Joaquín Armell “si Dios me da salud, no te digo que llegue al centenario de la tienda”

4 marzo, 2019Por: Carlos López

0
Es la tercera generación de la familia que mantiene uno de los comercios más antiguos de Xàbia

Joaquín Armell es el propietario de la tienda Armell que está en la calle Mayor. Un negocio que cumple este año 96 años. XAD conversó con él hace unos días tras desvelar el dato una clienta a través de su perfil de facebook, no todos los comercios de este pueblo pueden decir que han cumplido 96 años, quedan cuatro para cumplir el centenario.

Fue su abuelo abrió Joan quien abrió la tienda en 1920, en la calle Mayor. Entonces vendía material eléctrico, hilos y cántaros. Era marinero y comenzó a trabajar en la compañía eléctrica Vázquez y Cornejo de Dénia, se encargó hasta entonces de cobrar los recibos de la luz, “era muy bueno persona” y quizás, apuntó Armell eso fue lo que hizo que no continuara en la empresa y montó la tienda. De esa época, el tendero aún conserva una de las perillas que vendía, también numerosos recibos de los pagos de las familias de Xàbia.

Armell muestra uno de los recibos de la luz que cobraba su abuelo y fundador de la tienda que regenta

Desde ese primer lugar, posteriormente se pasaron a una esquina de la Casa Bover frente al Mercat Municipal, también estuvo en el Central Cinema y finalmente en la década de los 50 se pasaron el emplazamiento que ocupan en la actualidad en la calle Mayor.

En la tienda, explicó Armell, ha ido evolucionando los productos que vendían desde aquel primer negocio, aunque las bombillas y lámparas siempre, están. Desde los 50 evolucionó y había artículos de regalos, pequeño electrodoméstico y menaje de hogar se iban adaptando a cada momento “e incluso había listas de boda que funcionaban muy bien pero desaparecieron de golpe”. Desde entonces “nos tocó reinventarnos”, aseguró.

Pero siempre “ofreciendo un servicio al pueblo y aconsejándole lo mejor”. De hecho, sufre la presión de los bazares y tiendas multiprecio, “nosotros tenemos productos de gama media, pero a veces la gente me pide una gama inferior por el menor precio”, que son mas susceptibles de sufrir una avería o romperse. “Por ello, yo les aconsejo que guarden el ticket de compra ya que tienen dos años de garantía del fabricante por ley”.

Armell y su esposa Vicenta mantienen en estos tiempos de internet uno de los negocios de la calle Mayor, donde quedan pocas tiendas abiertas. Aún así, ambos afrontan con ganas e ilusión abrir cada día “tenemos clientes de toda la vida y también los extranjeros”, ellos se acercan a conocer y a veces se establece una complicidad cliente-tendero que va más allá “no saben donde ir y me preguntan donde pueden comer y yo les recomiendo”.

A punto de cumplir 70 años, el propietario de este comercio de toda la vida reconoce que está muy a gusto, le tiene mucho cariño a la tienda “soy feliz aquí y por eso me mantengo, estoy contento de dar un servicio”, y si “Dios me da salud no te digo que llegue a los 100 años”. Aunque reconoció que “se va poniendo difícil”.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.