Salvador Abril y Blasco. La cueva tallada (1915. Colección particular. 37x45) (Imagen: http://salvadorabril.blogspot.com/)

La Cova Tallada visitada por los pintores Joaquín Sorolla y Salvador Abril

27 agosto, 2019Por: Redacción

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La famosa Cova Tallada es una cavidad natural en el Cabo de San Antonio que ha proporcionado a los habitantes de la zona, desde el siglo XIV, la materia prima o la tosca para la construcción de muchos de sus edificios más emblemáticos tales como la iglesia de San Bartolomé o las antiguas murallas de Xàbia entre otros muchos.

Su entrada monumental, sus estalactitas o estalagmitas o sus galerías excavadas que aún conserva, la hacen ser una catedral rocosa natural en donde llamó la atención de curiosos y pintores que no pudieron resistirse a visitarla, a dedicarle unas palabras o incluso a pintarla. Este el el caso de los famoso pintores valencianos Joaquín Sorolla y Salvador Abril quienes dedicaron varias estancias veraniegas en Xàbia para pintar sus paisajes.


Acceso a Cova Tallada

Antes de la llegada de estos pintores, la mención más antigua que tenemos de la Cova Tallada proviene del escritor, político y anticuario francés Alexandre de Laborde (1773-1842) quién realizó un viaje por España redactando todas sus impresiones y recopilando datos para escribir un libro de viajes titulado Voyage pittoresque et historique de l’Espagne (1806). En él, Alexandre llegó a las costas de Dénia y de Xàbia y quedó sorprendido en la visita de la Cova Tallada escribiendo: “La más notable de estas canteras que se han convertido en cuevas por el trabajo de la época, es la que está situada bajo el cabo San Antonio (…) Enormes rocas caídas de la bóveda obstruyen la apertura, y advertir al viajero que su curiosidad no está exenta de peligro: sin embargo, la curiosidad generalmente prevalece sobre la prudencia, y bajamos con antorchas debajo de esta galería subterránea, que, dividiéndose en varias ramas, forma una especie de laberinto, donde sería muy peligroso penetrar sin una guía”1.

Grabado de la Cova Tallada (1806) (Imagen: LABORDE, Alexandre de: Voyage pittoresque et historique de l’Espagne. Imprenta de Pierre Didot, París, 1806)

Como producto de este viaje, se publicó en el mismo libro una primera imagen de la cueva, siendo la representación más antigua que conocemos. Se trata de un grabado en donde, lejos de reflejar una imagen real y fidedigna, se muestra una imagen romántica y casi fantasmagórica, muy del gusto de la época.

Muchos años después, cuando el afamado pintor Joaquín Sorolla (1863-1923) estuvo en Xàbia, es curioso que entre sus estancias de 1896, 1898, 1900 y 1905, y tras realizar diversas excursiones por el entorno, nunca llegara a conocer la cueva. Aunque sí que lo hizo la última vez que visitó Xàbia, el 13 de enero 1919, cuando tras comer en la casa de la Mezquida que poseía Julio Cruañes Soler, decidieron realizar una excursión por la costa para rodear el Cabo de San Antonio. Aunque el viaje no se pudo concluir por el mareo del cura que les acompañaba a bordo sí que se detuvieron en esta maravilla. Sorolla nos lo relata así: “no dimos la vuelta al hermoso cabo de San Antonio, pero como la excursión fue algo más larga que cuando pintábamos, encontré una hermosa cueva y allí entramos en la barca… ¡qué color, qué belleza! El mar estaba calmo y todos los amarillos y naranjas se reflejaban, parecía que viajamos sobre un mar de oro al rojo”2. Estoy convencido de que Sorolla tuvo el inmenso deseo de haber pintado la cueva con sus aguas transparentes, pero dada la escasez de tiempo y el objetivo del viaje, no parece que la llegara a pintar, aunque es difícil pensar que no llevara encima una libreta, un papel, una tablita en la que plasmar una simple composición rápida ¿lo llegaría a realizar? De momento nos quedará esa duda.


