El pintor José Manaut Viglietti y su presencia en Xàbia (II) El pintor José Manaut Viglietti y su presencia en Xàbia (II)
David Gutiérrez Pulido
(Ldo. Historia del Arte)
www.sorollajavea.wordpress.com
Días atrás, dábamos a conocer en un primer artículo, la presencia del pintor valenciano José Manaut Viglietti, naturalista y paisajista, quien conoció Xàbia por primera vez en agosto de 1958 dejando unas breves notas en su diario y algunos dibujos rápidos. En esta ocasión, ampliamos más la información gracias a la estancia que el pintor repitió, poco tiempo después, entre diciembre de 1858 y enero de 1959, cuando viene a Xàbia con el objetivo claro de poder realizar varias pinturas.
Manaut llega a Xàbia el martes 22 de diciembre en un día lluvioso y húmedo. Desde el pueblo le trasladan en un coche hasta el Hotel Venturo donde se alojará. Al día siguiente, miércoles 23, realiza una excursión, pasando por El Arenal hasta seguir al Portitxol “lugar prodigioso donde me gustaría vivir”, escribe en su diario. Frente a él “una alta colina amueblada de hermosos pinos, coronado por una torre de tostados sillares”, refiriéndose a la torre vigía del Portitxol[1].
A su bajada, pasa al lado de la finca de los Lambert y le invitan a acceder a su propiedad: “La pintora Milagros Lambert está pintando a la acuarela unas tarjetas de Navidad: Es fina y delicada. El señor Lambert es alto y delgado, lleva pantalones de pana briches y se toca con boina”. Este mismo día, por la tarde, regresa al pueblo ya que está esperando un envío con sus lienzos y material de pintura para poder iniciar sus obras.
José Manaut Viglietti. Cabo de San Martín. 1958 (Museo Manaut, nº inv. 253) / Localización actual del encuadre de la pintura.
El jueves 24 llega el material esperado para pintar y este día, pasa la Nochebuena cenando sólo. El día de Navidad inicia su primera pintura escogiendo el rincón de Cala Blanca: “Prosigo mi marcha, cruzo el pequeño túnel e instalo mi caballete”. Por la mañana ha empleado cuatro horas y regresa bien entrada la tarde. El sábado 26 de diciembre regresa a la misma cala: “He comido en un montón de algas secas, luego dormité algo; el sol acariciaba dulcemente”. La pintura a la que está haciendo referencia es la titulada Cabo de San Martín (1958. Museo Manaut, nº inv. 253) mostrando las rocas quebradas en primer término con un mar agitado, que choca contra las rocas y la masa del cabo al fondo, realizado con pinceladas sueltas y empastadas y en donde la luz del atardecer destaca con los toques anaranjados en las rocas. También se conserva una pintura que refleja claramente el paisaje de la Cala Blanca con la punta del Cap Prim en un atardecer pero que, erróneamente, está catalogada con el nombre Illetas de Mallorca (Museo Manaut, nº inv. 389).
José Manaut Viglietti. Cala Blanca y el cabo de San Martín. 1958. Catalogado como Illetas (Mallorca) (Museo Manaut, nº inv. 389) / Localización actual del encuadre de la pintura.
El Año Nuevo lo pasará también en el hotel y sólo, y no será hasta el sábado 2 de enero de 1959, cuando conocemos algunas de las otras pinturas que Manaut está realizando en Xàbia: “La mañana de hoy ha sido borrascosa por lo tanto no he podido trabajar en mi cuadro de los naranjos y el Montgó / Pinté una mancha en el Arenal… / Esta tarde salió el sol y me fui a trabajar en la Vista de Jávea: lo adelanté bastante”. Son días productivos para el pintor a pesar del frío que continuamente menciona en su diario. Entre sus paseos y visitas, le escribe a su hijo Ariel, compartiéndole que: “Ayer estuve a ver una casita y terrenos que quisiera comprar para pasarme aquí largas temporadas; no está mal, aunque pidieron caro”. Es significativo ver, cómo el pintor se encontraba tan a gusto que tuvo esta intención de residir en Xàbia, aunque lamentablemente, este deseo no se llevó a cabo.
José Manaut Viglietti. Casa de Campo. 1958 (Museo Manaut, nº inv. 511).
