Tras varias semanas de prueba, las calles del entorno de los colegios Graüll y Vicente Tena vuelven a tener el mismo sentido

27 octubre, 2015Por: Carlos López

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Finalmente las calles Víctor Candela, María Rosa Guardiola y José Ortega y Gasset, que rodean los colegios Vicente Tena y Graüll, volverán a tener el mismo sentido que tenían hasta comienzos de este mes, cuando la puesta en marcha del proyecto Camins Escolar, promovió un cambio de las direcciones.

Según ha informado el Ayuntamiento hoy, el experimento viario ha «revelado una gran problemática en tanto que dificultaba el acceso a las fincas, vados y comercios». Por este motivo, atendiendo la petición  de los vecinos y las indicaciones de la Policía Local, el departamento de Servicios de Xàbia, que dirige Kika Mata, ha ideado un recurso alternativo con el que se espera poder compatibilizar la seguridad de los niños y las necesidades de los residentes.

A partir del lunes 2 de noviembre

Desde el próximo lunes 2 de noviembre se devolverá la dirección habitual de las calles y se acotará el tráfico durante las horas de entrada y salida de los alumnos a clase. Por el momento será la policía quien, ayudándose con vallas, se encargue de cerrar a la circulación esta zona mientras que Servicios instala bolardos hidráulicos en las calles Victor Candela y Azorín .

Ante este nuevo cambio, se pide a los conductores que estén atentos a las indicaciones de los agentes y a la señalización provisional.

2 comentarios en “Tras varias semanas de prueba, las calles del entorno de los colegios Graüll y Vicente Tena vuelven a tener el mismo sentido

  1. Me alegro de que se vuelva al sentido común (el anterior). No hacía falta ser muy inteligente para suponer que el cambio resultaría contraproducente. Que se tomen todas las medidas de seguridad necesarias, pero los experimentos con gaseosa. Felicidades a la Sra. Mata que, trabajando por allí, habrá sido de las primeras en darse cuenta del error. Rectificar es de sabios.

  2. Menos mal que ha ganado la cordura, menudo iluminado al que se le ocurrió la idea…. La calle Victor Candela, la cuál vivo, se había quedado cerrada a acceder únicamente a ella por Ramón Llidó lo que nos obligaba a entra por San Joaquín y si tenias que volver a entrar vueltita a la gasolinera…
    Por lo menos esta vez han actuado en consecuencia, la solución era muy fácil, cortar la calle que era la única que quedaba abierta. Y lo que si es cierto es que es un peligro.
    De paso que instalan los bolardos que le peguen una «pasadita» de asfalto que nos hemos quedado en medio y falta le hace a las dos calles!

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