El tiempo - Tutiempo.net

Viernes, 05 de Junio de 2026

Actualizada Jueves, 04 de Junio de 2026 a las 15:18:54 horas

El naufragio de “La Luise” y un grabado de Xàbia de mediados del siglo XIX El naufragio de “La Luise” y un grabado de Xàbia de mediados del siglo XIX
Deportes 4
Lunes, 28 de Febrero de 2022 Tiempo de lectura:

El naufragio de “La Luise” y un grabado de Xàbia de mediados del siglo XIX

Por David Gutiérrez Pulido / Ldo. Historia del Arte / www.sorollajavea.wordpress.com
  Recogemos de la prensa histórica del siglo XIX un hecho relevante que aconteció en las costas de Xàbia: El naufragio del bergantín francés La Luise que aconteció el 11 de diciembre de 1855 y que propició el desarrollo de una larga crónica en la revista El Correo de Ultramar, al que le acompaña un grabado de la costa de Xàbia, ilustrando el hecho, convirtiéndose en una de las imágenes más antiguas sobre el municipio recogidas en la prensa. Corría el año de 1855, Xàbia era una pequeña población todavía amurallada y sin un puerto construido. Entre sus pobladores ya destacaban los grandes señores de la pasa y cuyo alcalde era Antonio Catalá Catalá (1807-1882). A finales de aquel año, un acontecimiento sobresaltó a los pobladores del lugar. Era un día de tormenta y con el mar muy agitado. Por las costas de Xàbia, se vislumbró la silueta de un gran bergantín, La Luise, de origen francés; y al ver el peligro que corría los señores D. Antonio Albi, D. José Antonio Bolufer y el alcalde D. Antonio Catalá, a pesar de la viulencia de la tormenta hicieron a toda prisa sus preparativos, y arrastrando consigo toda la población, se aproximaron al sitio de la costa más cercano a los arrecifes sobre los cuales acaba de zozobrar el buque”[1]. Página con la noticia del naufragio de La Louise en El Correo de Ultramar. Los habitantes de Xàbia que acudieron en su ayuda, lanzaron una doble cuerda hasta el bergantín logrando salvar, primero, a un joven grumete y luego al resto de los marineros.  Tan sólo quedaban en peligro tanto el piloto como el capitán. A partir de aquí, el relato se va convirtiendo en un momento de máxima tensión que transcribo literalmente: “(…) el capitán vacilaba en abandonar los restos de su desgraciado bergantín, pero vencido por las instancias del piloto y llorando de desesperación, se ató a la cuerda de salvamento detrás del piloto. Desgraciadamente cuando éste se hallaba ya próximo a la orilla, la cuerda que ya nadie tenía a bordo, violentamente sacudida por la borrasca, se enredó en los palos del buque y se rompió entre el piloto y el capitán. Este último quedó colgado de un pie sobre el abismo; con grandes esfuerzos se consiguió sacar al piloto que a pesar de la terrible sacudida que acababa de sufrir no se hallaba en una posición tan crítica como el capitán, pero este infortunado parecía que no podía salvarse: la cuerda agitada con furia por el aire y por los movimientos del buque, unas veces le precipitaba en las olas, otras saltaba con él en el espacio… El piloto hacía esfuerzos desesperados para lanzarse sobre la cuerda y volver junto a su capitán, pues decía que quería salvarle o morir con él; hubo que atarlo para impedírselo pues no se hallaba en estado de hacerlo”. Fotografía de José Antonio Bolufer (Imagen: Xàbia. Anotaciones históricas de una villa mediterránea. 1985, p. 116) A continuación, gracias a la acción de Antonio Albi, que corrió hasta su casa para traer unos cestos de cuerdas, el capitán pudo agarrarse y salvarse junto al piloto. De esta manera, toda la tripulación consiguió salvarse gracias a los ciudadanos constantes de aquellos señores que les salvaron, les recogieron en sus casas y les prodigaron toda clase de atenciones”. Como indicábamos, acompaña a este relato un grabado romántico que recrea el momento del naufragio. En primer término, aparece el bergantín encallado en medio de un mar embravecido y a un lado, los acantilados del Cabo de San Martín o el Cabo de la Nao. Desde la costa, numerosos xabieros sujetan las dobles cuerdas, en cuyo centro, aparece el piloto enganchado por el pie a punto de caer al mar. Al fondo del grabado, es apreciable el perfil del Cabo de San Antonio. Rafael Monleón y Torres. Dibujo del cuadro Tempestad y naufragio en el Cabo de San Antonio (1866) conservado en la Biblioteca Nacional de Madrid DIB/16/27/5 Este tipo de relatos fueron un habitual durante el siglo XIX, en un momento en que la mentalidad de la época acercaba el hombre a la naturaleza. Una de las expresiones frecuentes de esta idea fue a través de la pintura, representando escenas marineras de naufragios o tempestades, enfrentando la pequeñez del ser humano frente a la inmensidad del mar. En la escuela valenciana, la pintura de marinas es un género que se pone de moda a través de uno de sus introductores, Rafael Monleón y Torres, o su continuador Salvador Abril y Blasco. Ambos pintores vinieron a las costas de Xàbia, el primero en la década de 1860 y el segundo entre los años de 1915 y 1917. Rafael Monleón y Torres fue el primer pintor que llevó el nombre de Xàbia a la Exposición Nacional de Bellas Artes de Madrid en 1866, con su obra Tempestad y naufragio en el Cabo de San Antonio. Una obra que no se ha conservado, aunque el propio pintor realizó una copia en dibujo. Representa una escena de un naufragio de una embarcación mientras que una serie de personas se encuentran alineadas rescatando a sus tripulantes. La escena recuerda mucho al grabado que aquí presentamos y de esta manera nos llegamos a preguntar ¿se basó el pintor en este relato y grabado para componer su obra? Ahí lo dejamos abierto. Sea como fuere, es interesante poder rescatar una estampa, sea realista o inventada, de la bahía de Xàbia.
 
[1] “Naufragio de La Louise” en El Correo de Ultramar, Tomo VII, Año 15, Nº 173, 20 de abril de 1856, pp. 1 y 2.
Comentarios (4) Comentar esta noticia
Comentar esta noticia

Normas de participación

Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.

La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad

Normas de Participación

Política de privacidad

Por seguridad guardamos tu IP
216.73.217.72

  • David Gutiérrez

    David Gutiérrez | Martes, 01 de Marzo de 2022 a las 09:34:04 horas

    Muchas gracias siempre por tus agradables comentarios

    Accede para responder

  • David Gutiérrez

    David Gutiérrez | Martes, 01 de Marzo de 2022 a las 09:33:09 horas

    Muchas gracias Milagros por tu comentario y ahí seguiremos, aún hay mucho por descubrir

    Accede para responder

  • Milagros Uriarte

    Milagros Uriarte | Lunes, 28 de Febrero de 2022 a las 13:37:39 horas

    David, me gustan estos relatos que haces en la prensa, sobre pintura y arquitectura relacionándolo con hechos y anécdotas acaecidos en la vida xabiense.

    Accede para responder

  • Adriano-Trajano

    Adriano-Trajano | Lunes, 28 de Febrero de 2022 a las 11:09:48 horas

    Muy interesante David. Como siempre nos hace volver a estos de la historia de Jávea.

    Muchas gracias.

    Accede para responder

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.