Opinión: ¿Feminismo o qué?

2 diciembre, 2019Por: Redacción

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Tiempo de lectura: 2 minutos

por María Del Carmen Rodríguez Dacosta
Humanista e Investigadora

 

Cuando me disponía a escribir ese artículo no sabía muy bien como titularlo. El término feminismo está ya demasiado distorsionado. Los políticos lo usan como arma arrojadiza en sus discursos y muchas personas piensan erróneamente que es lo opuesto al machismo.

El movimiento feminista nació para defender los derechos de los seres humanos de condición femenina frente a la falta de reconocimiento de otros que sí se consideran con plenos derechos.
El verdadero movimiento feminista no persigue venganza tan solo equidad, tampoco criminaliza pero exige justicia cuando es necesario.

El movimiento feminista defiende que nadie tiene derecho a decidir sobre como ha de ser la vida de las demás personas y mucho menos a disponer de si siguen o no vivas. En este sentido defiende los derecho humanos.

Muchos dirán que no, que todos tenemos los mismos derechos, que son cosas del pasado.
Nada más lejos de la realidad. Es cierto que hay muchas personas, que piensan y obran, convencidas que todos los seres humanos tenemos el mismo valor sin ningún tipo de reservas.
Sin embargo existen otras que opinan que hay clases. No se trata ya de riqueza económica si no de nacer con otra condición humana, en este caso la de fémina.

Se ha criticado a muchas feministas por no seguir las normas castradoras que la sociedad patriarcal ha creado para ellas y es que, en ocasiones, es tanta la explotación y el desprecio hacia lo femenino que, muchas veces, algunas se han revelado con tanta fuerza que han querido dar el mismo trato que han recibido. Por supuesto no se justifica este comportamiento, que se haya sufrido malos tratos no da licencia para maltratar.

Es hora de plantearnos qué estamos haciendo, qué queremos realmente. Las diferencias sociales, culturales, religiosas, sexuales y un largo etc no pueden ser la escusa para el conflicto. La sociedad no debe estar tan dividida y fragmentada por estos motivos. Tenemos que plantearnos si continuar así o construir unas nuevas relaciones humanas basadas en el profundo respeto y la auténtica comunicación.

Construyamos otro futuro. Dejemos buena herencia a los que vendrán. ¡Que bonito sería…!.
Empecemos a tomar consciencia de nuestro poder para liberarnos de los malos sentimientos y llenar el corazón de Paz. Sintámonos agradecidos por estar en la Tierra que nos acoge y sustenta sin pedirnos nada. La naturaleza es en su mayor parte femenina gracias a esto se da la vida. Las demás cosas son un invento nuestro y como tal podemos transformarlas si nos impiden ser felices.
Mientras no tengamos Paz las luchas continuarán. Mientras tengamos la necesidad de menospreciar a otro para crecernos, las injusticias y las diferencias nos seguirán acompañando.

Si queremos podemos hacerlo, pero hay que empezar queriendo.

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