Uno de los xabieros que fue al campo de refugiados sirio: «Quiero volver a ir»

31 enero, 2017Por: Carlos López

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Ya recuperada de la semana que pasó junto a Jaime y Sabine en el campo de refugiados de Skaramangas, Nieves, atiende a XAD para narrar a todos los lectores como ha sido esta segunda etapa como voluntaria de la ONG, Drop in the Ocean. La entrevista comienza con la confirmación de que el contenedor que partió de Xàbia lleno de solidaridad y ropa de abrigo ha superado todos los trámites burocráticos y está de camino al almacén que la ONG en el campamento.

Esta voluntaria recordó que el viaje de vuelta a casa fue una odisea ya que estuvieron a punto de perder el enlace en Barcelona para Valencia. Por este motivo sus maletas llegaron dos días más tarde a casa.. y que cuando llegaron a la capital del Turia se toparon con el fuerte temporal, igualmente de vuelta a Xàbia y al llegar a su casa un problema con la calefacción. «Entonces te das cuenta del valor de las cosas y como vienes de un campo de refugiados reaccionas de otra forma» reconoció.

Nieves, Sabine y Jaime en el campo de refugiados de Skaramangas

Según comentó al llegar al campo de refugiados en este segundo viaje, logró reencontrarse con una de las familias que ya había conocido en su visita anterior, en la zona del Pireo. Según comentó fue una gran alegría verlos a todos, era una familia con 8 miembros.

En Skaramangas este mes de enero el frío ha sido una de las características, por eso, en el contenedor de ropa que prepararon y enviaron la prioridad fue meter cajas con ropa de abrigo y zapatos para todas las edades. Allí temperaturas de menos 3 grados al aire libre. Los refugiados están acogidos en una especie de barracones que han sido proporcionados por Acnur y están hechos en principio para 9 personas, pero según explicó esta voluntaria «se llegan a meter 14».

Estos habitáculos cuentan con dos literas, un pequeño váter en el centro, y una especie de camping gas para que puedan cocinar. Además, también tienen un pequeño motor eléctrico «que funciona cuando hay luz», porque «no siempre va», aseguró.

 

Aparte de los barracones, la Cruz Roja tiene unas instalaciones que funcionan como zona de juegos y pequeño centro médico. Es esta organización, «la que se encarga de proporcionar a los refugiados sirios las medicinas que necesitan así como la atención médica».

Las rutinas del día a día en el campo de refugiados son las mismas que las que nos narró en su anterior conversación con XAD, pero por ejemplo Sabine hubo de convertirse en pintora para adecentar y dar apariencia de comodidad a uno de los barracones donde viven los refugiados acogidos. Aunque también había tiempo para la diversión y para jugar con los más pequeños.

 

Según Nieves «los refugiados necesitan hacer algo ya que se pasan ahí todo el día sin hacer nada», la gran mayoría de ellos lleva 8 o 9 meses esperando una solución y al final eso sumado a que no hacen nada «les mina un poco la moral tanto a los adultos como a los más pequeños». Y añade «la mayoría de ellos tienen claro que quieren volver a su país».

Nieves lo tiene claro: «voy a volver allí otra vez», los refugiados siguen necesitando ayuda para su día a día, porque en asuntos de geopolítica no entra «eso es otra ventanilla».

Saldrá otro contenedor a Grecia

Mientras Nieves, Sabine y Jaime estaban en el campo de refugiados, un grupo de voluntarios y voluntarias han trabajado en el almacén de Tien21 para preparar otro envío en un nuevo contenedor con más de 205 cajas, debidamente marcadas con sus contenidos por edades, para que se puedan distribuir de forma rápida en los campamentos.

Algunas fotos que nos ha facilitado Nieves. Nota: No aparecen niños por razones de protección a la infancia.

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