Entre las obras conservadas de esta estancia xabiera hay un dibujo bajo el título Casa de Campo (Museo Manaut, nº inv. 511) realizado a lápiz y lápices de colores que refleja una vista de la costa desde una casa de campo situada en el entorno de la calle Caleta. Aunque la pintura más llamativa conservada se trata de un paisaje de la población de Xàbia que está pintada desde el antiguo Camino Hondo, donde destaca la efigie de la iglesia en su centro, intensificado por los tonos naranjas de un amanecer. Este cuadro titulado Camino (1959. Museo Manaut, nº inv. 336) fue pintado en los primeros días de 1959 y se corresponde al último apunte que Manaut hizo en su diario personal describiendo la vista desde este lugar: “El camino asciende entre tapiales de piedra dorada, tras de los cuales se guarecen las heredades. Huertos abundantes, hortalizas entre frutales; los naranjos asoman sus esferas doradas y una añosa higuera extiende sus arabescos de retorcidas y barrocas ramas; las viñas desnudáronse de pámpanos y los sarmientos parecen patas de araña. Al fondo del andén un limonero generoso de fruto. / Pasan los carros hacia las labores; llevan el forcat romano; los labradores con gorra y bufanda”.
Estoy convencido de que José Manaut realizó más pinturas de Xàbia que, o bien se han perdido, o bien se encuentran en colecciones particulares que el tiempo dirá si llegaremos a conocer. En cualquier caso, toda la información conservada por sus hijos Ariel y Stella Manaut se guarda en el Museo Manaut y en los depósitos de la Universidad Carlos III y es de gran interés para conocer la vida y obra de este gran pintor valenciano que eligió Xàbia como un destino para pintarlo.
[1] Las citas entrecomilladas están recogidas de los diarios de Manaut localizados en Archivo José Manaut, Biblioteca Universidad Carlos III, Diarios de José Manaut (agosto 1958 – enero 1959), Sign: AJM 046-06.
David Gutiérrez Pulido
(Ldo. Historia del Arte)
www.sorollajavea.wordpress.com
Días atrás, dábamos a conocer en un primer artículo, la presencia del pintor valenciano José Manaut Viglietti, naturalista y paisajista, quien conoció Xàbia por primera vez en agosto de 1958 dejando unas breves notas en su diario y algunos dibujos rápidos. En esta ocasión, ampliamos más la información gracias a la estancia que el pintor repitió, poco tiempo después, entre diciembre de 1858 y enero de 1959, cuando viene a Xàbia con el objetivo claro de poder realizar varias pinturas. Manaut llega a Xàbia el martes 22 de diciembre en un día lluvioso y húmedo. Desde el pueblo le trasladan en un coche hasta el Hotel Venturo donde se alojará. Al día siguiente, miércoles 23, realiza una excursión, pasando por El Arenal hasta seguir al Portitxol “lugar prodigioso donde me gustaría vivir”, escribe en su diario. Frente a él “una alta colina amueblada de hermosos pinos, coronado por una torre de tostados sillares”, refiriéndose a la torre vigía del Portitxol[1]. A su bajada, pasa al lado de la finca de los Lambert y le invitan a acceder a su propiedad: “La pintora Milagros Lambert está pintando a la acuarela unas tarjetas de Navidad: Es fina y delicada. El señor Lambert es alto y delgado, lleva pantalones de pana briches y se toca con boina”. Este mismo día, por la tarde, regresa al pueblo ya que está esperando un envío con sus lienzos y material de pintura para poder iniciar sus obras.
José Manaut Viglietti. Cabo de San Martín. 1958 (Museo Manaut, nº inv. 253) / Localización actual del encuadre de la pintura.
