Pepa Chorro: «Me apasiona participar en un proyecto fresco que trae a la politíca a la gente joven»

6 octubre, 2013Por: Carlos López

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Tiempo de lectura: 8 minutos

Pepa Chorro, es la portavoz de Compromis. La cabeza visible del proyecto que desde abajo han creado bajo la marca Compromís que tanto tirón tiene a nivel autónomico. Detrás de ella, un grupo de jóvenes que pretenden dar un nuevo empuje a la formación tras el resultado de las elecciones. Chorro representa la transición entre los dos proyectos. 

Os dejamos el contenido de la entrevista que hicimos por email. 

 

1. ¿Qué valoración hace en el ecuador de la legislatura?


Creo que estamos en una legislatura de transición, entre el fin de nuestro modelo productivo -y de recaudación fiscal- basado en la construcción, y un nuevo modelo productivo, que habrá de ser creativo y sostenible, que no acaba de nacer. El gobierno municipal, hijo de la aritmética electoral, se ha dedicado poco más que a gestionar el día a día, con pequeñas obras y proyectos pero ninguna dirección concreta. A día de hoy no consigo entrever cuál va a ser el legado que el tripartito deje a Xàbia; y creo que ellos tampoco lo saben.

 

2. ¿Como ve el tripartito? ¿Como se ve usted y su grupo?

 

Veo al gobierno municipal sin un proyecto claro para Xàbia. El tripartito es hijo de la necesidad y no de ningún consenso básico sobre los temas relevantes, más allá de ir tirando y dejar pasar el tiempo hasta las elecciones. Cada concejal tiene su propia agenda de prioridades, y muchas parecen más de corte personal que al servicio de ningún proyecto político. El ciudadano sólo percibe un aumento de la presión fiscal y no entiende qué está haciendo el Ayuntamiento para resolver la situación económica.

 

Respecto a mí y mi grupo, estoy contenta con la dinámica que tenemos en Compromís: a parte de la labor de oposición constructiva a que nos comprometimos, me apasiona participar en un proyecto político fresco, que hace participar en política a gente joven y que crece todos los días un poco. Me gusta pensar que el futuro depende de nosotros mismos.

 

3. ¿Qué perspectivas tiene en los próximos años? A nivel personal y a nivel político

 

Creo que no puedo separar ambas esferas, puesto que mi compromiso con la política, que viene de mucho antes de ser concejal, está muy unida a mi actividad en otros ámbitos. En mi trabajo, un juzgado dónde se vive en primera persona el complicado momento social; en el deporte y sus valores, alegrías y sacrificios y en las entidades donde participo, centradas en ayudar a la gente y construir pueblo desde abajo, con colaboración y solidaridad. En los próximos dos años voy a seguir como hasta ahora: en Compromís y en todos los Compromís que tengo en mi vida.

 

4. ¿Hacia donde va Xàbia?

 

Ahora mismo a la deriva. Como he dicho antes, estamos entre un modelo viejo que no acaba de morir, el de la construcción y la fe en que volverán las vacas gordas de la especulación urbanística, y un nuevo modelo, cuyas líneas maestras se intuyen pero no se acaban de vislumbrar.

Detesto el lugar común según el cuál la política, especialmente la local, consiste en gestionar, y el político ha de ser un simple gestor. Creo, al contrario, que en este contexto la política tiene un importante papel, que es proponer y liderar en el medio y largo plazo, pensando a décadas vista y no sólo en las próximas elecciones. Estamos aquí no sólo para gestionar problemas, sino para idear e implementar soluciones viables.

 

5. ¿Cree que Xàbia necesita algún proyecto emblemático?

 

No es momento para proyectos emblemáticos, entendidos a la manera pre-crisis: grandes obras para inaugurar. La que la situación económica y social requiere es un proyecto claro de ciudad, éso es lo que no tenemos ahora mismo, y habría de ser el gran debate sobre la mesa.

 

6. ¿Qué opina respecto a la nueva ordenanza de ocupación de la vía pública que ha generado numerosas quejas entre los propietarios de negocios?

 

La ordenanza era necesaria. Las quejas son comprensibles: es lógico que cada uno mire por su negocio, y posiblemente había algunos casos dónde se podía aplicar de forma más eficaz. Pero el papel del Ayuntamiento es mirar por el interés general, y éste pasa por compatibilizar los usos privados con el uso público de la calle por parte de los ciudadanos. La convivencia entre el sector hostelero y el vecindario es objeto de controversia en todas las ciudades turísticas, dudo que resolvamos el problema con una ordenanza y en una sola legislatura quedando como quedan muchos flecos por atender; pero sin duda creo que es un paso adelante.

