Un grupo de bañistas inicia andando el largo camino a la Cala de la Granadella, con el acceso cerrado para coches.

La Granadella, Barraca y la Grava colgaron el cartel de ‘no hay billetes’ este fin de semana

13 julio, 2020Por: Carlos López

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Este fin de semana comenzaron a trabajar los vigilantes y controladores que el Ayuntamiento de Xàbia ha contratado para reforzar el servicio de los socorristas en las playas y para supervisar el cumplimiento de las medidas de contingencia contra la Covid-19 en estos espacios naturales.

Un trabajo que ha sido arduo y duro, y del que esta redacción pudo ser testigo durante la mañana del domingo, en uno de los puntos neurálgicos: la Cala de la Granadella. A las 9.50 de la mañana se bajó la barrera y el acceso solo era posible para acudir a los restaurantes o para los vecinos. Desde esa hora hasta las 11.30, todos los bañistas debían bajar andando.. hasta el mar.



Junto a la Granadella otro de los puntos de máxima afluencia fue la Barraca o el Portitxol. Tanto el sábado como el domingo el vigilante de seguridad se tuvo que emplear a fondo para controlar a los vehículos que pretendían acceder a la calle que da acceso a la cala, y cuando ya no cabía una toalla más en la playa. Persuardirles de bajar no cabía nadie. Pero el goteo de salidas permitía el acceso continuado, y el avance de una cola que bien podría ser la de la carnicería. Eso sí, bajo la solana.

El concejal de Playas, Toni Miragall, ha explicado a XAD que tanto la Granadella como la Barraca Portitxol y la Grava “se llegó al tope de ocupación prevista en el plan de contingencia” (200, 150 y 225), si bien ha comentado que a lo largo de la semana es posible que amplíen esa capacidad.

Miragall ha subrayado que en el caso del Arenal el domingo se registró “un pico de 1.900 personas” próximo a las 2.000 en que está fijada esa capacidad. Y ha recordado que cuentan el número de bañistas que hay en las playas a través de los controladores que ha contratado el Ayuntamiento.



Asimismo ha indicado que tras el primer fin de semana de trabajo de este personal externo han celebrado una primera reunión para valorar el servicio y ver donde “se puede ajustar y ampliar”.

Y es que los bañistas no quieren dejar de disfrutar del baño en nuestras calas aunque para ello haya que madrugar y levantarse a las tantas. Ayer a las 10 la cala de la Granadella ya estaba llena de gente, con bañistas procedentes de Valencia, Tavernes.. que disfrutaban del baño cuando aún el sol no había ni hecho acto de presencia.

Los que optaron por no madrugar aceptaban con resignación no poder acceder a la Cala desde el momento en que se cerró. La alternativa ir al Arenal.



La barrera de Ambolo en la carretera del Cabo la Nao.. el colapso de coches se traslada 



Para el acceso a la cerrada Cala Ambolo el ayuntamiento ha adelantado la barrera hasta el cruce con la carretera del Cabo de la Nao, una decisión que ya han aplaudido los vecinos, ha asegurado el edil de Playas.

Pero.. esto ha tenido una consecuencia, y es que los bañistas optaron ayer por aparcar en la calle que da acceso al Mirador.. en la que se formó un embotellamiento monumental en la parte final, incluso en la pequeña rotonda que hay junto a la casa que tiene una torre.




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