El jueves 24 llega el material esperado para pintar y este día, pasa la Nochebuena cenando sólo. El día de Navidad inicia su primera pintura escogiendo el rincón de Cala Blanca: “Prosigo mi marcha, cruzo el pequeño túnel e instalo mi caballete”. Por la mañana ha empleado cuatro horas y regresa bien entrada la tarde. El sábado 26 de diciembre regresa a la misma cala: “He comido en un montón de algas secas, luego dormité algo; el sol acariciaba dulcemente”. La pintura a la que está haciendo referencia es la titulada Cabo de San Martín (1958. Museo Manaut, nº inv. 253) mostrando las rocas quebradas en primer término con un mar agitado, que choca contra las rocas y la masa del cabo al fondo, realizado con pinceladas sueltas y empastadas y en donde la luz del atardecer destaca con los toques anaranjados en las rocas. También se conserva una pintura que refleja claramente el paisaje de la Cala Blanca con la punta del Cap Prim en un atardecer pero que, erróneamente, está catalogada con el nombre Illetas de Mallorca (Museo Manaut, nº inv. 389).
José Manaut Viglietti. Cala Blanca y el cabo de San Martín. 1958. Catalogado como Illetas (Mallorca) (Museo Manaut, nº inv. 389) / Localización actual del encuadre de la pintura.
El Año Nuevo lo pasará también en el hotel y sólo, y no será hasta el sábado 2 de enero de 1959, cuando conocemos algunas de las otras pinturas que Manaut está realizando en Xàbia: “La mañana de hoy ha sido borrascosa por lo tanto no he podido trabajar en mi cuadro de los naranjos y el Montgó / Pinté una mancha en el Arenal… / Esta tarde salió el sol y me fui a trabajar en la Vista de Jávea: lo adelanté bastante”. Son días productivos para el pintor a pesar del frío que continuamente menciona en su diario. Entre sus paseos y visitas, le escribe a su hijo Ariel, compartiéndole que: “Ayer estuve a ver una casita y terrenos que quisiera comprar para pasarme aquí largas temporadas; no está mal, aunque pidieron caro”. Es significativo ver, cómo el pintor se encontraba tan a gusto que tuvo esta intención de residir en Xàbia, aunque lamentablemente, este deseo no se llevó a cabo.
José Manaut Viglietti. Casa de Campo. 1958 (Museo Manaut, nº inv. 511).
Entre las obras conservadas de esta estancia xabiera hay un dibujo bajo el título Casa de Campo (Museo Manaut, nº inv. 511) realizado a lápiz y lápices de colores que refleja una vista de la costa desde una casa de campo situada en el entorno de la calle Caleta. Aunque la pintura más llamativa conservada se trata de un paisaje de la población de Xàbia que está pintada desde el antiguo Camino Hondo, donde destaca la efigie de la iglesia en su centro, intensificado por los tonos naranjas de un amanecer. Este cuadro titulado Camino (1959. Museo Manaut, nº inv. 336) fue pintado en los primeros días de 1959 y se corresponde al último apunte que Manaut hizo en su diario personal describiendo la vista desde este lugar: “El camino asciende entre tapiales de piedra dorada, tras de los cuales se guarecen las heredades. Huertos abundantes, hortalizas entre frutales; los naranjos asoman sus esferas doradas y una añosa higuera extiende sus arabescos de retorcidas y barrocas ramas; las viñas desnudáronse de pámpanos y los sarmientos parecen patas de araña. Al fondo del andén un limonero generoso de fruto. / Pasan los carros hacia las labores; llevan el forcat romano; los labradores con gorra y bufanda”.
Estoy convencido de que José Manaut realizó más pinturas de Xàbia que, o bien se han perdido, o bien se encuentran en colecciones particulares que el tiempo dirá si llegaremos a conocer. En cualquier caso, toda la información conservada por sus hijos Ariel y Stella Manaut se guarda en el Museo Manaut y en los depósitos de la Universidad Carlos III y es de gran interés para conocer la vida y obra de este gran pintor valenciano que eligió Xàbia como un destino para pintarlo.
































Godofredo | Domingo, 13 de Febrero de 2022 a las 12:59:20 horas
Interesante artículo. David nos muestra otro pintor que se enamora de Jávea y que la mayoría de javienses desconocemos. Y vendrán más, eso supongo y deseo, porque su curiosidad es insaciable y la cantera abundante.
Ya que no ha podido hacerse la exposición de Sorolla que Jávea bien merece, tal vez pueda organizarse otra de varios pintores que plasmaron en sus lienzos las luces y rincones que tanto le atrajeron. Y que David nos va descubriendo.
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