Los cañones de Xàbia
Uno de los elementos más llamativos de la plaza de la iglesia de Xàbia, obviando el magnífico templo gótico, es la conservación de los cinco cañones que se sitúan junto a las paredes del templo, y que además de ser testigos de un pasado, también hacen un uso funcional al convertirse en improvisados bancos en donde descansar.
Los testimonios nos cuentan que son el único testigo existente y material de los antiguos castillos o fortalezas deXàbia, tanto el de Sant Jordi (situado en el puerto), como el de San Martín, (situado en el Arenal), y que su traslado se hizo en la fecha de 1919. No obstante, vamos a repasar algunas curiosidades sobre los mismos y cómo llegaron a la plaza de la iglesia.
Para ponernos en contexto, hay que situarse en el siglo XVI. Xàbia ya venía siendo amenazada continuamente y desde el siglo XIV, por incursiones piratas que llegaban del entorno del norte de África. Ante este peligro, la Marina Alta se fue inundando de torres, castillos y fortalezas para poder vigilar y defender mejor la costa. En el caso de Xàbia, primero se construyó el castillo de Sant Martí, que lo hizo en el año de 1558 (aunque se ha atribuido su origen al 1424), y después se levantó el castillo de Sant Jordi o de La Mezquida, en 1578. En el caso del primero, fue destruido en las defensas inglesas contra las tropas napoleónicas y desaparecido en la década de 1960, y en el caso del segundo, sus sillares formaron parte del antiguo puerto pesquero que finalizó en 1879. Para conocer un poco más sobre su historia, nos remitimos a los artículos de nuestro compañero, Álvaro Monfort, en este medio (Ver Artículo I y Artículo II).

Cañones de los antiguos castillos de Xàbia conservados en la plaza de la Iglesia.
Ambas fortificaciones estaban dotadas con la defensa de cañones y guarnecida por un pequeño destacamento. Las menciones más antiguas que aparecen sobre los cañones, datan del siglo XVI, y se refieren a los situados en el castillo de Sant Martí. En la Relación de Juan de Acuña, de 1585, se dice: “A las esquinas contrarias y a las obras dos esquinas contrarias tiene un lo bajo unas casa-matas del derreror por de fuera y por de dentro tiene en la plataforma de arriba dos piezas de artillería”. Y pocos años después, en el manuscrito de Pere Cayrat de 1593, se comenta: “Sobre la plataforma dos piezas de artillería que son dos medias culebrinas y en el suelo 150 pelotas de piedra y varias arrobas de pólvora protegidas adecuadamente”.
Los textos nos hablan que estas armas se tratan de medias culebrinas. Las culebrinas, con diversas variedades, fue la pieza de artillería más común en los siglos XVI y XVII. En el caso de la media culebrina, su calibre estaba entre las 9 y 12 libras (4 a 5,44 kg) y podían alcanzar una distancia del entorno a 4.500 metros, pero para que fuera eficaz, se disparaban a 300 metros del enemigo, mientras que las culebrinas lo hacían a 400 metros.
Una vez que desaparecieron los castillos, o aún se mantenían en ruinas, fueron trasladados al camino del Calvario, desde el cual, fueron utilizados, quizás por última vez, para disparar unas salvas en las fiestas de la paz de la III Guerra Carlista, es decir, en 1876. Ahí se tuvieron que mantener los cañones hasta que definitivamente, fueron trasladados a la plaza de la iglesia en 1919. Godofredo Cruañes, en sus anotaciones históricas, nos deja recogida la efeméride de la siguiente forma: “En este año fueron colocados en la plaza, junto a la Iglesia, los cañones que estaban en el camino del Calvario. Fueron llevados al camino del calvario para hacer salvas cuando las fiestas de la paz, a la terminación del Castillo de S. Martín o de la Fontana y los pequeños del castillo de S. Jorge o del muelle”.

Dibujo y grabado de André Lambert Perret. 1924 y 1926.
Trasladados a la base de los muros de la iglesia, y colocados sobre unas bases de piedra tosca, el artista André Lambert Perret, los incluye entre sus apuntes dibujados en Xàbia en 1924, haciendo unos trazos de la fisonomía del cañón, pero lo curioso es que solo menciona la existencia de dos cañones de 4 pies y medio. Dos años después, realiza un grabado de la iglesia, desde el ángulo Suroeste y lo llamativo es que tan sólo aparece uno de los cañones, el situado a la derecha en la fachada de San Bartolomé.

Antonio Passaporte. Portadas de la iglesia de San Bartolomé de Jávea. IPHE, Archivo Loty, 1927-1936, sign. LOTY-08322 y LOTY-08320
En la actualidad, los cañones que se sitúan en torno a la iglesia son cinco, dos a cada lado de la portada de San Bartolomé, otros dos a cada lado de la fuente de la escalinata y el último, junto a la pared sur y a la izquierda del templo (si la miramos de frente). El único que ha cambiado su posición ha sido este último cañón, el cual, se situó en origen en el lienzo Sur de la Sacristía Nueva de la iglesia, según fotografías antiguas de la década de los años 20 y 30.
Si de cañones hablamos, no queremos dejar pasar por alto una fotografía tomada en torno al verano de 1898. En ese momento, como España estaba en guerra con Estados Unidos, y había un miedo de que se cortara o saboteara el cable submarino que salía de la Casa del Cable, a Xàbia llegó un destacamento de 168 soldados con toda la batería de defensa en donde se encontraban diversos cañones. La fotografía que conserva la Fundació Cirne, se muestran a estos soldados con la caballería y arrastrando también, varios cañones con su estructura rodada.