Imágenes del cuadro La cueva tallada de Salvador Abril (1915. Colección particular. 37×45) vistas con marco al frente y dorso del lienzo.

Antes de la visita de Sorolla a Cova Tallada, ya lo llegó a hacer otro de los pintores más afamados de Valencia, amigo y compañero de Sorolla, que también visitó y pintó las costas de Xàbia. Me refiero al pintor Salvador Abril y Blasco (1862-1928), quien vino invitado por la familia de su alumno, el xabiero y también pintor, Pedro Bas Codina (1899-1972) en 1915. De entre las muy diversas excursiones que realizaron, hubo una en concreto a la Cova Tallada de la cual le pareció una maravilla3. En su publicación Recuerdos de mis excursiones (1919) lo dejaba descrito de la siguiente manera: ”fuimos deteniéndonos por las calas, rincones y cuevas, hasta la de mayores dimensiones, llamada “Cueva Tallada”, en término de Denia, cuyo nombre recibió dicha cueva por haber servido de cantera, aprovechándose su piedra arenisca para la construcción de las torres de esta Ciudad / En todo lo que íbamos viendo, admirábamos la grandiosidad de la naturaleza y los efectos producidos por los elementos / Penetramos en esta última cueva, y para inspeccionar la parte más interior, tuvimos que servirnos de una linterna. Aquello parecía fantástico”4.

Imagen 05: Imagen del interior de la Cova Tallada similar al cuadro de Salvador Abril

Como resultado de esta excursión, Salvador Abril realizó diversas pinturas de Xàbia, y entre ellas una magnífica pintura titulada La cueva tallada (1915. Colección particular. 37x45cm).

El mismo Salvador la tituló así en el anverso del lienzo para que fuera reconocida. La pintura nos muestra una temática de paisaje marino realista en donde el dibujo prima sobre el color dejando ver cada una de las formaciones irregulares que posee la roca. La grandiosidad del interior de una cueva, destacando la pared rocosa frente a la apertura del acceso en una esquina lo llena de misterio. Sobre una roca, los excursionistas del viaje acceden subiendo por ella. El contraste entre la luz exterior de un mar y cielo intenso con la penumbra de la cueva y la incidencia de la luz es espectacular. Por otro lado, el tamaño de las personas frente a la gran masa pétrea, nos transmite una sensación de misterio y belleza, de grandiosidad de la naturaleza frente a la pequeñez de un humano.

Hoy la Cova Tallada sigue ahí, en el mismo lugar en donde la vieron estos pintores pero bajo un paisaje muy distinto en donde los turistas acceden no para pintarla sino simplemente para bañarse o para visitar un lugar mágico y misterioso. Y ahí seguirá posando de manera natural ante nuevos amantes de la pintura que quieran seguir reflejandola con su mirada personal y particular.

David Gutiérrez Pulido

(Ldo. Historia del Arte)

sorollajavea.wordpress.com

1. LABORDE, Alexandre de: Voyage pittoresque et historique de l’Espagne. Imprenta de Pierre Didot, París, 1806, p.96 en Biblioteca Nacional de Madrid, sign. BA/2056-BA/2058.
2.  LORENTE, Víctor, PONS-SOROLLA, Blanca y MOYA, Marina (Ed.): Epistolarios de Joaquín Sorolla: II. Correspondencia con Clotilde García del Castillo. Editorial Anthropos. 2008, Carta 525, CFS/1958, pp. 387-389
 3. BAS CARBONELL, Manuel: “Pintores que nos visitaron a principios del siglo XX” en Festes Patronáls Mare de Deu de Loreto. 2003, pp. 50-51.
4.  ABRIL, Salvador: Recuerdos de mis excursiones. Valencia. Imprenta Sanchís, Torres y Sanchís. 1919, p. 13.

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