Secesión. España se rompe

30 noviembre, -0001Por: Guiomar

0

De la España “invertebrada” de Ortega a la España “desmembrada” del siglo XXI. La Constitución de 1978, al instaurar el sistema de las autonomías, abrió el camino a la secesión de territorios en los que prospera un nacionalismo local cuyo fin último es la independencia, como ocurre en el País Vasco y en Cataluña. La existencia de una lengua vernácula refuerza el sentido de ser distintos del resto de España.

De la existencia de gobiernos autónomos con sus presidentes, consejeros en funciones de ministros y parlamentos nace reforzado el sentimiento de “ellos” y “nosotros”. España y Cataluña, España y Euskadi, como entidades políticas de mismo nivel. Reclaman el derecho a decidir su destino y empiezan a mencionar el “Derecho a la autodeterminación”.

A estas fuerzas centrífugas El Presidente del gobierno considera oportuno no oponer resistencia –lo que sería su función- sino al contrario hacer gala de un talante simpatizante abriendo las exclusas con una reforma del Estatuto Catalán, reforma que los nacionalistas califican de “paso” o incluso de “salto hacia delante”. Evidentemente, un salto hacia la independencia.

Frente a las fuerzas centrífugas del nacionalismo, no existe una fuerza centrípeta del gobierno central que equilibraría la situación.

En un mundo globalizado que aconseja uniones en entidades mayores, el nacionalismo vasco y el catalán pretenden dividir España en naciones-estados, como los reinos de Taifa de la época árabe, que dueños de sus destinos puedan legislar en materias de bancos y cajas de ahorros, impuestos, educación, sanidad, gasto público etc., abriendo la puerta a un intervencionismo político regional que pone en peligro la libertad de mercado dentro de la Unión Europea.

Estando así las cosas, aceptando que se inicia un proceso de desmembramiento, no hay razón para catastrofismos y menos aún para intentar reconducir el estado actual de las cosas por medios no democráticos.

Cierto es que se plantean graves interrogantes. Supongo que la respuesta es afirmativa en cuanto a la integración en la Unión Europea de estas nuevas entidades estatales soberanas, de lo contrario sería suicida. Por lo tanto se mantendrá la unidad de mercado y en los territorios de los nuevos estados seguirá vigente el acervo comunitario de las directrices europeas. ¿Qué ocurre con los territorios “irredentos”? Navarra y el País vasco-francés para Euskadi y los países catalanes (Valencia y Baleares) para Cataluña. Podemos confiar en que se intentará recuperar estos territorios por la vía política y no por la fuerza.

Tras la independencia del País Vasco y Cataluña seguirá Galicia. Canarias, ante las aspiraciones expansionistas de Marruecos, se mantendrá firmemente anclada al Estado Español que le ofrece garantías de protección.

No es defendible la teoría de que este proceso de incremento de las competencias del gobierno catalán se haga para acercar el gobierno al ciudadano según el principio de subsidiariedad, porque si así fuera los representantes catalanes no hubieran considerado prioritario incluir en el Estatuto que Cataluña es nación con bandera e himno, atributos típicos de los estados.

Dudo que los catalanes, en su entusiasmo descentralizador, aceptasen descentralizar Cataluña. No sería extraño que en el futuro Cataluña hiciera suya el “slogan” de “Cataluña UNA (no desmembrable), GRAN (Los países catalanes, Valencia-Baleares y el Rosellón) i LLIURE” (de toda ingerencia de España).

El proceso democrático es una garantía de que esta evolución se hará sin traumas ni catástrofes. Se vive muy bien en países que han adoptado formas de estado muy distintas, desde la confederación helvética hasta la isla de San Mauricio, pasando por Malta y numerosos estados del Pacífico Sur, siempre que se respeten los principios democráticos de hacer política.

por Vicente Ramírez-Montesinos

 

Ver artículo original (169 lecturas)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.