Toscana, centro de la cultura artística

Por: Guiomar

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Le he cogido el gusto a esto de viajar, así que en mi afán de recorrer cuantos más sitios pueda de Italia, mi siguiente destino tenía que ser la Toscana: un viaje de 3 días en los que pude visitar Florencia, Pisa y Siena; esta vez con la compañía de un amigo portugués, estudiante de Erasmus como yo.

Florencia
Toscana es la cuna del Renacimiento, su capital es Florencia, y sus innumerables museos, salas de arte y galerías dan buena muestra de que durante siglos fue el centro de la cultura artística, tanto italiana como en europea. Florencia es una ciudad que ha sabido cuidar su patrimonio artístico y cultural, a la vez que se ha convertido en foro para muchos artistas emergentes.

Paseando por sus calles llama la atención el gran número de galerías de arte, tiendas de pintura, salas de exposiciones…, eso sin contar los museos, monumentos y palacios. Entre los monumentos arquitectónicos cabe destacar el Duomo, con la capilla de Brunelesqui, la más importante del mundo en cuanto a su estructura, ya que todavía hoy ni el propio Brunelesqui podría explicar cómo se ha construido.

La iglesia de Santa Croce también vale la pena visitar, y en su interior está la tumba de Miguel Ángel y de Galileo Galilei. La Galería de los Uffizi es tan importante como el Louvre o el Prado. En ella podemos gozar de la mayor colección de cuadros de Boticelli, tales como la Primavera y la Venus, cuadros inacabados de Leonardo, óleos de Miguel Ángel y de Van der Boss, e incluso podemos encontrar obras de Goya. Si queréis ver la escultura más famosa del mundo, tendréis que ir a la Galería dell’Academia, donde está el David de Miguel Ángel.

Dando un paseo, cerca de la Galería Ufizi, se encuentra el Ponte Vecchio, un puente repleto de tiendas de lujo, la mayor parte de ellas joyerías. Siguiendo la calle llegamos al Palacio Pitti, que solo por las jardines que tiene vale la pena entrar. Para una panorámica de la ciudad tendremos que ir a la plaza Miquel Angelo. Desde ahí podemos darnos cruenta de la magnitud de la ciudad y de la tranquilidad que posee. También podemos ver el valle en el que se sitúa. Un poco más arriba, encontraremos San Miniato, una iglesia muy particular.

Pisa, una ciudad con encanto
Nuestro siguiente destino es Pisa, conocida mundialmente por su torre, una de las 7 maravillas del mundo, que forma parte del conjunto monumental de Campo dei Miracoli, donde también se encuentra la Catedral y el Baptisterio. Para mí, el Baptisterio es más bonito que la Torre, y la Catedral es una de las más bonitas que he visto en Italia. Además de estos monumentos y de una plaza muy bonita llamada dei Cavalleri, la verdad es que Pisa no tiene mucho más. Sin embargo, es una ciudad con mucho encanto, donde la mayoría de sus habitantes van en bicicleta, cosa que se explica por que es relativamente pequeña y totalmente llana. Yo os recomiendo la visita del Campo dei Miracoli de noche, cuando no hay turistas y las luces le dan al complejo un colorido especial.

La Torre de Pisa fue iniciada en 1174 por Pisano (de ahí su nombre), y Giovanni di Simone la terminó 99 años después. Mientras la estaban construyendo vieron que se inclinaba, pero ello no les impidió terminar los 8 pisos que miden 56 metros en total. Desde allí, Galileo Galilei hizo su famoso experimento sobre la gravedad.

Siena, ciudad universitaria y medieval
Sin salir de la Toscana llegamos a Siena, que a diferencia de las anteriores ciudades, se encuentra en una zona montañosa, por lo que abundan las subidas y bajadas y escasean las bicicletas. A pesar de que Siena es una ciudad Universitaria, lo que hace que su población sea principalmente de estudiantes –de noche es cuando más se nota-, ha sabido conservar el mismo aspecto que tenía en época medieval. La plaza del Campo constituye una de las más bonitas de Italia. En ella, gracias a su inclinación, la gente se sienta a tomar el sol. Esta plaza está dominada por el Palazzo Publico y la Torre dei Mangia, del siglo XVI.

En la Plaza Campo se celebra, cada 2 de julio y el 16 de agosto, el Palio, una carrera de caballos donde los jinetes tienen permitido empujar y golpear a sus contrincantes. Cada jinete representa a un barrio. Siena está compuesta por 17 barrios, pero no todos corren en la misma carrera. Unos lo hacen el 2 y otros el 16. Esta carrera tiene orígenes medievales, cuando el barrio vencedor obtenía el poder sobre el resto de la ciudad.

En Siena también encontramos la iglesia del Duomo, la más bonita que he visto en mi vida. En su interior encontramos obras de Donatello y Miguel Ángel. Abunda el mármol, tanto en el interior como en el exterior, y curiosamente se ven los asentamientos de la ampliación de la iglesia, que nunca se produjo por culpa de una epidemia que azotó la ciudad.

No podemos dejar la Toscana sin antes probar uno de los vinos italianos con más renombre, el Chianti, acompañado de un buena fiorentina…, aunque no puedo decir que tal estaba, porque mi presupuesto sólo daba para bocadillos y pizzas…

por Víctor Vallés Cholbi

 

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