El valor moral y la ilusión creativa de las calles engalanadas

22 junio, 2015Por: Redacción

0
Tiempo de lectura: 6 minutos

La recta final de les Fogueres de Sant Joan es fácilmente palpable por varias razones. Por un lado, el fin de las actuaciones taurinas en la avenida de Palmela, trasladan el foco de atención festivo a la Plaza de la Constitución y calles adyacentes. Por otro, los trabajos frenéticos de montajes varios se concentran en torno a los dos monumentos foguerers, los portales de las viviendas de las diferentes quintas y cargos infantiles, y -como en el caso que ocupa este artículo- en las valientes calles que se aventuran a engalanarse logrando así mantener viva una tradición muy arraigada en los municipios valencianos y que, salvo en honrosos años, está en declive en nuestra localidad.

En este texto realizaremos un pequeño homenaje (que en septiembre extrapolaremos a las calles de Aduanas) a este gran trabajo colectivo que, si bien puede calificarse de pericia, merece un reconocimiento que sirva para dignificar una labor altruista que descubre el gran potencial creativo y cooperativo de nuestros vecinos. A través de las calles que este año se han embarcado en la osadía de confeccionar su engalanado, buscaremos este fin de la mano de sus propios creadores.

Iniciamos nuestro recorrido con la que este año ha sido la calle más madrugadora de todas, el Tossal de Baix. El día de la Proclamación, los vecinos y vecinas colocaron el techo del engalanado. Un adorno que, si bien no reproduce ninguna temática concreta, “se deja a la imaginación de la gente que averigüe y atribuya qué puede representar”, cuentan en la emblemática calle que en el año 2012 volvió por todo lo alto a la competición alzándose con el primer premio.

1TossaldeDalt_05 (4)

Un trabajo que salvo en ocasiones especiales se había perdido pero que cuenta con más de 30 años a sus espaldas y algunos ornamentos memorables como el de Alicia en el País de las Maravillas o cuando reprodujeron hornos de leña tradicionales, tal y como nos recuerdan sus vecinos.

Cartón, cuerdas, tela de papel y muchas grapas han sido los materiales utilizados para confeccionar el motivo de este año. Un trabajo “improvisado en el que se ha invertido un mes aproximadamente y que, por cuestiones varias, ha contado con algunas bajas por falta de tiempo, trabajo, maternidad etc”, explican en el Tossal.

No buscan ningún premio en esta edición. “Nos gusta vernos la calle adornada en fiestas y contribuir a engrandecerla”. “Lo de este año ha sido un pensat i fet y buscábamos más el colorido que quizás la perfección del año 2012 con los más de 300 peces que realizamos”.

Están contentos con la respuesta de la mayoría de vecinos de la calle que demuestra su compromiso aportando su granito de arena ya sea de forma económica o participando en la creación de cada uno de los adornos.

Nuestra siguiente parada es la calle Jesús Nazareno. Hace tres años que volvieron a la competición después de muchos años de sequía y ya han conseguido alzarse con un primer y un segundo premio. El haber dejado de engalanar la calle se debe a que la mayoría de vecinos se encontraban demasiado mayores para poder asumir todo el trabajo que conlleva. “Afortunadamente, a día de hoy, contamos con un gran grupo de gente joven con ideas y ganas de pasárselo bien confeccionando el adorno”, narra orgullosa una de las vecinas más mayores del grupo que atendió a XAD.

2JesusNazareno_01 (1)

Van a por todas y eso ha quedado patente en la calle una vez finalizado el montaje. El segundo premio del año pasado supo a poco y eso ha servido de motivación adicional para lanzarse a crear Chuchilandia, el abigarrado mundo de azúcar que proponen este año.

¿Cómo se organizan para confeccionarlo? “Generalmente nos reunimos después de Navidad. Un vecino lanza una idea que es engrandecida con la aportación de otro vecino y así hasta que queda rematado el engalanado”. “Este año ha sido todo mucho más precipitado y hemos estado un mes y medio, entre cuatro y cinco horas diarias trabajando de lunes a domingo”, cuentan sus vecinos mientras explican la “enorme dificultad” que para ellos supone la tipología ancha de la calle.

La inversión, a diferencia de lo que pueda parecer en la calle, ha sido más de tiempo, esfuerzo, trabajo y dedicación que económica. “El coste lo hemos podido sufragar gracias a los dos premios obtenidos estos dos años que, sin ser mucho, nos ha permitido comprar todo aquello que no proviene de material reciclado”.