Anónimo. Tropas desplazadas a Xàbia. 1898, Fundació CIRNE, Xàbia, nº inv. Espinós 038 DPSBN
Ya han pasado más de cien años desde que se situaron estos cañones en el entorno de la iglesia, y ahí están, situados a la vista de vecinos y visitantes como testigos de un pasado ya desaparecido, en donde muchos visitantes aún se preguntan del porqué se hallan unos cañones junto a la iglesia o de dónde han salido. Como decíamos anteriormente, ya forman parte del mobiliario y el patrimonio xabiero, y como tal, siguen dando una funcionalidad mucho más descansada y pacífica al ser lugar de reposo y descanso por cuantos pasean por el entorno del casco antiguo.
David Gutiérrez Pulido
Historiador del Arte
www.sorollajavea.wordpress.com
BOVER BERTOMEU, Juan: Recuerdos históricos y testimonios arquitectónicos de la defensa de Jávea contra los piratas del Mediterráneo, Valencia, 1945.
Relación de los puertos, calas, fuertes, ciudades, villas, lugares y torres que se encuentran en toda la costa del Reino de Valencia. Juan de Acuña, 1585. Arxiu de la Corona de Aragó. Consell d’Aragó. Lligat 761, doc. 103, en PÉREZ MARTÍNEZ, José Antonio: “El Castell de Sant Martí o de la Fontana”, Fogueres, 2019, pp. 106-109.
CODINA BAS, Juan Bautista (Transcriptor): “Un día de julio de 1593 en el Castillo de San Martín. Pere Cayrat”, Fogueres, 2017, pp. 104-108.
ESPINOS QUERO, Antoni i POLO VILLASEÑOR, Fernando: “Efemérides históricas de la villa de Jávea de Godofredo Cruañes”, Xàbiga, 1, 1986, p. 81.
ESPINOS QUERO, Antoni i POLO VILLASEÑOR, Fernando: Xàbia. Anotaciones históricas de una villa mediterránea. Alicante, Instituto de Estudios “Juan-Gil Albert” y Ayuntamiento de Xàbia, 1985, p. 91.

Uno de los elementos más llamativos de la plaza de la iglesia de Xàbia, obviando el magnífico templo gótico, es la conservación de los cinco cañones que se sitúan junto a las paredes del templo, y que además de ser testigos de un pasado, también hacen un uso funcional al convertirse en improvisados bancos en donde descansar.
Los testimonios nos cuentan que son el único testigo existente y material de los antiguos castillos o fortalezas deXàbia, tanto el de Sant Jordi (situado en el puerto), como el de San Martín, (situado en el Arenal), y que su traslado se hizo en la fecha de 1919. No obstante, vamos a repasar algunas curiosidades sobre los mismos y cómo llegaron a la plaza de la iglesia.
Para ponernos en contexto, hay que situarse en el siglo XVI. Xàbia ya venía siendo amenazada continuamente y desde el siglo XIV, por incursiones piratas que llegaban del entorno del norte de África. Ante este peligro, la Marina Alta se fue inundando de torres, castillos y fortalezas para poder vigilar y defender mejor la costa. En el caso de Xàbia, primero se construyó el castillo de Sant Martí, que lo hizo en el año de 1558 (aunque se ha atribuido su origen al 1424), y después se levantó el castillo de Sant Jordi o de La Mezquida, en 1578. En el caso del primero, fue destruido en las defensas inglesas contra las tropas napoleónicas y desaparecido en la década de 1960, y en el caso del segundo, sus sillares formaron parte del antiguo puerto pesquero que finalizó en 1879. Para conocer un poco más sobre su historia, nos remitimos a los artículos de nuestro compañero, Álvaro Monfort, en este medio (Ver Artículo I y Artículo II).

