido infelices nosotros si hubiéramos continuado siendo lo que éramos?

Por cierto, está previsto que vengan los de Thiviers ahora en octubre para firmar aquí el protocolo de Hermanamiento. Me siento orgulloso de colaborar con la Associació Amics de Thiviers. Al final son estas organizaciones sociales las que perseveran en esas cosas que no dan dinero, pero que con su trabajo y su esfuerzo contribuyen a hacer grande a un pueblo.

¿Cuál es el viaje que más te ha marcado?
El viaje a Cabo Verde es el que más me ha impresionado y más ha aumentado mi conciencia social…, y más me ha hecho entender a José Erades {concejal de Servicios Sociales, también conocido cariñosamente como el 07 por su insistencia en contribuir para ayudar a los más necesitados}.

Me impresionó ver la gente que a penas tiene sus necesidades básicas cubiertas con que poco es feliz, y con que poca ayuda podemos incrementar hasta extremos insospechados su felicidad. Una vez leí el comentario de un periodista sobre la impresión que le produjo la mirada de ojos azules de un niño negro en el África ecuatorial. Eso se me quedó grabado, y cuando fui a Cabo Verde experimenté en mi propia carne lo que se siente cuando te mira a los ojos un crío de esos, con esos ojos de felicidad y agradecimiento porque ve en ti a la persona que le ha facilitado un techo…, un techo que a duras penas meterías a una persona de la Europa occidental, pero que para ellos es la séptima maravilla del mundo.

¿Cuál es tu rincón preferido de Xàbia?
La playa de la Barraca. Allí viví mi niñez y tuve la grandísima surte de disfrutar de la playa de la Barraca en su estado salvaje, cuando sólo se podía acceder andando, bien por la senda de la Mitra Lluna o bien por la senda del Portitxol.

¿Cuál es el mayor placer que relacionas con Xàbia?
El mayor placer es ser de Xàbia. Tener la gran suerte de haber nacido aquí.

¿Cuál es tu mirador favorito?
La Falzia.

 


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.