Y es que esa es otra de las preciadas cualidades de las calles engalanadas, su capacidad de reutilizar con el fin de abaratar costes. Muchos materiales como macetas, maderas, bloques de hormigón o, como sucede en San Cristóbal -nuestra tercera estación- dos mesas camillas; pueden convertirse en un molino de viento y bidones de gasolina en pozos de agua de los que las yayas tenían en el riurau.

3SanCristobal_01 (1)

San Cristóbal es la calle que más primeros premios ostenta. Quince grandes premios repartidos en más de 25 años de engalanamiento cuya andadura comenzó gracias a la actitud creativa y participativa de Teresa Pons Albi que un día “mareó lo suficiente para que adornásemos la calle. Por eso, cuando falleció, fuimos incapaces de no volver a adornarla en su honor pese al vacío que supuso para todos”, narra Teresín con una sonrisa de orgullo. Ahora sólo engalanan si hay un quinto, quinta o algún cargo infantil o juvenil en la calle: “Algo que nos pasa mucho, por eso tenemos un listado de temáticas guardado”, explican.

Les estreles de la Quintà 2015 es su pequeño homenaje a los protagonistas de la fiesta. Cada quinto posee una estrella con su nombre en la calle rematada con soles que emulan al que corona la Foguera Central de este año y una colorida traca en medio que recuerda el verso del pasodoble Fogueres que reza: “En cada plaza una hoguera y en cada calle una traca.”

Una veintena de personas ha hecho posible este trabajo colaborando mañanas, tardes y en los pocos ratos libres de cada uno. La inversión nuevamente proviene de los numerosos premios que han conseguido y de todo el material que consiguen reutilizar.

Mientras explican cómo se organizan a quien firma este artículo, narran anécdotas entre fotografías y recuerdos. Cómo pasaron de sumergirse en el fondo de la bahía de Xàbia un año para dedicarle la calle del año siguiente al patrón de la conducción o el orgullo que sienten de haber recreado almendros en flor, riuraus y buganvillas que serpenteaban por la calle.

Las calles Sant Josep, Mare de Déu de la SoledatLlarg también han sido decoradas por sus vecinos con pompas de colores, flecos que vuelan al unísono, y banderitas y faroles de papel demostrando así su ganas de fiesta, ilusión y participando de ese “llenar de color” que toda fiesta merece.

1TossaldeDalt_05 (2)

Un trabajo de gran esfuerzo poco valorado

¿Por qué si todos disfrutamos paseando por las calles engalanadas -a veces incluso cambiando nuestra ruta para pasar por alguna de ellas- y recreándonos con la creatividad y buen hacer de nuestros vecinos; se trata de un trabajo tan poco apreciado?

Una de las principales razones por las que muchas calles ya no se arriesgan a realizar grandes adornos a pie de público es porque temen que amanezcan destrozados fruto de la genialidad etílica y vandálica de algún ocurrente gracioso. Es más, muchas calles ya no saben cómo colocar el techo de su engalanado porque no importa que esté a cuatro metros de altura, puede acabar siendo arrancado como sucedió el pasado año en la calle En Grenyó o como sucedió con los peces del Tossal de Baix de 2012 que ahora decoran el interior de algunos casales de peñas.

En Jesús Nazareno quieren que su calle, tal cual la concibieron, perdure hasta el día 24. Por eso han establecido turnos de vela y relevos nocturnos con el fin de ser los propios vecinos los que vigilen su costoso trabajo. En San Cristóbal no se ven con fuerzas para ello debido a la media de edad de sus residentes aunque algunos años sí han guardado cada noche los adornos más delicados y vuelto a colocar al día siguiente al amanecer.

Esta última estrategia es muy habitual pero no deja de ser una práctica que debiera ser innecesaria. En Tossal de Baix abogan por una pareja de vigilancia nocturna que se reparta por las calles engalanadas de la misma forma que las dos fogueres cuentan con su vigilante.

“Si alguien se encariña con alguno de los adornos, que venga el día 25 y nos lo pida cuando estemos desmontándolo ya que nosotros no tenemos espacio para almacenarlos todos. Pero que no lo arranque o destroce porque no sabe cómo llevárselo”.

La formulación de unas bases para el concurso

En las calles engalanadas echan en falta una concreción del concurso y realizan una crítica constructiva de cara a la redacción de unas bases para que las calles que se animen a participar en él, sepan hacia dónde encarrilar su adorno más allá de cómo resulte el conjunto.

“Nos gustaría que quedaran reflejados los puntos a valorar como el techo, la utilización de materiales reciclados, el acabado de cada uno de los adornos, si se premia la originalidad e innovación, la búsqueda de temáticas que se salgan de las tradicionales etc.”. “Creemos que sería muy positivo de cara a este aspecto de la fiesta y que engrandecería al conjunto de la misma en un futuro”.

 

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.