El TSJCV confirma las resoluciones municipales contra Joca si bien reconoce que tenía razón en los errores que detectó en el proyecto del auditorio El TSJCV confirma las resoluciones municipales contra Joca si bien reconoce que tenía razón en los errores que detectó en el proyecto del auditorio
La Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana ha confirmado las tres resoluciones del Ayuntamiento de Xàbia en relación con Joca, la empresa que comenzó la obra del auditorio y la dejó abandonada pocos meses después alegando problemas en el proyecto. Pero, además, reconocen a la constructora madrileña que tenía razón en los errores que detectó en el proyecto.
En un auto de fecha 11 de marzo, al que ha tenido acceso Xàbia al Día, el ponente de la sentencia Edilberto José Narbón Láinez hace un repaso por el recurso que presentó el Ayuntamiento contra el auto de la Audiencia Provincial del pasado año que estimaba de forma parcial una demanda de Joca, en términos legales, atendiendo sus peticiones sobre los errores del proyecto, pero rechazando la indemnización económica que pedía de 371.000 euros, tras la cancelación del contrato por incumplimientos del mismo.
La sentencia en primer lugar da una especie de tirón de orejas a los magistrados de la Audiencia Provincial que "cometieron el error de no valorar los informes al completo y "encajar la situación fáctica en la norma". Se refiere en concreto a las peticiones que hizo Joca desde un principio sobre los estudios de riesgo sísmico que contenía el proyecto de la obra. Desde el primer momento, la constructora madrileña alegó que los informes eran incorrectos y debían haberse sustanciado más, pero el Ayuntamiento y la dirección de Obra lo rechazaron, con una "excepción a la norma".
Sin embargo, el magistrado de la Sala tras estudiar la documentación presentada por unos y otros, subraya que al tratarse de un edificio público con aforo de 524 personas se debía catalogar a efectos de las normas de construcción sismorresistentes "como edificio de importancia especial" y añade "lo curioso del caso es que el aumento del coste de haber considerado el edificio (así) habría sido de 1666,25 euros, un 0,06% del proyecto)".
Pero deja otra sentencia "en caso de duda por parte de la administración debieron asumir modificar el proyecto en este punto, de gran relevancia en caso de seísmo y de muy bajo coste económico".
En otra parte del auto la Sala analiza los otros dos motivos que la empresa adujo para suspender la obra: a saber deficiencias en las instalaciones de climatización y las luminarias, tras analizar la información disponible concluye que lo primero supondría un "déficit presupuestario" del 82% y del segundo caso asegura que el sobrecoste sería del 1%. El ponente "da por probadas las deficiencias" en estos dos puntos.
Unas deficiencias que a juicio de la Sala “no son de entidad suficiente” para paralizar la obra unilateralmente, ya que el error de “proyecto sobre la actividad sísmica, además de tener escasa entidad en relación al coste de la obra no cumple los parámetros legales”. La empresa paralizó la obra el 28 de abril de 2018, pero no lo hizo de forma oficial hasta el 14 de mayo. Un momento, recoge el auto, en que “debería llevar hecho 1/3 de la obra”, pero un informe del 9 de marzo asegura que se había ejecutado el 1,49% de la misma , “es decir, llevaba un importante retraso” que justificaba la mercantil en las lluvias..
Por último, el magistrado confirma que el Ayuntamiento “a pesar de los hechos declarados probados por la administración podrían aplicar la causa de resolución de la Ley de Contratos por haber incumplido la demandante la obligación esencial de ejecutar la prestación que constituye el objeto del contrato abandonando de forma unilateral la ejecución de la obra”.
Camino de dos años de obras paradas
El próximo 29 de junio se cumplen dos años desde que las obras se pararon. Dos años desde que una controversia de precios desveló una suspensión de la misma y la renuncia por parte de la segunda empresa que resultó adjudicataria de la obra, la empresa Proyecon Galicia, que renunció finalmente en diciembre del pasado año.
El propio gobierno local anunció hace unos días que el contrato con el director de la obra había sido rescindido y convocaría un concurso público para encargar un nuevo proyecto -que deberá incluir estos errores validados y confirmados por los tribunales- y tomar como base el esqueleto ya construido por los gallegos.
Posteriormente deberá convocar el que será el tercer proceso para seleccionar a la empresa constructora y volver a empezar..
La Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana ha confirmado las tres resoluciones del Ayuntamiento de Xàbia en relación con Joca, la empresa que comenzó la obra del auditorio y la dejó abandonada pocos meses después alegando problemas en el proyecto. Pero, además, reconocen a la constructora madrileña que tenía razón en los errores que detectó en el proyecto.
En un auto de fecha 11 de marzo, al que ha tenido acceso Xàbia al Día, el ponente de la sentencia Edilberto José Narbón Láinez hace un repaso por el recurso que presentó el Ayuntamiento contra el auto de la Audiencia Provincial del pasado año que estimaba de forma parcial una demanda de Joca, en términos legales, atendiendo sus peticiones sobre los errores del proyecto, pero rechazando la indemnización económica que pedía de 371.000 euros, tras la cancelación del contrato por incumplimientos del mismo.
La sentencia en primer lugar da una especie de tirón de orejas a los magistrados de la Audiencia Provincial que "cometieron el error de no valorar los informes al completo y "encajar la situación fáctica en la norma". Se refiere en concreto a las peticiones que hizo Joca desde un principio sobre los estudios de riesgo sísmico que contenía el proyecto de la obra. Desde el primer momento, la constructora madrileña alegó que los informes eran incorrectos y debían haberse sustanciado más, pero el Ayuntamiento y la dirección de Obra lo rechazaron, con una "excepción a la norma".
Sin embargo, el magistrado de la Sala tras estudiar la documentación presentada por unos y otros, subraya que al tratarse de un edificio público con aforo de 524 personas se debía catalogar a efectos de las normas de construcción sismorresistentes "como edificio de importancia especial" y añade "lo curioso del caso es que el aumento del coste de haber considerado el edificio (así) habría sido de 1666,25 euros, un 0,06% del proyecto)".
Pero deja otra sentencia "en caso de duda por parte de la administración debieron asumir modificar el proyecto en este punto, de gran relevancia en caso de seísmo y de muy bajo coste económico".
En otra parte del auto la Sala analiza los otros dos motivos que la empresa adujo para suspender la obra: a saber deficiencias en las instalaciones de climatización y las luminarias, tras analizar la información disponible concluye que lo primero supondría un "déficit presupuestario" del 82% y del segundo caso asegura que el sobrecoste sería del 1%. El ponente "da por probadas las deficiencias" en estos dos puntos.
Unas deficiencias que a juicio de la Sala “no son de entidad suficiente” para paralizar la obra unilateralmente, ya que el error de “proyecto sobre la actividad sísmica, además de tener escasa entidad en relación al coste de la obra no cumple los parámetros legales”. La empresa paralizó la obra el 28 de abril de 2018, pero no lo hizo de forma oficial hasta el 14 de mayo. Un momento, recoge el auto, en que “debería llevar hecho 1/3 de la obra”, pero un informe del 9 de marzo asegura que se había ejecutado el 1,49% de la misma , “es decir, llevaba un importante retraso” que justificaba la mercantil en las lluvias..
Por último, el magistrado confirma que el Ayuntamiento “a pesar de los hechos declarados probados por la administración podrían aplicar la causa de resolución de la Ley de Contratos por haber incumplido la demandante la obligación esencial de ejecutar la prestación que constituye el objeto del contrato abandonando de forma unilateral la ejecución de la obra”.
Camino de dos años de obras paradas
El próximo 29 de junio se cumplen dos años desde que las obras se pararon. Dos años desde que una controversia de precios desveló una suspensión de la misma y la renuncia por parte de la segunda empresa que resultó adjudicataria de la obra, la empresa Proyecon Galicia, que renunció finalmente en diciembre del pasado año.
El propio gobierno local anunció hace unos días que el contrato con el director de la obra había sido rescindido y convocaría un concurso público para encargar un nuevo proyecto -que deberá incluir estos errores validados y confirmados por los tribunales- y tomar como base el esqueleto ya construido por los gallegos.
Posteriormente deberá convocar el que será el tercer proceso para seleccionar a la empresa constructora y volver a empezar..
































juan luis | Jueves, 12 de Mayo de 2022 a las 23:16:06 horas
Jávea = CAOS
Accede para votar (0) (0) Accede para responder