El Saladar seguirá verde: El equipo de gobierno rechaza -de nuevo- el proyecto para construir 1.000 viviendas y una ciudad deportiva El Saladar seguirá verde: El equipo de gobierno rechaza -de nuevo- el proyecto para construir 1.000 viviendas y una ciudad deportiva
El Saladar de Xàbia seguirá alejado del urbanismo voraz. El equipo de gobierno de Xàbia ha rechazado el proyecto presentado a principios de 2015 por la Agrupación de Interés Urbanístico para construir en la zona 1.000 viviendas y una ciudad deportiva. Esta es la segunda vez que el PSPV descarta esta mole urbanística, la primera fue en la pasada legislatura.
El alcalde, José Chulvi, firmó el pasado 6 de agosto el decreto, al que ha tenido acceso XAD, que ordenaba el cierre del expediente y rechazar las pretensiones de los promotores de la zona. Una de las patatas calientes urbanísticas que tenían el nuevo gobierno que surgiera de las elecciones de 2015 tal y como tituló esta redacción entonces.
El decreto viene sustentado en un informe de los técnicos municipales en los que se desgranan las razones para descartar que el Saladar se convierta en una nueva urbanización de Xàbia, que además ha sido desclasficada, esto es ya no será suelo urbanizable sino protegido, en el nuevo documento urbanístico que está en tramitación.
Se trata de un sector de más de 1 millón de metros cuadrados en los que el Plan General de Ordenación Urbana permitía unas 1.500 viviendas, sin embargo los promotores lo rebajaron en 2016, a 1.000 en un intento por obtener la autorización municipal así como la promesa de instalar una ciudad deportiva. Las viviendas estarían en la parte más cercana al II Montañar mientras que la zona deportiva y de servicios en el lado que da a la carretera del Portitxol.
En su informe el arquitecto municipal expone que la zona está afectada por hasta cinco normativas sectoriales supramunicipales y entre otros razonamientos que el Ayuntamiento no ha iniciado la elaboración de un Plan Especial de Infraestructuras de la zona, que debe ser “requisito previo a la planificación y desarrollo del sector” y destaca que “los terrenos objeto de la propuesta de programación se hallan incorporados en el Plan General Estructural (el nuevo documento urbanístico en tramitación) clasificados como Suelo no Urbanizable Protegido”. Por lo que concluye rotundo “la propuesta presentada contravendría las previsiones de protección del espacio recogidas en el Plan General Estructural”.
El proyecto no "es acorde a los principios de la Estrategia Territorial de la Comunitat"
Asimismo apunta que “no queda justificada en la propuesta de los promotores la incorporación armónica de la actuación a los principios” de la Estrategia Territorial de la Comunitat Valenciana, en particular en lo relativo a los criterios de crecimiento para el suelo residencial”. En otra parte en la que se valoran aspectos como la situación “del medio ambiente y el territorio antes de la aplicación del plan” (la situación en que se encuentra la zona del Saladar) el informe señala que la propuesta “efectúa un análisis muy somero y sin la profundidad de estudio adecuada a la envergadura de la actuación”.
Y a continuación profundiza sobre los “efectos previsibles” en el medio ambiente tomando en consideración el cambio climático y afirma “en este apartado no se aborda con adecuado tratamiento los efectos previsibles que tendrá la actuación urbanistica propuesta, en el medio ambiente (en sus fases de ejecución y desarrollo). En concreto, el arquitecto municipal se refiere a una de ellas “lo que la memoria del proyecto denomina como encharcamiento ocasional del saladar para la administración sectorial -la CHJ y la Conselleria- se ha identificado como zona de flujo preferente.
Con este nuevo rechazo al proyecto de urbanizar el Saladar, Xàbia trata de cerrar un capítulo de la historia de un urbanismo voraz, que no se cerrará del todo hasta que el futuro Plan General entre en vigor. Aunque la puerta de la justicia seguirá abierta..
El proyecto no "es acorde a los principios de la Estrategia Territorial de la Comunitat"Asimismo apunta que “no queda justificada en la propuesta de los promotores la incorporación armónica de la actuación a los principios” de la Estrategia Territorial de la Comunitat Valenciana, en particular en lo relativo a los criterios de crecimiento para el suelo residencial”. En otra parte en la que se valoran aspectos como la situación “del medio ambiente y el territorio antes de la aplicación del plan” (la situación en que se encuentra la zona del Saladar) el informe señala que la propuesta “efectúa un análisis muy somero y sin la profundidad de estudio adecuada a la envergadura de la actuación”. Y a continuación profundiza sobre los “efectos previsibles” en el medio ambiente tomando en consideración el cambio climático y afirma “en este apartado no se aborda con adecuado tratamiento los efectos previsibles que tendrá la actuación urbanistica propuesta, en el medio ambiente (en sus fases de ejecución y desarrollo). En concreto, el arquitecto municipal se refiere a una de ellas “lo que la memoria del proyecto denomina como encharcamiento ocasional del saladar para la administración sectorial -la CHJ y la Conselleria- se ha identificado como zona de flujo preferente. Con este nuevo rechazo al proyecto de urbanizar el Saladar, Xàbia trata de cerrar un capítulo de la historia de un urbanismo voraz, que no se cerrará del todo hasta que el futuro Plan General entre en vigor. Aunque la puerta de la justicia seguirá abierta..
































Tomas | Sábado, 01 de Septiembre de 2018 a las 15:39:31 horas
Me parece bien que no se urbanice el Saladar, pero que tampoco esté abandonado como está ahora ( basuras, falta de limpieza verde, posibilidad de incendios, etc...
Un gran parque beneficiaría a la zona y a todos los ciudadanos de Javea.
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