El Ajedrez Viviente representa una historia original sobre el valor de las tradiciones para encontrar la propia identidad

29 julio, 2019Por: Guiomar

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Tiempo de lectura: 4 minutos

¿Eres o perteneces? Es la cuestión que planteó el Ajedrez Viviente en su vigésimo tercera edición, con la obra original titulada, “Una familia de músics, quatre monstres i un putxero”, escrita y dirigida por Raquel Violero y Héctor Cruañes, con la colaboración de Loreto García y Ana Cruañes. Jóvenes talentos locales que no se olvidan de sus raíces, y que con su profesionalidad inauguran una nueva era de esta modalidad teatral original, reconocida como Fiesta de Interés Turístico Nacional.

Raquel Violero estudió teatro en la Universidad de Valencia, ha formado parte del grupo universitario valenciano Assaig y en la actualidad tiene compañía propia, La Col·lectiva Imaginària, que acaba de estrenar su primera obra “Todo se apaga en el momento en el que me miras”, con la dramaturgia y dirección de Javier Sahuquillo. Héctor Cruañes inició su andadura teatral en el Grup de Teatre Jove de Xàbia de Inma Sancho, se formó en Mimo-Clown con Sergi Claramunt, y forma parte del grupo Assaig de Pep Sanchís.

Como cada año, organiza el Ajedrez Viviente la Comissió de Festes de Loreto, con la coordinación general de José Erades y Rafa Andarias, fundador y alma mater de esta tradición que, después de pasar unos años de tránsito, resurge evolucionado en una propuesta aún más espectacular si cabe, que ha incorporado desde hace un par de años la música en directo de la Orquesta Sinfónica de Xàbia, con piezas originales compuestas por su director Joan Bou, y la danza, de la mano del Estudio de Salomé Rodríguez.

Coordinar a los más de 100 colaboradores, entre los cuales hay unos 40 niños y jóvenes de los colegios de Xàbia y alrededores, no es tarea fácil, pero gracias al empuje y la profesionalidad de Raquel y Héctor, que han sabido conectar y entusiasmar a los chavales, el resultado ha sido increíble.

 

Una historia sobre valores, tradiciones y ser tú mismo

La representación de este año contaba con un personaje principal, Joanet, que hilaba las diferentes escenas. Se trata de un joven que no se lleva bien con sus padres, y que siente que su hermana es la favorita. Él quiere ser músico, pero sus progenitores se oponen frontalmente. La relación entre ellos es tensa. Pero resulta que Joanet tiene un bisabuelo que fue músico, aunque no logró destacar, en parte porque se olvidó que lo más importante es hacer las cosas desde el corazón, y no sólo por la fama. Esto creó dolor y separación en la familia, motivo por el cual nadie quería hablar de él ni recordarlo.

Cuando rechazamos a nuestra familia, buscamos la fama y el éxito fuera, como manera de lograr un reconocimiento que en el fondo sustituya el vacío de haber dejado atrás a la propia familia. Pero este reconocimiento nunca satisface, si es que se llega a lograr, y se manifiesta como una sed continua de miradas, halagos y likes en las redes sociales, ofrecidos por personas igual de vacías y desconectadas de su propia familia, de sus propias tradiciones, y de su propia realidad. Esto fue representado en la obra por Ella, una cantante de pop muy popular y adicta a los smoothies, y por su manager, obsesionado con el dinero.

Joanet, disgustado porque su madre no le deja poner flores a su bisabuelo en el cementerio, aparece de repente en el cielo, por error y a pesar de no estar muerto, y es asistido por un Ángel un tanto despistado, llamado Ángel, y un programa en la “nube” que no sabe que lo es, llamada Carmen. Juntos se encuentran con los bisabuelos, quienes le cuentan su historia. Joanet termina comiendo el famoso putxero de su bisabuela y cantando con su bisabuelo, después de reconocer la importancia de seguir la llama de tu pasión, aquello que te hace único, y a la vez reconocer los valores heredados, que son los ladrillos que constituyen la base de tu pasión. Cuatro monstruos que representan la originalidad y la creatividad de las rondallas, simbolizaron la expresión de ser tú mismo y a la vez la importancia de las tradiciones.

Hasta Dios hizo acto de presencia en la representación, con un haz de luz y la voz de Joan Bou, recordando que el dinero y las apariencias no lo son todo, y la importancia de cultivar valores más profundos y tradicionales para no perder la propia esencia.

 

La pianista Marta Espinós fue la invitada de honor

Narrando la historia estaban la niña Iris Cholbi Crisóstomo, que sorprendió por sus dotes narrativas, y Bartolomé Aspirina Bas (conocido por ser actor de rondalla, y no sólo por trabajar en la farmacia), representando a un abuelo que le contaba historias de la familia a su nieta. El niño que jugó la partida que sirvió de base a la representación (Mikhail Botvinnik-José Raúl Capablanca, 1938) fue Pau Nieto Bou, clasificado en el Torneo de Ajedrez Fogueres de Sant Joan. Su contrincante fue la afamada pianista Marta Espinós, nativa de Xàbia y que recientemente tocó en la inauguración de la exposición sobre Sorolla en la National Gallery de Londres, que fue presentada por la Reina Letizia y el príncipe Carlos de Inglaterra.

La función cautivó a las cerca de mil personas que se dieron cita en el recinto montado en la Avenida Lepanto, y demostró que este joven grupo de profesionales dramaturgos y actores aficionados (del Grup Teatre Jove Xàbia de Inma Sancho) tienen un gran futuro. Los primeros por su capacidad para gestionar un escenario con cuatro lados y un elenco tan amplio, con 16 figurantes con micro, y los segundos por su entrega y pasión.

La organización del Ajedrez Viviente da las gracias a todos los colaboradores, padres y participantes, a los asistentes, y la ayuda  y apoyo del Ayuntamiento de Xàbia.

 

¿Eres o perteneces?

Y así, Xàbia demuestra que no sólo tiene un enorme potencial en deporte (ya lo vimos en una pasada edición del Ajedrez Viviente), sino también en el teatro, con estos jóvenes talentos que son dignos herederos de la tradición de las rondallas. Y es que, para conectar con tu pasión, es imprescindible recordar que ésta lleva siendo alimentada desde varias generaciones atrás, por las historias de frustración de los ancestros. Frustraciones que han llevado en muchos casos a esconder los talentos, hasta que llega el momento de ser manifestado con todo su potencial por un miembro de esa familia. Es como el cauce de un río que, en sequía, se esconde bajo la superficie, y acumula presión conforme crece el caudal, hasta que un día brota a la superficie. ¡Eres porque perteneces!

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2 comentarios en “El Ajedrez Viviente representa una historia original sobre el valor de las tradiciones para encontrar la propia identidad

  1. Otra chorrada más en mitad del verano para tener tres dias cortada la vía principal de acceso al puerto y al Montañar. Sobresaliente

  2. El Concejal de Cultura ya podian tener un poco mas de tacto y obligar a contratar un generador electrico, nos dejasteis a los pisos del barrio sin luz , incluidos garajes, durante todo lo que duro el Ajedred viviente.

    Como se les ocurre conectarse al mismo transformador ?

    No saben la potencia que consumen dicho espectáculo?

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