 

7 ¿Qué piensa de la situación económica en Xàbia?

 

La situación económica es dramática. Las cifras del paro son terribles: aunque atenuadas por las redes de seguridad familiar y la economía sumergida, muchos xabieros sobreviven gracias a la inestimable ayuda de entidades como Cruz Roja y Cáritas. A ésto se une el éxodo de nuestros jóvenes más cualificados para buscar empleo -generalmente por bajo de sus capacidades- en las grandes ciudades o el extranjero. El sector público está fallando estrepitosamente a la hora de ofrecer soluciones a nuestros ciudadanos y no es tanto por un problema de presupuesto -que también- sino por falta de propuestas y alternativas que generen empleo de calidad en el medio y largo plazo, más allá de los contratos precarios y la temporalidad.

 

8 ¿Qué se puede hacer para mejorarla?

Podríamos aprovechar el proceso abierto de reforma del planeamiento urbanístico como herramienta de planificación económica y social, con liderazgo político pero construida sobre un amplio consenso social de sectores económicos, entidades sociales y vecinos.

Xàbia no dispone de una imagen de marca coherente más allá de destino turístico veraniego y lugar de segunda residencia. Construir esa marca y sus valores nos podría dar pistas de qué sectores, relacionados entre sí, pueden suponer el futuro de nuestra economía local: habremos de hacerlo tendiendo puentes y construir sinergias con el resto de la comarca, que atraviesa procesos paralelos.

Está claro que descartada la construcción el turismo es el sector que mejor funciona, y habrá de ejercer de motor de tracción para el resto. En éste sentido no sólo hemos de intentar abrir nuevos mercados, sino consolidar los existentes con nuevos productos turísticos de más valor añadido, a ser posible fuera de temporada. El sector público debe liderar, intermediar y poner herramientas formativas al alcance del sector.

Pero también cabe considerar, en la línea de la evolución de la promoción turística a lo largo y ancho del mundo, que las mismas temáticas que atraen al turista -clima, gastronomía, estilo de vida, paisaje- pueden servir para atraer y consolidar inversiones. En particular, PYMEDBC##1s y autónomos de sectores creativos, dado el tejido económico de que disponemos. Incidir en políticas integrales de alquiler y de microcréditos en colaboración con entidades de banca ética y cooperativas de crédito, como ya hacen algunos ayuntamientos valencianos, podría suponer un gran apoyo a éstos sectores.

En definitiva: hay soluciones útiles, de pequeña escala y relativamente baratas en la construcción de un nuevo modelo productivo para Xàbia: pero son pensando en el medio y largo plazo, no tienen resultados inmediatos rentabilizables en términos electorales, y sobretodo requieren de grandes dosis de liderazgo político.

 

 

9. Haga un ejercicio de hipótesis, ¿quién va a ser el próximo alcalde de Xàbia?

 

No sé su nombre, pero una cosa tengo clara: va a ser de Compromís.

 

10 Hasta ahora ha habido tabúes en Xàbia… ¿La apuesta por el turismo náutico se queda sólo con la ampliación del Canal de la Fontana?

No creo que exista tal apuesta por el turismo náutico, si por apuesta entendemos un consenso político o social sobre la cuestión: ha sido el interés particular de ciertos grupos de presión, con una importante representación en el Consistorio, nunca un acuerdo transversal para apostar por el desarrollo del sector náutico. El pueblo de Xàbia ha rechazado repetidamente, en el pleno y en la calle, poner el sector náutico por delante de su patrimonio humano y natural. Aún así, nuestro litoral sufre una fuerte saturación de embarcaciones de recreo en verano, con la masificación y costes ambientales que ello conlleva.

Hay posibilidades de ampliar la oferta náutica con las infraestructuras actuales: el proyecto de reordenación del actual espejo de agua del puerto posibilitaría la creación de 170 nuevos amarres; la propuesta de marina seca en la Fontana amplia la capacidad en 800 más, hasta llegar a casi 1000 amarres nuevos, que creemos que son más que suficientes para atender a la demanda.

 

11. Otro tabú, ha sido el tema de los parkings… estamos igual que hace dos años… ¿qué se puede hacer para que cueste lo menos posible a los ciudadanos?

