Los comerciantes del Mercado Municipal sólo quieren que se les deje trabajar

Por: Guiomar

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Con toda la polémica habida por las obras de reurbanización, el Mercado Municipal ha estado en el centro de atención, no sólo por su reivindicación de permitir estacionar en el entorno de la Plaza Celestino Pons, sino también por las críticas de aquellos que creen que bastante poco pagan por el alquiler de los locales, después de que el Ayuntamiento afirmara que el mantenimiento del recinto se paga con las arcas municipales.

 

El presidente del colectivo de comerciantes del Mercado Municipal de Xàbia, Salva Torres, ha querido salir al paso de las críticas y explicar que, ellos como cualquier otro negocio, tienen pagar sus cuotas y sus gastos, y si piden poder estacionar en el entorno es porque están convencidos de que todo el tejido comercial del Centro Histórico se puede beneficiar de la medida.

 

Según explica Torres, actualmente en el mercado se viene pagando 454,94€ trimestrales por el alquiler de un puesto. Aunque la cantidad parece ridícula, si se tiene en cuenta que éste es el precio por 12m2 de espacio, «si tuviéramos un local de 100m2, estaríamos pagando 1263,72€ mensuales; ¿ya no parece un alquiler tan ridículo, verdad?», cuestiona el representante de los comerciantes. Sobre todo si se considera que la mayoría de los inquilinos deben de disponer de otro local alquilado, no siempre cerca del propio Mercado, que sirva de almacén para el género.

Torres también aclara que, si bien es cierto que el Ayuntamiento se encarga de los gastos comunes del mantenimiento del recinto, como la limpieza, el aire acondicionado, los lavabos y la iluminación general, sin embargo, cada uno de los comerciantes debe costear su propia luz y agua, como cualquier otro negocio.

 

La crisis económica está siendo dura para todo el mundo, pero más aún si cabe para los comercios del Centro Histórico que la vieron empezar desde la mala situación económica que ya arrastraban a causa de las obras de reurbanización del pueblo. Sin ningún tipo de planificación previa o plan comercial para mejorar los negocios, estos comerciantes han tenido que aguantar tres años de obras, y ver como muchos negocios han tenido que cerrar las puertas porque no han podido aguantar.

 

Por esto los empresarios del Mercado no comprenden que se les critique y que se les diga que, «por lo poco que pagamos, ya nos podemos callar», comenta Torres, quien reitera que sólo quieren un estacionamiento regulado alrededor del Mercado y que se les deje trabajar. Y añade que la necesidad de permitir el estacionamiento ha quedado patente tras los pocos días en que se ha permitido, «se ha notado un aumento del flujo de clientes, y eso que aún no está regulado y algunos vecinos están estacionando todo el día».

Pero el mero hecho de permitir aparcar parece que rompe una barrera psicológica que impide subir al pueblo. El público, pensando que puede encontrar sitio en la puerta del Mercado, se decide a acudir al Centro Histórico. Aunque después encuentre estas plazas llenas -algo que se puede evitar en parte con una mayor rotación mediante un sistema de regulación-, se queda a comprar en este núcleo.

Consecuentemente se dinamizaría el comercio del Mercado y, por extensión, el de todo el Centro Histórico.

 

Torres de todas maneras no se olvida de la clientela fiel del Mercado, a la que agradece que, a pesar de las obras, no haya dejado de subir, atraída por el trato familiar, el ambiente y la calidad de los productos del Mercado. Al resto de javienses les anima a volver al Mercado, donde además podrán obtener bonos de media hora de parking gratis en los estacionamientos públicos subterráneos, y recuerda que en estos hay a disposición de todo el mundo, y de forma gratuita, unos carritos-bolsa de compra.

 

 

 

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