Y por fin vi el mar

23 febrero, 2015Por: Carlos López

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Cristóbal Andrés, con el muro de piedra, junto a Villa Sarita, que tenía hasta esta semana frente a su balcón
Cristóbal Andrés, con el muro de piedra, junto a Villa Sarita, que tenía hasta esta semana frente a su balcón

Hace ya más de una década entró en mi vida de forma sorpresiva Villa Sarita y, desde entonces, no me ha abandonado ni uno sólo de los días que he pasado en Xàbia.
Cada mañana me levantaba con la ilusión de ver el mar desde la terraza de mi casa, pero allí seguía Villa Sarita interponiéndose desafiante entre el mar y yo, gracias a un muro levantado sin licencia de obra cuyo fin era , presumiblemente, impedir a los vecinos orientarse y confirmar cada mañana que estábamos en Xàbia y no en la sierra. Yo conseguía vencer dicho obstáculo adoptando una postura tan forzada que, a fuerza de repetirla, las cervicales me pasaron posteriormente factura.
Como cada mañana y tras comprobar que ese día tampoco vería el mar, con la vista perdida en el impasible muro, pasaba a recordar cuando fui a comprar el apartamento y salí por primera vez a la terraza. Ante mi objeción de que buscaba un apartamento con vistas, el vendedor sacó mágicamente un plano en el cual, Villa Sarita, no figuraba. Cuestión de días dijo el vendedor. Debí desconfiar de sus previsiones ya que también me aseguraba amarre en el Club Náutico….
Cuando me avisaron de que por fin se había derribado el bunker, aproveché el primer fin de semana para cumplir mi deseo. Salí pues a la terraza y por fín ví el mar.
A decir verdad ví el mar pero solo un poco ya que, una vez derribado el muro, tomó protagonismo un edificio de muchos pisos, de ladrillo visto y color marrón oscuro, que se alzaba imponente sobre sus vecinos liliputienses que, respetando los criterios urbanísticos elementales, no especulativos, tanto contribuyen a la buena imagen de la bahía y de Xàbia en general.

Ahora comprendo que el muro que se interponía entre el mar y yo, tenía como verdadero fin ocultar a Gulliver.
Te echaré de menos Villa Sarita.

 

Cristóbal Andrés
Vecino de Montañar 49, la finca junto a la antigua Villa Sarita.

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