Conviene aclarar conceptos: el coste al ciudadano puede entenderse de varias maneras. Los aparcamientos cumplen una función de servicio público, con unos precios en consonancia: la política de precios y los descuentos por parte de los comercios han conseguido unos índices de ocupación razonables en el aparcamiento de la Plaça Constitució, especialmente los meses de verano, los jueves de Mercadillo y los días de fiestas y actividades culturales.

Si hablamos de costes para el ciudadano en términos de déficit en el presupuesto municipal, el problema está fundamentalmente en el aparcamiento del Clot, que se concibió para un escenario económico, de desarrollo urbanístico y de ocupación de edificios administrativos notablemente distinto al actual. Las soluciones a corto y medio plazo deberían pasar por diseñar para el Clot una política de gestión diferente al de Constitució, del que en estos dos años hemos tenido algunos esbozos en forma de propuestas: almacenaje de vehículos a largo plazo, etc.

 

12. ¿Crees que hay más tabúes?

 

Ya que tiene tanto interés en el tema de los tabúes, aportaré mi granito de arena. El área de Normalización Lingüística ha sido prácticamente abandonada en éstos dos años: no tiene ningún protagonismo político, y la mayoría de comunicaciones, textos y documentos del Ayuntamiento se publican únicamente en castellano. Visto desde la oposición, resulta chocante el contraste entre el abandono absoluta del área y el perfil de reconocida activista a favor de la normalización de su titular. Cabe recordar que nuestra lengua propia no tiene valor únicamente en términos sentimentales y de autoestima: nuestra identidad nos define como marca de ciudad, y por tanto como marca turística.

 

13 ¿Qué opina de la participación ciudadana a través de los consejos consultivos? ¿que le parece la opción de los presupuestos participativos?

 

Los Consejos Consultivos son una buena idea, acercar los asuntos municipales a la participación, pero que ha quedado atrapada en las concepciones, limitaciones e intereses cortoplacistas del gobierno que la implementa; hablo más del Ayuntamiento como institución que de este gobierno en concreto. Los Consejos presentan un evidente problema de diseño institucional: es el Ayuntamiento el que pone las reglas de participación de los colectivos sociales, el que los llena de representantes de los partidos -de gobierno y oposición por igual- y les otorga un margen presupuestario muy limitado o nulo en algunos casos, siempre dependiente de los presupuestos municipales y buena voluntad del concejal del ramo.

En Compromís creemos en el modelo de Agenda21, con todas sus limitaciones, porque impone un funcionamiento asambleario que hace posible la rotación de los cargos y la rendición de cuentas. En los actuales Consejos, el diálogo se produce entre representantes políticos y grupos de interés económico. No hay espacio para el debate entre personas y entidades en pos de aquello que podríamos denominar el interés general. En términos generales, desde Compromís creemos que los canales de participación deben construirse desde abajo hacia arriba, del entorno social al institucional, y nunca al revés como viene sucediendo en Xàbia.

Los presupuestos participativos adolecen de las mismas limitaciones. Su mismo encuadre en el apartado de inversiones, y su carácter anual, incentiva centrar las propuestas en inversiones de tipo inmobiliario y cortoplacista, en las que el sector de la construcción es el máximo beneficiario. Sólo la restauración del Central Cinema, por su valor simbólico, se presenta como sana excepción a esta regla.

 

 

  1. El transporte público es una vieja reclamación de todos los vecinos… ¿como se puede mejorar?

 

La apuesta por el transporte público es imprescindible en términos de sostenibilidad urbana: el uso del coche particular nos genera muchas externalidades negativas. Pero ello debe enmarcarse en una estrategia de movilidad urbana y ligada también al planeamiento urbanístico: por ejemplo, no tiene sentido hacer una apuesta por la bicicleta sin una correcta adecuación de los carriles bici existentes, interconexión en una red cohesionada, presencia de lugares seguros de aparcamiento, etc.

 

En éste sentido, podría ser una apuesta estratégica de Xàbia un impulso a los vehículos eléctricos, y que la exposición en la semana de la movilidad no quedara como simple anécdota: la instalación de puntos de carga para vehículos eléctricos en centros urbanos y urbanizaciones; incentivar la instalación de servicios de alquiler de bicicletas y ciclomotores eléctricos como alternativa al coche particular, o una red de minibuses eléctricos conectando al menos los centros urbanos. A parte de constituir una excelente apuesta en términos de movilidad, contribuiría a potenciar Xàbia como ciudad verde y sostenible.

 

 

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