La soledad del acososo escolar

8 diciembre, 2008Por: Guiomar

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El IES nº1 de Xàbia acogió una muestra de carteles cuya finalidad era abrir los ojos, tanto a los jóvenes como a la sociedad en general, sobre el acoso escolar. Una exposición organizada por la Obra Social de Caja Madrid que permaneció en el centro durante el mes de abril.

   Un caso de acoso escolar fue detectado en el propio instituto. Esto llevó a la dirección del centro a ponerse en marcha para concienciar a sus propios alumnos y a la población en general sobre esta situación que padecen muchos menores en edad escolar. El director del centro, Vicent Chorro Montserrat, destacó que esta exposición muestra, a través de una selección de 28 carteles, la cruda realidad del acoso escolar, «un problema que en la mayoría de las ocasiones es muy difícil de detectar, y que lleva a la víctima a sentirse totalmente SOLA».

   El acoso escolar, o «bullying», se manifiesta de dos maneras. Por un lado, y que resulta más evidente, están las muestras de agresividad de unos alumnos hacia otros y que, en algunas trágicas ocasiones que ha recogido la prensa, ha acabado muy mal.

   Por otro lado, están los casos que a menudo ni siquiera se reconocen en que un niño o niña es acosado sistemáticamente por la totalidad de la clase, bien de forma directa, o bien por hacer la vista gorda. Es normal que incluso el profesor, en vez de proteger al acosado, lo trate igualmente con menosprecio. Aunque el único pecado de este niño o niña sea ser diferente, aplicado en los estudios, introvertido, hiperactivo o complaciente. Por este motivo, la víctima del «bullying» no sólo vive el rechazo y las agresiones de todo el mundo, patrón que luego repite una y otra vez aunque cambie de centro, sino que está sumida en un profundo sentimiento de soledad y desamparo.

   Puede resultar gracioso burlarse de una persona que parezca diferente o que te caiga mal porque sí. Al profesor le puede parecer que ese niño o niña es inmaduro, y que debe espabilarse, y aprender a llevarse mejor con los demás. Pero si nadie ayuda a ese niño o niña, si nadie le explica cómo debe defenderse, si nadie le enseña habilidades sociales, si nadie comprende que no se debe tratar así a una persona, la víctima del «bullying» sólo aprenderá a ser una víctima perfecta, y de mayor sufrirá acoso laboral, malos tratos, y soledad, y además se sentirá culpable de todo ello.

 

Mira a tu alrededor, intenta ver si conoces a alguien que pueda estar sufriendo «bullying». Será alguien que físicamente es diferente a los demás (bajito, gordo, con gafas, de un país diferente…), que siempre está sólo, quizá se un alumno «empollón» y siempre intente agradar, en el recreo no le permiten jugar con los demás y en clase de gimnasia nada quiere que esté en su equipo.

   El acosado sufre aislamiento social (le dan de lado y amenazan con excluir también a quien quiera ser amigo del acosado), tanto en la clase, como en el aula, la clase de deportes o fuera del colegio. También debe aguantar agresiones físicas (empujones, patadas, golpes con objetos…), agresiones psicológicas (burlas, mores, insultos, amenazas, gestos obscenos…), o abusos económicos (le roban dinero u objetos…).

 

Puede que simplemente sea una persona que te caiga mal porque sí. Pero piénsalo, ¿te gustaría a ti que te rechazaran y te dejaran solo? ¿Es justo meterse con alguien simplemente porque resulta divertido ver su reacción?

 

¿Estás seguro de que no conoces a ningún caso de «bullying»? www.acosoescolar.info

 

Guiomar Ramírez-Montesinos

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