La Alianza de las Naciones

30 noviembre, -0001Por: Guiomar

0
Tiempo de lectura: 3 minutos

En la “Conferencia sobre terrorismo, democracia y seguridad” celebrada en Madrid el pasado 11 de marzo, el Presidente del Gobierno –que algunos periodistas llaman erróneamente “Presidente de España”- propone luchar contra el terrorismo mediante una “alianza de civilizaciones”. Esta idea debió parecer brillante al secretario de Naciones Unidas porque aseguró que creará una comisión de la máxima Organización Internacional de Estados para que la estudie.

Por otro lado, los EEUU deciden luchar contra el terrorismo con la invasión militar de Afganistán por una coalición liderada por EEUU (dentro del marco de las resoluciones del Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas), para acabar con el sistema político afgano, que acoge organizaciones de terroristas islámicos. Lo que nos hace suponer que el Secretario General de Naciones Unidas considera adecuadas dos estrategias para eliminar el terrorismo: el uso de la fuerza militar y una “alianza de civilizaciones”.

Sabiendo que el Presidente del Gobierno elegido el 11 de marzo del pasado año ha hecho del diálogo y del “talante” conciliador su técnica preferida de gobierno, se puede suponer que no utiliza el término “alianza” en el sentido en que el éste ha sido utilizado a lo largo de la Historia de las relaciones internacionales: como pacto entre Estados para defenderse de otro u otros Estados, por ejemplo, la “Santa Alianza” de las monarquías contra la República francesa de Napoleón, la alianza de los Estados cristianos contra el imperio otomano que acabó en la batalla naval de Lepanto, o en la II Guerra Mundial, la alianza de las democracias contra los regímenes autoritarios del Eje.

En esta interpretación habría que entender el término “Alianza de las Civilizaciones” como un pacto entre dos o más civilizaciones contra otra. ¿La civilización occidental y las de extremo oriente contra la civilización árabe musulmana?, o ¿la occidental y árabe musulmana contra las civilizaciones budistas? Interpretación que hay que descartar, ya que es de suponer que el Secretario de Naciones Unidas no hubiera aceptado una propuesta que enfrente la mitad de sus miembros.

La Historia nos enseña que las civilizaciones, o han convivido pacíficamente o se han enfrentado, pero no han cooperado. Cartago y Roma, dos culturas, dos civilizaciones incapaces de “convivir” en el espacio mediterráneo. La frase de Catón en el Senado, “Cartago delenda est”, profetiza la destrucción total de Cartago y su desaparición a manos del ejército romano.

En la mente del Presidente del Gobierno se contempla una alianza de civilizaciones para eliminar el terrorismo, pues esa es ya la táctica que han puesto en marcha los EEUU y la ONU, al unirse los Estados occidentales e islamistas y árabes contra el terrorismo.

¿No será tan ingenuo nuestro Presidente del Gobierno y el Secretario General de las Naciones Unidas de creer que una política de conciliación mediante concesiones acabará con el terrorismo?

Pudiera ser que la política exterior de España sea la conciliación con Marruecos cuando realiza actos poco conciliadores como la ocupación simbólica del Peñón del Perejil, inhabitado, sin utilidad práctica y objeto de un contencioso, y dejar la confrontación para nuestras relaciones con la más importante potencia mundial en cuya área de influencia económica y política nos desenvolvemos.

De todos es conocido que el Presidente del Gobierno reclama el derecho a sus convicciones, y que una de ellas es su oposición a la política exterior de los Estados Unidos, y en concreto a su modo de llevar la lucha contra el terrorismo, utilizando su potencial bélico.

Las democracias suelen ser pragmáticas, sus políticos son gestores. En España la moda política es la utopía: sustituir los intereses nacionales por valoraciones morales. Una política Exterior guiada por la ética, el antimaquiavelismo. ¿Será esto el futuro?

Vicente Ramírez-Montesinos

 

Ver artículo original (84 lecturas)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.