Más de 500 personas disfrutan de la Fiesta del Portitxol

Por: Guiomar

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La I Festa del Portitxol (de la nueva era) fue todo un éxito. Más de 500 personas se congregaron la noche del sábado para la cena de sobaquillo y el baile que duró hasta las 4 de la madrugada.

Esta iniciativa, surgida del Grup de Danses Portitxol y de algunos vecinos de esta zona tradicionalmente agrícola de Xàbia, que ha contado con la colaboración del Ayuntamiento, ha superado con creces las expectativas, y ha desbordado las previsiones de los organizadores, cuya intención es a partir de ahora, celebrar cada año estas fiestas en honor al Cabo San Martín, cada segundo domingo de agosto.

Las actividades comenzaron el sábado día 7 con un cercavila, liderada por la colla de dolçainers i tabaleters, llamando a los vecinos a la fiesta. Seguidamente se ofreció una merienda a base de coca maría, granizado y horchata, que ya se quedó corta ante el reguero de gente que comenzó a acudir a casa de los Pastor-Cardona.

Para abrir apetito, y antes de la cena de sobaquillo, el Grup de Danses Portitxol ofreció un ball al carrer frente a la isla que le dio su nombre. A continuación, comenzaron a llegar vecinos del pueblo, con la familia Cholbi (principales instigadores de la fiesta) al frente, así como de todos los rincones de Xàbia, incluso veraneantes.

 

Por supuesto, tampoco faltaron ilustres vecinos del Portitxol, que a pesar de no ser originarios de Xàbia, llevan viviendo en esta zona desde hace varias generaciones, como los Pons, responsables de la protección de la microrreserva de flora del Cap Prim, o Milagros Lambert, nacida allí hace 80 años, y que sigue luchando por conservar las extensas zonas de bosque de su parcela, y reivindicando una mayor protección de lo poco que queda natural de este bello rincón.

 

A continuación, más de 500 personas se dieron cita frente a la Cruz del Portitxol para rendir cuenta de una agradable cena de sobaquillo entre amigos, y luego disfrutar de las versiones de la orquesta Colors hasta altas horas de la madrugada.

 

Al día siguiente, tempranito, ya estaban los de la colla de dolçainers i tabaleters despertando a todos los vecinos para continuar la fiesta con un almuerzo a base de sardinas frescas y tomates de verdad. Y para terminar esta fiesta sencilla y auténtica, con el sabor de antes, recuperada después de 50 años en el olvido, se celebraron unos juegos populares para niños y mayores.

 

Ver vídeo de la cercavila

 

Dentro de unos días añadiremos más fotos

 

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