Opinión: Es la ideología, amigo Opinión: Es la ideología, amigo
Por Julio M Ramón
Creo que aún resuena en nuestra memoria aquella frase, entre irónica y despectiva, del que fuera presidente del Fondo Monetario Internacional, en la Comisión de Investigación en el Congreso de los Diputados, a propósito de la salida a bolsa de Bankia, la corrupción generada y los fondos públicos necesarios para rehacer sus chapuzas, recuerdan: “es el mercado, amigo”. Con tan lapidaria frase cerraba una de sus intervenciones memorables, dando por sentado que no es lo mismo lo que vale una cosa y lo que cuesta (si don Carlos levanta la cabeza). Que les pregunten a los que compraron acciones.
Es la respuesta que, en muchas ocasiones, obtengo de mi suegra. Pregunto, “¿cómo con esa pensión mínima de viudedad, denegándola la ayuda domiciliaria durante años, sabiendo que roban, … sigue votando a esa gente?”; “a mi padre lo mataron en el 36 los de un bando, yo tengo que votar al otro, hijo. Se que roban a dos manos, pero no puedo votar a otros, son los míos”. Es la ideología, amigo, Rato dixit. Por encima de la razón.
Pero es que ese sentimiento sigue dominando nuestra sociedad. Creemos todo de los nuestros y el día que, por evidente, no podemos creer, miramos disimuladamente a otra parte. Y rechazamos cualquier cosa que venga de los del otro lado político, ideológico, aunque sintamos, en el fondo, que es razonable. Al enemigo, ni agua.
Ejemplos hay para dar y tomar. El señor Chulvi, alcalde de este municipio, se ha jactado hace poco de que se han concedido tantas licencias de obra constructivas en nueve meses como el año pasado entero. Así tal cual, sin anestesia (me recordaba a los juegos de preadolescencia de los chicos, aquello de que a ver quién mea más lejos; cosas de machitos). Tengo entendido que el señor Chulvi es el líder de los socialistas de todo Alicante ¡?. Nivelazo sociata. Señor alcalde, eso lo debía haber dicho en la campaña electoral y hubiéramos votado al PP, porque si de enladrillar la costa se trata, hubiéramos votado a los especialistas. Pero saben una cosa, a que cuando lleguen las próximas (suponiendo que el líder no haya pasado a mejores menesteres en otras latitudes), los seguidores seguiremos votando lo mismo.
Otro ejemplo de libro va a ser el de la señora Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid. Ella sabe lo que hace, no se vayan a creer; el tema consiste en deteriorar lo público lo más posible, aún a costa de la salud de la gente, y a la vuelta de la pandemia se habrá dado ya el golpe de gracia a la sanidad pública. No hay gestión tan, digamos peculiar que la de esta señora, y mira si el mundo tiene bolsonaros y trumpes por doquier. Pero, se juegan algo a que, en las próximas elecciones autonómicas, la señora Ayuso o quien “elija el dedo del supremo dirigente” vuelven a ganar en Madrid.
Ya me lo dice siempre mi suegra: “son unos ladrones hijo, pero son los míos”. Es la ideología, amigo.
Por Julio M Ramón
Creo que aún resuena en nuestra memoria aquella frase, entre irónica y despectiva, del que fuera presidente del Fondo Monetario Internacional, en la Comisión de Investigación en el Congreso de los Diputados, a propósito de la salida a bolsa de Bankia, la corrupción generada y los fondos públicos necesarios para rehacer sus chapuzas, recuerdan: “es el mercado, amigo”. Con tan lapidaria frase cerraba una de sus intervenciones memorables, dando por sentado que no es lo mismo lo que vale una cosa y lo que cuesta (si don Carlos levanta la cabeza). Que les pregunten a los que compraron acciones.
Es la respuesta que, en muchas ocasiones, obtengo de mi suegra. Pregunto, “¿cómo con esa pensión mínima de viudedad, denegándola la ayuda domiciliaria durante años, sabiendo que roban, … sigue votando a esa gente?”; “a mi padre lo mataron en el 36 los de un bando, yo tengo que votar al otro, hijo. Se que roban a dos manos, pero no puedo votar a otros, son los míos”. Es la ideología, amigo, Rato dixit. Por encima de la razón.
Pero es que ese sentimiento sigue dominando nuestra sociedad. Creemos todo de los nuestros y el día que, por evidente, no podemos creer, miramos disimuladamente a otra parte. Y rechazamos cualquier cosa que venga de los del otro lado político, ideológico, aunque sintamos, en el fondo, que es razonable. Al enemigo, ni agua.
Ejemplos hay para dar y tomar. El señor Chulvi, alcalde de este municipio, se ha jactado hace poco de que se han concedido tantas licencias de obra constructivas en nueve meses como el año pasado entero. Así tal cual, sin anestesia (me recordaba a los juegos de preadolescencia de los chicos, aquello de que a ver quién mea más lejos; cosas de machitos). Tengo entendido que el señor Chulvi es el líder de los socialistas de todo Alicante ¡?. Nivelazo sociata. Señor alcalde, eso lo debía haber dicho en la campaña electoral y hubiéramos votado al PP, porque si de enladrillar la costa se trata, hubiéramos votado a los especialistas. Pero saben una cosa, a que cuando lleguen las próximas (suponiendo que el líder no haya pasado a mejores menesteres en otras latitudes), los seguidores seguiremos votando lo mismo.
Otro ejemplo de libro va a ser el de la señora Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid. Ella sabe lo que hace, no se vayan a creer; el tema consiste en deteriorar lo público lo más posible, aún a costa de la salud de la gente, y a la vuelta de la pandemia se habrá dado ya el golpe de gracia a la sanidad pública. No hay gestión tan, digamos peculiar que la de esta señora, y mira si el mundo tiene bolsonaros y trumpes por doquier. Pero, se juegan algo a que, en las próximas elecciones autonómicas, la señora Ayuso o quien “elija el dedo del supremo dirigente” vuelven a ganar en Madrid.
Ya me lo dice siempre mi suegra: “son unos ladrones hijo, pero son los míos”. Es la ideología, amigo.

































Julio M Ramón | Domingo, 18 de Octubre de 2020 a las 11:41:46 horas
Señor Cholbi, su respuesta es el paradigma de lo que venía a decir el artículo. Los suyos son los buenos, claro. Achacar a Sánchez la deuda sin mencionar la crisis financiera, o la pandemia, o las amnistías fiscales, eso es ideología. Hablar de sanitarios y no citar los recortes del PP a la sanidad pública, que la tienen prácticamente muerta, eso es ideología. En cuanto a la nauseabunda actitud de la Sra. Ayuso, ya hablarán los madrileños, supongo.
No obstante, gracias, el debate es lo interesante.
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