Cañones de los antiguos castillos de Xàbia conservados en la plaza de la Iglesia.
Ambas fortificaciones estaban dotadas con la defensa de cañones y guarnecida por un pequeño destacamento. Las menciones más antiguas que aparecen sobre los cañones, datan del siglo XVI, y se refieren a los situados en el castillo de Sant Martí. En la Relación de Juan de Acuña, de 1585, se dice: “A las esquinas contrarias y a las obras dos esquinas contrarias tiene un lo bajo unas casa-matas del derreror por de fuera y por de dentro tiene en la plataforma de arriba dos piezas de artillería”. Y pocos años después, en el manuscrito de Pere Cayrat de 1593, se comenta: “Sobre la plataforma dos piezas de artillería que son dos medias culebrinas y en el suelo 150 pelotas de piedra y varias arrobas de pólvora protegidas adecuadamente”.
Los textos nos hablan que estas armas se tratan de medias culebrinas. Las culebrinas, con diversas variedades, fue la pieza de artillería más común en los siglos XVI y XVII. En el caso de la media culebrina, su calibre estaba entre las 9 y 12 libras (4 a 5,44 kg) y podían alcanzar una distancia del entorno a 4.500 metros, pero para que fuera eficaz, se disparaban a 300 metros del enemigo, mientras que las culebrinas lo hacían a 400 metros.
Una vez que desaparecieron los castillos, o aún se mantenían en ruinas, fueron trasladados al camino del Calvario, desde el cual, fueron utilizados, quizás por última vez, para disparar unas salvas en las fiestas de la paz de la III Guerra Carlista, es decir, en 1876. Ahí se tuvieron que mantener los cañones hasta que definitivamente, fueron trasladados a la plaza de la iglesia en 1919. Godofredo Cruañes, en sus anotaciones históricas, nos deja recogida la efeméride de la siguiente forma: “En este año fueron colocados en la plaza, junto a la Iglesia, los cañones que estaban en el camino del Calvario. Fueron llevados al camino del calvario para hacer salvas cuando las fiestas de la paz, a la terminación del Castillo de S. Martín o de la Fontana y los pequeños del castillo de S. Jorge o del muelle”.

Dibujo y grabado de André Lambert Perret. 1924 y 1926.
Trasladados a la base de los muros de la iglesia, y colocados sobre unas bases de piedra tosca, el artista André Lambert Perret, los incluye entre sus apuntes dibujados en Xàbia en 1924, haciendo unos trazos de la fisonomía del cañón, pero lo curioso es que solo menciona la existencia de dos cañones de 4 pies y medio. Dos años después, realiza un grabado de la iglesia, desde el ángulo Suroeste y lo llamativo es que tan sólo aparece uno de los cañones, el situado a la derecha en la fachada de San Bartolomé.

Antonio Passaporte. Portadas de la iglesia de San Bartolomé de Jávea. IPHE, Archivo Loty, 1927-1936, sign. LOTY-08322 y LOTY-08320
En la actualidad, los cañones que se sitúan en torno a la iglesia son cinco, dos a cada lado de la portada de San Bartolomé, otros dos a cada lado de la fuente de la escalinata y el último, junto a la pared sur y a la izquierda del templo (si la miramos de frente). El único que ha cambiado su posición ha sido este último cañón, el cual, se situó en origen en el lienzo Sur de la Sacristía Nueva de la iglesia, según fotografías antiguas de la década de los años 20 y 30.
Si de cañones hablamos, no queremos dejar pasar por alto una fotografía tomada en torno al verano de 1898. En ese momento, como España estaba en guerra con Estados Unidos, y había un miedo de que se cortara o saboteara el cable submarino que salía de la Casa del Cable, a Xàbia llegó un destacamento de 168 soldados con toda la batería de defensa en donde se encontraban diversos cañones. La fotografía que conserva la Fundació Cirne, se muestran a estos soldados con la caballería y arrastrando también, varios cañones con su estructura rodada.

Anónimo. Tropas desplazadas a Xàbia. 1898, Fundació CIRNE, Xàbia, nº inv. Espinós 038 DPSBN
Ya han pasado más de cien años desde que se situaron estos cañones en el entorno de la iglesia, y ahí están, situados a la vista de vecinos y visitantes como testigos de un pasado ya desaparecido, en donde muchos visitantes aún se preguntan del porqué se hallan unos cañones junto a la iglesia o de dónde han salido. Como decíamos anteriormente, ya forman parte del mobiliario y el patrimonio xabiero, y como tal, siguen dando una funcionalidad mucho más descansada y pacífica al ser lugar de reposo y descanso por cuantos pasean por el entorno del casco antiguo.
David Gutiérrez Pulido
Historiador del Arte
www.sorollajavea.wordpress.com
BOVER BERTOMEU, Juan: Recuerdos históricos y testimonios arquitectónicos de la defensa de Jávea contra los piratas del Mediterráneo, Valencia, 1945.
Relación de los puertos, calas, fuertes, ciudades, villas, lugares y torres que se encuentran en toda la costa del Reino de Valencia. Juan de Acuña, 1585. Arxiu de la Corona de Aragó. Consell d’Aragó. Lligat 761, doc. 103, en PÉREZ MARTÍNEZ, José Antonio: “El Castell de Sant Martí o de la Fontana”, Fogueres, 2019, pp. 106-109.
CODINA BAS, Juan Bautista (Transcriptor): “Un día de julio de 1593 en el Castillo de San Martín. Pere Cayrat”, Fogueres, 2017, pp. 104-108.
ESPINOS QUERO, Antoni i POLO VILLASEÑOR, Fernando: “Efemérides históricas de la villa de Jávea de Godofredo Cruañes”, Xàbiga, 1, 1986, p. 81.
ESPINOS QUERO, Antoni i POLO VILLASEÑOR, Fernando: Xàbia. Anotaciones históricas de una villa mediterránea. Alicante, Instituto de Estudios “Juan-Gil Albert” y Ayuntamiento de Xàbia, 1985, p. 91.
































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